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José Mourinho, expulsado durante el duelo entre el Real Madrid y el Benfica. Afp Champions | Playoff José Mourinho, más valiente ante el micrófono que en el céspedEl entrenador portugués, que dirigió al Real Madrid entre 2010 y 2013, mostró su carácter lejos del terreno de juego y no dirigirá a su equipo en el Bernabéu
Cristián Ramón Cobos
Madrid
Martes, 24 de febrero 2026, 10:58
José Mourinho al Bernabéu añadía aún más morbo al duelo entre el Real Madrid y el Benfica. Un encuentro que viene ... marcado esta semana por el supuesto episodio de racismo contra Vinicius en Da Luz. Iba a ser la primera vez que el portugués regresara a la casa blanca desde que abandonara el conjunto de la capital española en 2013. Nunca se ha sentado en el banquillo visitante del Santiago Bernabéu y esta vez tampoco lo hará. Su expulsión en el partido de ida, por doble amarilla, le va a impedir estar en primera línea de combate. Mourinho fue expulsado en un visto y no visto en el choque de ida de Lisboa. Tras una falta de Vinicius en el borde del área, el luso protestó para pedir la segunda amarilla al brasileño, que ya había sido amonestado por un gesto a la grada tras su celebración del gol. Las airadas protestas obligaron al colegiado François Letexier mostrarle una amarilla. Mourinho, lejos de calmarse, intensificó los gestos de desacuerdo, terminó viendo la segunda amonestación y acabó el partido en la grada.Unas protestas que para nada corresponden a la manera en la que vivió Mourinho un partido cargado de tensión. El luso se mostró tranquilo en todo momento, e incluso cuando se activó el protocolo racista por el presunto insulto de Gianluca Prestianni a Vinicius, el técnico intentó en todo momento calmar los ánimos, llegando a hablar con varios jugadores del Real Madrid, entre ellos el propio brasileño.
Pasó al ataque
El arrebato de ira con el colegiado le va a impedir pisar el Bernabéu. Mourinho terminó de encenderse en la rueda de prensa posterior al duelo, donde se olvidó de las bonitas palabras que había tenido hacia el Real Madrid en las horas previas para pasar al ataque con su versión más polémica.
«El árbitro tiene un papel que dice que Tchouaméni, Huijsen y Carreras no pueden ver la amarilla», aseguró Mourinho en relación al motivo que impulsó su expulsión. «Tengo 1.400 partidos con el culito en el banquillo y sabía a quien podía sacar amarilla y a quien no. Sabemos cómo funciona esta cosa», añadió dejando en el aire una posible manipulación del colegiado.
Toda una declaración de intenciones, en la que además aseguró que no daría la rueda de prensa previa al duelo de vuelta en Madrid, al no poder sentarse en el banquillo. De esta manera, Mourinho pasa directamente a un segundo plano a pesar de todo el revuelo que generaba su regreso al Bernabéu.
Sin pelos en la lengua
Cuestionado en la previa del partido de ida por su etapa en el Santiago Bernabéu, Mourinho reivindicó su adiós. «Soy de los pocos entrenadores que se fue del Madrid sin ser despedido», aseguró con firmeza. El técnico portugués quiso dejar claro que su salida del equipo blanco fue consecuencia de una decisión meditada y no de una ruptura traumática.
«Salí con el alma limpia», añadió, recordando aquellos tres años al frente del conjunto blanco. Una etapa marcada por la exigencia máxima, la rivalidad feroz con el Barcelona y una presión constante que él mismo definió sin rodeos: «Fueron tres años duros, intensos, casi violentos».
Apenas una victoria
Mourinho, que fue entrenador del Real Madrid entre 2010 y 2013, iba a vivir su quinto enfrentamiento contra el que fuera su equipo desde que efectuara su salida. Aunque sería el cuarto de manera oficial porque cuando dirigía al Chelsea disputó un amistoso veraniego contra el conjunto blanco en tierras americanas.
Solo cuenta con una victoria en dichos enfrentamientos, cuando ganó con su Benfica hace unas semanas en el último encuentro de la fase liga de la Champions, para condenar al Real Madrid a la repesca, en la que el destino les volvió a cruzar.
Por el camino, Mourinho vio como el conjunto blanco le ganó cuando era entrenador del Manchester United en la Supercopa de Europa, gracias a los goles de Isco y Casemiro. Aquel día no se mordió la lengua tras el partido: «El Real Madrid ha sido superior en algunos momentos pero marcaron un gol en fuera de juego». Además, dejó claro que el VAR le había perjudicado: «Perdimos 2 a 1 pero con un buen VAR hubiese sido 1 a 1».
También perdió con el Chelsea por 3-1 en Miami, dos meses después de abandonar el Bernabéu, en la final del torneo octogonal Guinness Internacional Champions Cup. En la previa de aquel choque, en declaraciones a la cadena de televisión ESPN, se refirió al Ronaldo brasileño como el «Ronaldo real», no al portugués Cristiano Ronaldo. El futbolista le respondió con dos goles en aquel encuentro.
Mourinho tampoco fue capaz de ganar al Real Madrid en su época con el Oporto, previa a su llegada al conjunto blanco. En sus cuatro enfrentamientos, el conjunto luso sufrió tres derrotas y solo sumó un empate.
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