La talla recreará la imagen barroca del siglo XVII destruida en 1931, mientras que la actual de Palma Burgos tendrá uso exclusivo en el trono del Cristo de la Buena Muerte
Regala esta noticia Añádenos en Google Primitiva imagen de María Magdalena junto a la actual, de Palma Burgos. (Sur)Málaga
24/07/2026 a las 22:28h.La Congregación de Mena ha encargado a la escultura utrerana Encarnación Hurtado la ejecución de una nueva imagen de Santa María Magdalena para el camarín ... del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Soledad. La obra, cuya entrega está prevista para la segunda mitad de 2028, recreará la talla barroca del siglo XVII destruida en los sucesos del 12 de mayo de 1931 durante el ataque e incendio del templo de Santo Domingo y tendrá como destino exclusivo el culto en la capilla.
En consecuencia, la congregación ha optado así por recuperar, para el camarín, la imagen que formó parte originalmente de este Calvario y que desapareció en la destrucción de la iglesia de Santo Domingo. Según ha indicado la corporación, la nueva talla se basará en la fotografía que Ricardo de Orueta realizó en 1914 y en la documentación histórica conservada sobre la escultura primitiva, atribuida al entorno de Pedro de Mena o a su discípulo Miguel de Zayas.
Aquella Magdalena, una talla del siglo XVII, aparecía arrodillada a los pies de la cruz, con los brazos abiertos y el rostro elevado. Vestía túnica rojiza y manto azul. En 1916 se incorporó al conjunto del Cristo de la Buena Muerte y salió por primera vez junto al primitivo Crucificado, el de Pedro de Mena, durante el Jueves Santo de aquel año. En cambio, la imagen ardió, al igual que el Cristo de Mena, en la noche del 11 al 12 de mayo de 1931, y, en su caso, solo se salvó su mascarilla.
La nueva Magdalena recuperará, por tanto, aquella configuración y buscará devolver al camarín una mayor coherencia histórica y estética, si bien no sustituirá, en ningún caso, a la imagen de Francisco Palma Burgos, ya que la actual talla continuará formando parte del conjunto procesional del Jueves Santo y seguirá expuesta en el museo de la congregación.
Elección de la artista
La elección de Encarnación Hurtado para acometer este encargo era un secreto a voces desde que se bendijo el nuevo retablo de la corporación. Y es que la escultora ya había trabajado para Mena incluso antes de la ejecución del magnífico aparato lignario. En concreto, en el trono de la Virgen de la Soledad, para el que realizó los relieves, así como en la imagen de Cristo y santos de la cruz alzada procesional de la congregación y en los relieves del estandarte de coronación de la Dolorosa.
Para el retablo de la corporación, Hurtado talló las dos sobresalientes esculturas de ángeles jóvenes que ocupan la parte superior del conjunto. Ambas figuras, que portan la caña y la lanza de la Pasión, exhiben unos extraordinarios estofados. A ellas se suman dos querubines desnudos, también de su autoría, que sostienen cartelas alusivas a los titulares, uno con la corona de espinas del Cristo de la Buena Muerte y otro con la flor de lis de la Virgen de la Soledad.
Como se advierte en su catálogo imaginero, Encarnación Hurtado emplea los preceptos estéticos de la escultura procesional del periodo barroco, una línea de trabajo que puede comprobarse también en el Señor de la Salud que realizó hace años para la parroquia Virgen Milagrosa y San Dámaso Papa de Málaga. La nueva Magdalena seguirá, por tanto, esa misma búsqueda de inspiración en la tradición escultórica andaluza, en este caso, del foco malagueño impulsado por el granadino Pedro de Mena, con residencia y taller en Málaga, y en las formas propias de la imaginería barroca.
El encargo de la obra a Encarnación Hurtado fue aprobado este jueves por la junta de gobierno de la entidad nazarena.
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