Junts aumenta la presión sobre Pedro Sánchez para que convoque elecciones generales tras la multiplicación de casos de corrupción que asolan al PSOE y que ya afectan tanto a sus dos últimos secretarios de organización como a uno de sus principales referentes históricos, el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Este viernes, la portavoz de los independentistas en el Congreso, Míriam Nogueras, ha asegurado que su partido "no espera nada más que no sea" que el jefe del Ejecutivo disuelva la Cámara y llame a las urnas, "como cada vez piden más partidos". La neoconvergente ha realizado así una mención implícita al PNV, que ayer reclamó públicamente que ha llegado el momento de poner fin a una legislatura sin recorrido, al contrario de lo que sigue defendiendo Sánchez.
Hace algo más de un mes, Junts ya conminó a presidente del Gobierno a poner en marcha el adelanto electoral tras advertirle de que no iba a participar en la aprobación de ninguna nueva medida legislativa en lo que queda de mandato; y ahora redunda en su reclamación.
El partido que dirige Carles Puigdemont ha sido interpelado directamente por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, para que deje de sostener "al Gobierno más sucio de la democracia" y favorezca la aprobación de una moción de censura que permita el relevo en La Moncloa. Pero los secesionistas siguen negándose a participar de esa operación, aunque sólo conllevara la elección de un candidato interpuesto que convocara inmediatamente elecciones generales tras descabalgar a Sánchez.
"No estamos aquí para poner y sacar gobiernos", ha argumentado Nogueras, quien también ha afirmado que forma parte de la "historia de España" que un Gobierno caiga por "corrupción" y el siguiente incurra en lo mismo. La secesionista ha pasado los últimos días enarbolando este mismo discurso, alegando que "la gobernabilidad del Reino de España no puede recaer sobre los hombros de un partido catalanista" que sólo tiene siete diputados.
Junts obvia de este modo que esos mismos siete diputados son los que condujeron a Sánchez a la Presidencia del Gobierno a cambio de la aprobación de la Ley de Amnistía. Lo hace recordando que ya el pasado octubre Puigdemont dio por enterrado ese acuerdo de investidura y cualquier tipo de relación de conveniencia con el PSOE.
Hasta hace un par de semanas, la pretensión de los neoconvergentes era que el Gobierno asumiera sus propuestas en materia tributaria y de vivienda, después de que recientes acuerdos sectoriales como la exención del IVA para los autónomos que ingresan menos de 85.000 euros anuales -pactado a cambio de su respaldo al decreto de la guerra- no se hayan cumplido. Pero, ahora, Junts empieza a constatar que corre el peligro de abrasarse junto a Sánchez; de ahí que ya solo espere que convoque elecciones.