Marineros de la Armada de los Estados Unidos realizan vigilancia desde una pasarela del portaaviones USS Gerald R. Ford mientras transita por el Canal de Suez. Reuters
Oriente Próximo Irán amenaza con estrangular el comercio por el canal de Suez mientras Trump evalúa una desescalada del conflictoTrump ha indicado que las fuerzas estadounidenses actuarán como apoyo pero no como responsables únicos de la seguridad en el paso.
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Valentina Yusty Publicada 22 marzo 2026 01:41hLas claves nuevo Generado con IA
La escalada del conflicto en Oriente Próximo ha cruzado este fin de semana un umbral crítico, situando a la región ante la amenaza real de una guerra nuclear abierta.
La reciente advertencia de la República Islámica de Irán de extender la crisis marítima desde el Golfo Pérsico hasta el estrecho de Bab al-Mandeb ha hecho saltar todas las alarmas en los gobiernos occidentales.
Esta advertencia afecta a la operatividad del Canal de Suez, vía clave para el intercambio entre Asia y Europa, mientras el gobierno de Donald Trump analiza posibles vías de desescalada.
Trump y Netanyahu atacan la principal planta nuclear de Irán y Teherán bombardea la sede del programa atómico israelíEsta divergencia de mensajes entre Washington y Tel Aviv coincide con una presión creciente de los mercados energéticos y las potencias europeas.
La posibilidad de que el conflicto llegue y afecte a puntos críticos de navegación no solo redefine los objetivos militares, sino que amenaza la estabilidad del suministro global.
El nuevo rehén de Teherán
Situado entre Yemen y Yibuti, el estrecho de Bab al-Mandeb cuenta con 30 kilómetros de ancho y canaliza el 10% del tráfico comercial marítimo y 5 millones de barriles de petróleo cada jornada.
Si Irán, a través de su influencia directa o de sus aliados regionales, logra cerrar o desestabilizar este punto, el Canal de Suez quedaría inutilizado.
Los buques se verían obligados a bordear todo el continente africano por el Cabo de Buena Esperanza, lo que añade 15 días de navegación, disparando los costes y, en última instancia, provocaría inflación global.
Según informes de la BBC, esta táctica de 'guerra híbrida' permite a Irán proyectar poder sin una declaración formal de guerra, utilizando la estabilidad de la economía global como factor de presión.
Las declaraciones emitidas desde Teherán se enmarcan en un contexto de sanciones económicas que afectan a sus exportaciones de crudo.
El objetivo de estas maniobras, según analistas consultados por Euronews, es incrementar la capacidad de presión de Irán en futuras mesas de negociación.
Según analistas consultados por Euronews, estas acciones buscan mejorar la posición de Irán en futuras conversaciones internacionales.
La paradoja de Trump
Desde Washington, la administración estadounidense ha emitido diferentes declaraciones sobre el estado del conflicto.
El viernes, mientras se dirigía a Florida, el mandatario afirmó que Estados Unidos está "destruyendo" la base industrial y militar de Irán y que no tiene interés en un alto el fuego.
Sin embargo, horas después, publicó en sus redes sociales que los objetivos están cerca de cumplirse y que considera "reducir los esfuerzos militares".
Mensaje de Donald Trump en Truth Social Redes
Según Israel, la ofensiva contra el régimen iraní ha logrado avances significativos en la degradación de sus infraestructuras defensivas y gubernamentales.
El general Zamir, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, afirmó en una declaración oficial que el ejército se encuentra "a mitad de camino" de sus objetivos.
Zamir también declaró que Israel está aprobando nuevos planes de batalla contra Hezbolá en el Líbano para establecer barreras de seguridad en las fronteras.
La seguridad marítima
Ante la necesidad de patrullar rutas hostiles de forma prolongada, el gobierno de Estados Unidos ha solicitado una mayor implicación de sus aliados.
El presidente Trump ha señalado que la vigilancia del Estrecho de Ormuz debe ser compartida por las naciones que utilizan la ruta para su comercio.
Trump ha indicado que las fuerzas estadounidenses actuarán como apoyo pero no como responsables únicos de la seguridad en el paso.
Esta postura coincide con informes de inteligencia que indican la persistencia de capacidades de guerra híbrida por parte de Irán, incluyendo el uso de drones y minas marinas.
Estos activos, aunque de bajo coste, tienen la capacidad de elevar el riesgo operativo para las navieras, condicionando la viabilidad de las coberturas de seguros y el flujo regular de mercancías a través de Suez.
El conflicto actual mezcla la presión militar directa del triple eje EEUU, Israel e Irán con la problemática de la seguridad en el comercio mundial, especialmente a través del canal de Suez.