José Manuel, detenido por la Policía Local y la Guardia Civil tras matar a su padrastro y a su madre.
Reportajes José Manuel, el homicida de El Ejido, sufre esquizofrenia: hirió a su propio hijo y a un marroquí "le pegó dos tiros en la cabeza"El detenido regresó al Barrio de El Canalillo de El Ejido y retó a la Policía Local: "Aquí estoy". José Manuel no tenía licencia de armas, padece problemas de salud mental y tiene antecedentes por violencia doméstica, un robo y drogas.
Más información:Un hombre mata a sus padres y hiere a cuatro personas, entre ellas a su hijo, un bebé de siete meses, en El Ejido
Jorge García Badía Publicada 19 mayo 2026 12:00h Actualizada 19 mayo 2026 13:12hJosé Manuel estaba esperando a su padrastro en el Barrio de El Canalillo, empuñando una pistola de 9 milímetros, y con muchas ganas de saldar la supuesta mala relación que ambos mantenían. Tanto es así que cuando le vio llegar a bordo de su Hyundai, acompañado de su madre, no dudó en abrir fuego contra su padrastro y la mujer que lo trajo al mundo.
"Los tiroteó dentro del coche", según detallan fuentes de la investigación a EL ESPAÑOL. "Parece que había mantenido una disputa con su padrastro y de fondo podría haber algún problema de tipo psiquiátrico".
José Manuel C. F., a sus 23 años, "tenía sus capacidades mentales mermadas", posiblemente fruto de sus excesos: "Tenía numerosas intervenciones policiales por tenencia y consumo de drogas en la vía pública".
Ese es el contexto de un terrible suceso que ha dejado en shock a El Ejido porque el pistolero José Manuel mató a su padrastro, Luis Francisco, a su madre, María Josefa, e hirió a su propio hijo, un bebé de solo siete meses. "Parece ser que en el Hyundai viajaba el hijo del detenido y pudo llevarse una bala perdida", tal y como detallan las citadas fuentes a este diario.
Los disparos provocaron que la vecina de José Manuel saliera a la calle junto a su hija, de 2 añitos, para ver qué ocurría, y el veinteañero no dudó en abrir fuego contra ellas. "La vecina se llevó varios disparos en el pecho, y su hija, al menos, un impacto de bala". Pero la sangría no acabó ahí porque José Manuel se marchó en dirección a la pedanía de Balerma y tiroteó a quemarropa a un peatón que se cruzó por la calle.
"Al parecer, se tropezó en su camino con un ciudadano de origen marroquí y le pegó uno o dos tiros en la cabeza". Todo ocurrió sobre las once y media de la noche de este lunes, en plena calle Mar Adriático de una barriada de El Ejido donde se mezclan varias realidades: inmigración, menudeo y familias con trabajos humildes.
El Barrio de El Canalillo en El Ejido. PSOE
De inmediato, se movilizó un operativo con medio centenar de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local que tomaron el Barrio de El Canalillo, situado entre la pedanía ejidense de Balanegra y la localidad costera de Balerma.
"El sospechoso debió esconderse en una zona rural porque el dron que se movilizó no detectaba ninguna fuente de calor mientras sobrevolaba la barriada". El paso del tiempo generaba angustia a los vecinos porque José Manuel andaba suelto con una pistola, parecida a una Glock que suelen emplear las Fuerzas de Seguridad y para la que no tenía ningún tipo de licencia de armas.
Además, este veinteañero es conocido por la Policía Local y la Guardia Civil por atesorar un currículum peligroso. "Tiene intervenciones por consumo y tenencia de marihuana y de armas blancas". "También tiene en su historial violencia doméstica y un robo a una gasolinera".
El operativo de búsqueda trabajaba a contrarreloj por el perfil del sospechoso que tiene "esquizofrenia" y era de gatillo rápido: abría fuego sin pensárselo. Durante horas se peinó cada calle de El Canalillo, de Balanegra y Balerma mientras que los servicios sanitarios mantenían con vida al hijo de José Manuel, a su vecina, a la hija de esta, de 2 años, y al peatón al que disparó a quemarropa.
En la calle Mar Adriático donde José Manuel abrió fuego contra su padrastro, Luis Francisco, y su madre, María Josefa, había cristales rotos de una ventanilla del Hyundai en el que llegó la pareja, gotas de sangre por el asfalto y algún impacto de bala visible en la puerta del domicilio de la familia.
"Cuando llegó la Policía Local y la Guardia Civil, un familiar estaba con el bebé en brazos". Era desgarradora la imagen de la criatura herida por arma de fuego.
"¡Aquí estoy!"
Las primeras informaciones recabadas por la Policía Judicial ya apuntaban a la supuesta mala relación que José Manuel mantenía con su padrastro. Pero fue el propio José Manuel el que confirmó tales sospechas porque sobre las cuatro y media de la madrugada, el pistolero regresó a la Barriada de El Canalillo. y retó a los agentes presentes.
"Empezó a gritar: '¡Aquí estoy!' ¡He sido yo!'", tal y como desvelan fuentes de la investigación en exclusiva a EL ESPAÑOL. Unos agentes del Grupo Operativo de Apoyo y Prevención (GOAP) de la Policía Local de El Ejido, ni se lo pensaron, y fueron a reducirlo a pesar del riesgo. A continuación, recibieron la ayuda de la Guardia Civil.
"En las primeras manifestaciones del detenido culpaba de lo sucedido a su padrastro: 'Él ha tenido la culpa de todo'. Estaba muy agitado y decía algunas cosas incoherentes. Pero repetía que tenía problemas con su padrastro y que solían discutir".
La Policía Judicial trata de buscar testigos para reconstruir lo sucedido en El Canalillo: un barrio donde las habituales quejas por los problemas de limpieza y asfaltado han dejado paso a una pena incurable. "A la madre y al padrastro los mató dentro del coche. Salieron dos vecinas alertadas por el ruido y también les disparó". Nadie pudo escapar del pistolero José Manuel.