- SALVADOR ARANCIBIA
- Santander, BBVA y CaixaBank pueden recortar empleo un 15% con la IA
- Las principales consultoras congelan los salarios del personal junior ante la irrupción de la IA
A las entidades les preocupa el control de costes, habida cuenta de que la actividad, tanto del balance como de los activos fuera del mismo, mantiene ritmos relativamente elevados.
Las entidades financieras presionan a las consultoras y a otras compañías prestadoras de servicios profesionales para que, como consecuencia de la aplicación de la inteligencia artificial en sus procedimientos, rebajen el coste de los servicios contratados. No se trata solo de las cuestiones relacionadas con las auditorías sino también con la mayor parte del resto de tareas contratadas. Las consultoras señalan que la IA les va a permitir dar "más valor" a su trabajo.
El desarrollo de la IA ya está produciendo sus primeros efectos complejos. Son numerosas las firmas de asesoría y consultoría que están anunciando recortes de sus plantillas como consecuencia de las mejoras de productividad y eficiencia que están consiguiendo.
En el caso de las cuatro grandes españolas (Deloitte, KPMG, EY y PwC), lo que se dice es que, en el corto plazo, no solo no va a haber recortes de plantilla sino que en la etapa anual de reclutamiento que está a punto de iniciarse, las cifras que manejan son similares a las de los años precedentes. Sí reconocen que a medio plazo se necesitarán menos titulados junior y que es posible que la tasa de rotación (el número de empleados que sale de las empresas de forma habitual) aumente en los próximos años debido precisamente a los avances en la implantación de la inteligencia artificial.
En las entidades financieras lo que preocupa en la actualidad es el control de costes, habida cuenta de que la actividad, tanto del balance como de los activos fuera del mismo, mantiene ritmos relativamente elevados a los que va a ayudar el cambio de tendencia de los tipos de interés marcado por el Banco Central Europeo.
Nuevos perfiles
Como las inversiones en tecnología no hacen sino aumentar y las plantillas tienden a crecer ligeramente por la incorporación de nuevos perfiles profesionales, es la partida de otros costes sobre las que están poniendo el acento los responsables. El coste del riesgo, que está a nivel global en unas cifras muy pequeñas, no se espera que siga descendiendo o que si lo hace lo haga muy débilmente. Además, la mayor actividad implica mayores cantidades destinadas a cubrir el coste del riesgo aunque la tasa de morosidad se mantenga.
Cálculo de honorarios
Por eso, reconocen en algunas de las principales entidades nacionales, una manera de conseguir reducir costes es aplicando rebajas a los honorarios que han venido pagando a las firmas de consultoría y otros servicios. La razón es muy clara para ellas: "La mejora de la eficiencia y productividad que están consiguiendo estas compañías por la IA queremos que no se la queden solamente ellas. Queremos compartirla".
Los importantes cambios que se están produciendo en la manera de trabajar en las compañías de servicios profesionales están haciendo que las entidades financieras discutan la manera de calcular los honorarios. "Ya no se puede facturar por hora/socio", reconocen en alguna de las grandes firmas, porque precisamente lo que está haciendo la IA es reducir de manera relevante el número de horas de los equipos de asistencia a los socios y, también las horas que los socios deben dedicar a esos servicios.
En algunas de estas compañías se empieza a reconocer que esa forma de calcular los honorarios no solo no es la que debe mantenerse sino que además, el número de horas, para un mismo trabajo, es bastante menor ahora que hace unos años. Y que la tendencia se orienta en esa dirección.
Las alternativas posibles son dos: o aumentar el número de servicios financieros que se prestan o conseguir convencer al cliente que los que se hacen ayudados de la IA generan más valor que hasta ahora para los que los reciben.
Por ahora, en los bancos lo que predomina es pedir a las compañías que rebajen sus honorarios a la espera de comprobar que la calidad del servicio, y por lo tanto su utilidad, es significativamente mayor.
Las empresas de servicios profesionales han tenido en los últimos años un fuerte crecimiento que se ha concretado en elevadas subidas de sus facturaciones (a dígito doble bastante alto) que iban acompañados, con una correlación casi lineal, con un aumento de sus plantillas. Esta ecuación se ha roto.
Para los próximos ejercicios, la facturación aumentará bastante menos y las plantillas lo harán también en menor proporción tanto por menores incorporaciones como por posibles mayores salidas.
En esto último hay quienes son optimistas porque consideran que quienes salgan podrán encontrar empleos razonables en el mundo empresarial en general ya que estas compañías necesitarán expertos en la implantación de la tecnología y serán ellos los contratados.
Competencia investiga a los seis grandes bancos por la guerra hipotecariaRevolut eleva su apuesta por el ahorro con un 3,51% TAE para nuevos clientesSabadell exime de comisiones durante dos años a los nuevos clientes Comentar ÚLTIMA HORA