Ha sido Alberto Núñez Feijóo quien ha pedido esta semana a sus barones "coordinación" para que nadie dé un paso en falso que permita al Gobierno de Pedro Sánchez tomar aire, ahora que con la crisis de Ceuta se está consumiendo en sus propios errores. El PP no quiere desviar el foco de Ceuta en el arranque de un curso político que debe culminar con elecciones, lo que obliga a dejar en un segundo plano las cuestiones orgánicas.
Y así lo ha transmitido Génova a la sala de máquinas del Palau de la Generalitat, tal y como señalan fuentes próximas a Juanfran Pérez Llorca. El problema para el presidente de la Generalitat es que sigue a la espera de ser confirmado como el candidato del PP para las elecciones autonómicas de 2027. Una circunstancia, la de su interinidad -que alarga desde que sucedió a Carlos Mazón al frente del PP valenciano y de la Generalitat-, que ya dio pie a todo tipo de especulaciones antes del verano.
La última visita de Feijóo a Valencia, sin que hiciera mención alguna a la candidatura de Llorca, desató los nervios en el PP valenciano. Hasta el punto de que hubo quien empezó a sembrar la duda sobre la posibilidad de que Llorca no fuese en realidad la opción de Génova, un escenario que siempre han descartado en el Palau. Es más, desde el entorno de Llorca siempre se remitió al acto de proclamación de los candidatos autonómicos que supuestamente se celebraría en septiembre.
Llegó a circular incluso una fecha, el 19 de septiembre, que fuentes populares aseguran que Génova nunca puso sobre la mesa. La cuestión es que, tal y como admiten fuentes del PPCV, "Ceuta altera el calendario" y "Génova tiene sus tiempos". Y estos tiempos no necesariamente coinciden con los del partido en Valencia, que a fecha de hoy no tiene confirmación sobre cuándo será el acto de proclamación de candidatos.
"El partido está nervioso y expectante por ver cuál es la solución", admite una fuente de la dirección autonómica, que reconoce que la interinidad de Llorca no hace sino dar munición a la izquierda. De hecho, a la espera de que Génova dé alguna pista, PP y Vox no han fijado todavía la fecha de celebración del debate de política general con el que debe echar a andar en septiembre el curso político en las Cortes Valencianas.
La cita parlamentaria debería celebrarse este mes, aunque el PP ha fijado su junta directiva nacional para el lunes 28 de septiembre. Las fuentes consultadas esperan que, para entonces, la dirección nacional haya despejado el calendario. En el PP valenciano, además, confían en que el acto de proclamación se celebre al menos antes del 9 d'Octubre, para que Llorca no llegue al día de la Comunidad Valenciana con la etiqueta de presidente interino.
Desde el Palau, el mensaje es de "tranquilidad absoluta". El propio Llorca ha dicho este viernes que sigue contando "con el mismo respaldo" de su partido. Y, pese a las conjeturas preveraniegas, en el PP valenciano están convencidos de que la hoja de ruta de Génova no puede ser otra que la de la "continuidad". "Cada vez hay menos dudas porque el paso del tiempo juega a favor de Llorca", razona un dirigente valenciano.
En el PP valenciano, en todo caso, se destaca que "hay ganas de poder empezar a trabajar" con la vista puesta en los comicios, como demuestra la cifra de 1.500 militantes que se han dado cita este viernes en la cena de inicio del curso político en El Puig de Santa María. Llorca, que ha arengado a los suyos asegurando que "queda el sprint final", ha estado respaldado por la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz.
El mensaje de la cúpula del PP valenciano a Génova es claro: "La aportación de la Comunidad Valenciana será decisiva para conseguir una victoria del PP en las próximas elecciones generales y abrir una nueva etapa política en España".