Koldo García, entonces asesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Fomento, registró personalmente en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) la millonaria oferta de Víctor de Aldama para adquirir los seis edificios del organismo público que forman su cuartel general en Madrid.
Según ha podido saber EL MUNDO en el entorno de Aldama, el ex asesor del entonces ministro de Transportes no sólo intermedió para que el intermediario y empresario optara a la gran operación inmobiliaria con una propuesta de 250 millones sino que fue él quien se encargó de realizar los trámites administrativos para cursarla.
Este periódico ha tenido acceso a escritos -ver reproducción adjunta- presentados ante el Registro General de Sepides -la filial de la Sepi propietaria de la sede- para concurrir a la adquisición del complejo urbanístico denominado Campos Velázquez ubicado en el madrileño barrio de Salamanca así como a la ampliación de la oferta, que fue registrada el cinco de julio de 2019. Aldama intermedió para que el fondo Platinum presentara una oferta no vinculante que se fue ampliando para dar tiempo a la Sepi, presidida entonces por el actualmente investigado por corrupción, Vicente Fernández, a tomar una decisión.
La existencia de esta propuesta fue ocultada, sin embargo, por la ex vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, en su comparecencia ante el Senado del pasado lunes. «Yo no tengo esa carta y me extraña muchísimo la existencia de ninguna carta en ese sentido», replicó a la portavoz de Vox, Paloma Gómez, en referencia cualquier tipo de comunicación formal entre Aldama y la Sepi.
El intermediario y empresario investigado puso en marcha la elaboración de la oferta después de que el propio Koldo García le advirtiera de que disponía de información de que el Ministerio de Hacienda barajaba desprenderse de una parte importante de su patrimonio inmobiliario para conseguir recursos.
De esta forma, y ejerciendo, como lo denomina la Guardia Civil, de «facilitador de los intereses empresariales» de Aldama, le instó a confeccionar una primera carta que fue remitida a Sepides en noviembre de 2018, pero había entonces un interregno en esta empresa a la espera del desembarco de un nuevo presidente de confianza de la entonces nueva ministra de Hacienda y el citado Vicente Fernández. Se trataba de Antonio Cervera, designado en enero de 2019 nuevo presidente de Sepides y que había trabajado en la Junta de Andalucía como director general de Patrimonio con Montero y Fernández. Es actualmente director general de Costes de Personal del Ministerio de Hacienda por decisión de Montero y hombre próximo a la candidata socialista a la Junta de Andalucía.
Se ocupa el presidente
La misiva de Aldama fue contestada por el propio Cervera en marzo de 2019 en inusual intercambio de todo un presidente de Sepides con la secretaria de Aldama. Le comunicó que estaban analizando su plan y que le responderían en cuanto adoptaran una decisión, según uno de los documentos a los que ha tenido acceso este diario.
El empresario había preparado entonces una oferta preliminar en la que anunciaba un acuerdo con el citado fondo Platinum Real Estate de Hong Kong y se mostraba en disposición de desembolsar 201 millones sin incluir el IVA. Dicha oferta «no vinculante» la rubricó el magnate hindú Harry Hassomal Mohinani con la intención de que la Sepi la analizara durante un plazo de 90 días. Lo hizo en primera instancia el 24 de abril de 2019, tal y como publicó este martes EL MUNDO. Y la amplió el 2 de julio de ese mismo año manteniendo la citada oferta económica por el formidable complejo inmobiliario. Koldo se aseguró de que hubiera registro de entrada.
La ampliación de la oferta presentada por Koldo elaborada por el fondo de Hong Kong para el que intermedió AldamaLa operación no llegó a materializarse, pero el grupo de Aldama trabajó durante meses con la Sepi para optar a la adquisición de un complejo que se extiende sobre una superficie de 40.000 metros cuadrados y que consta de media docena de edificios. Estas instalaciones albergan en estos momentos las sedes de la propia Sepi y Sepides y las oficinas centrales de Navantia. También edificios para uso docente de los que es inquilino el Instituto de Empresa. La propuesta incluía mantener como inquilinos a las instituciones públicas y privadas actuales con margen para nuevos usos de explotación inmobiliaria.
La operación no llegó a materializarse, pero el grupo de Aldama trabajó durante meses con la Sepi para optar a la adquisición de un complejo que se extiende sobre una superficie de 40.000 metros cuadrados y que consta de media docena de edificios. Estas instalaciones albergan en estos momentos las sedes de la propia Sepi y Sepides y las oficinas centrales de Navantia. También edificios para uso docente de los que es inquilino el Instituto de Empresa. La propuesta incluía mantener como inquilinos a las instituciones públicas y privadas actuales con margen para nuevos usos de explotación inmobiliaria.
El episodio muestra que la ascendencia del entonces ministro y secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, y su asistente Koldo eran suficientes para meter a Aldama en diversos centros de poder del Estado. La Sepi es el gran brazo empresarial del Gobierno y un gran propietario inmobiliario que incluye, además del citado cuartel general, numerosos inmuebles y parques empresariales.
Otro ejemplo de influencia es que la entonces ministra de Industria, Reyes Maroto, recibió a Aldama junto a «un productor musical» que quería una subvención del Departamento. Así lo reveló este miércoles el antiguo jefe de gabinete de Maroto, Juan Ignacio Díaz Bidart.
A estos encuentros facilitados con Koldo hay que unir el ya conocido de Aldama con el jefe de gabinete de Montero, Carlos Moreno, para que Hacienda aplazara una deuda de Pilot Real Estate que es la inmobiliaria que utilizó precisamente para su operación con la sede de la Sepi. También el asesor de Ábalos facilitó a Aldama contactos con personal del Ministerio de Transición Ecológica y dirigentes autonómicos, entre otros.