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Investigadores denuncian que PISA "ha cambiado la forma de medir" dando lugar a "errores": "No es cierto que las rentas altas hayan caído más que el resto"

Investigadores denuncian que PISA "ha cambiado la forma de medir" dando lugar a "errores": "No es cierto que las rentas altas hayan caído más que el resto"
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En 2022 la OCDE preguntaba por los libros que un alumno tiene en casa para calcular el índice socioeconómico y cultural y ahora pregunta si tiene habitación de invitados en casa o piscina Leer

Investigadores españoles denuncian que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) "ha cambiado la forma de medir" el nivel socioeconómico de los alumnos en el informe PISA de tal forma que se han comparado variables entre 2022 y 2025 que no se podían comparar y eso ha dado lugar a "interpretaciones erróneas" de las conclusiones.

Así lo afirma un estudio, al que ha tenido acceso EL MUNDO, realizado por los investigadores de Innovamat Research Lab, Marc Colomer, Eudald Correig-Fraga e Isaac Sayol que muestra que la aparente caída de los alumnos más favorecidos en PISA 2025 se debe, en realidad, a un cambio en cómo se mide el nivel socioeconómico, no a un cambio en sus resultados.

Otros datos del informe no son han sido puestos en cuestión por este grupo de investigadores. "El descenso global del rendimiento es real en los países de la OCDE, pero esta caída no se debe a un mayor desplome de los resultados del alumnado con mayor nivel socioeconómico, sino que se produce de forma pareja en todos los grupos", concluyen.

El origen del problema, según explican los investigadores españoles, viene debido a que la OCDE ha introducido varios cambios para medir el Índice Social, Cultural y Económico (ISEC, ESCS por sus siglas en inglés) del alumnado en la edición de 2025.

Desaparecen los libros

Dicho índice se calcula como una media aritmética de tres componentes: educación de los padres, ocupación laboral de los padres y un índice de un amplio grupo de bienes en el hogar. Dentro del índice de bienes del hogar, el cuestionario de 2025 eliminó 11 indicadores; entre ellos, las ocho preguntas sobre tipos de libros que los alumnos tienen en casa, las más relacionadas con el aprendizaje.

En su lugar, los sustituyó por nuevos indicadores relacionados con las condiciones de vida, como si tienen habitación de invitados, sistema de seguridad, piscina, agua corriente o luz eléctrica, "casi universales en la OCDE y con menor relación con el rendimiento académico".

"Esta modificación dejó de hacer comparable el índice de 2025 con el de 2022 llevando a una interpretación errónea de las conclusiones", denuncian los investigadores españoles. "El cambio de medida llevó a que una proporción reseñable de estudiantes con buenos resultados en PISA y un capital cultural alto, pero unas condiciones de vida más bajas, no aparecieran en el cuartil alto socioeconómico en PISA 2025 y sí lo hubieran hecho en ediciones anteriores", añaden.

"A su vez, alumnado con peores resultados y capital cultural más bajo, pero con condiciones de vida más altas, les sustituyeron en el grupo socioeconómico más alto. Como consecuencia de dichos cambios, la caída observada en 2025 con el índice socioeconómico publicado en el informe fue mayor que en el resto de grupos", apuntan.

No es comparable

Se da la circunstancia de que el propio Informe Técnico de PISA 2025 advertía de que el índice de 2025 no es comparable con el de ciclos anteriores, pero la investigación que se publicó el pasado 8 recopilada en el llamado Volumen I de PISA compara ambas estadísticas.

Los investigadores del Innovamat Research Lab se han pasado los últimos días recalibrando los microdatos de PISA y han llegado a la conclusión de que, "al medir el nivel socioeconómico de forma comparable a lo largo del tiempo, la brecha socioeconómica de la OCDE en el rendimiento del alumnado se mantiene de nuevo en esta edición".

PISA señalaba un descenso especialmente acusado entre los alumnos de las familias más ricas que no se había producido antes y que era más del doble del de las familias más pobres. El informe señalaba que se trataba de "un nuevo fenómeno", que ha tenido un amplio impacto científico y mediático y ha alimentado numerosas hipótesis sobre sus potenciales causas, incluyendo la del mayor uso de inteligencia artificial en los hogares más acomodados.

"Se reparte de forma similar"

Cuando han medido "de forma comparable" el nivel socioeconómico del alumnado, han llegado a la conclusión de que "la brecha socioeconómica no se ha reducido, y en 2025 alcanza su nivel más alto de la última década". Al reconstruir el ISEC utilizando los microdatos y "una metodología comparable" con la de la OCDE, el estudio español encuentra que el descenso de resultados "se reparte de forma similar entre todos los grupos socioeconómicos" y "no hay una caída del rendimiento académico concentrada en el cuartil socioeconómico alto".

Estos resultados se mantienen para las tres competencias evaluadas. En Matemáticas, la brecha entre el cuartil socioeconómico alto y el bajo cambia +1,6 puntos con el índice comparable, frente a los 11,2 publicados. En otras palabras, según PISA los alumnos ricos caen 14 puntos y según la revisión de estos investigadores sólo perderían seis.

Estos investigadores han trabajado en colaboración con los economistas de EsadeEcPol Lucas Gortázar y Lucía Cobreros, que la semana pasada publicaron una investigación basándose en estos datos de PISA y, en vista de las nuevas circunstancias, van a enmendar su propio informe y adaptarlo a las nuevas mediciones. Ahora llegan a la conclusión, teniendo en cuenta los nuevos cálculos, que "el dato de que los alumnos de rentas altas caen más que los de rentas bajas no es cierto: todos caen igual".

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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