Lunes, 01 de junio de 2026 Lun 01/06/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

La crisis política en Senegal entre el presidente y el líder de su partido hace temer otra crisis de los cayucos en Canarias

La crisis política en Senegal entre el presidente y el líder de su partido hace temer otra crisis de los cayucos en Canarias
Artículo Completo 1,981 palabras
El pragmático Faye se enfrenta al antieuropeo Sonko, al que destituyó como primer ministro pero que regresa al frente de la Asamblea Nacional y con el apoyo del partido gobernante. La crisis puede abocar a los senegaleses a una nueva salida migratoria masiva. Más información: España necesita un "plan específico de Defensa" para Ceuta y Melilla al quedar fuera de juego en el Magreb

Un barco de salvamento remolca un cayuco en Aguineguin, Gran Canaria. REUTERS/Borja Suarez

África La crisis política en Senegal entre el presidente y el líder de su partido hace temer otra crisis de los cayucos en Canarias

El pragmático Faye se enfrenta al antieuropeo Sonko, al que destituyó como primer ministro pero que regresa al frente de la Asamblea Nacional y con el apoyo del partido gobernante. La crisis puede abocar a los senegaleses a una nueva salida migratoria masiva.

Más información: España necesita un "plan específico de Defensa" para Ceuta y Melilla al quedar fuera de juego en el Magreb

Publicada 1 junio 2026 01:44h Las claves

Las claves Generado con IA

Bassirou Diomaye Faye pasó de dormir en una celda a dormir en el palacio presidencial de Senegal en menos de dos semanas. Fue insólito. Histórico. Ousmane Sonko pasó de dormir en una celda a ser nombrado primer ministro por Faye en menos de tres semanas. También fue histórico.

El dúo dinámico de la política senegalesa brincó de lo más bajo a lo más alto bajo el eslogan “Diomaye es Sonko, Sonko es Diomaye”, y la victoria de su partido, PASTEF, en las elecciones presidenciales de 2024, se tradujo como una victoria aplastante del soberanismo senegalés.

Pero ese idilio ha terminado. Ruptura total. Las diferencias entre Faye y Sonko, que algunos atribuyen a una lucha de egos, terminaron el 22 de mayo con la destitución de Sonko como primer ministro y la disolución de todo su gobierno por orden de Faye. El shock a nivel nacional fue innegable.

El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, el 12 de mayo de 2026 en Nairobi. REUTERS/Monicah Mwangi

Decenas de jóvenes senegaleses salieron a las calles para protestar contra la destitución de Sonko y el presidente de la Asamblea Nacional senegalesa dimitió de su cargo a las pocas horas, según él, debido a “una elección personal, guiada ante todo por mi concepción de las instituciones, de la responsabilidad pública y del interés superior de la Nación”.

Y sería el martes 26 de mayo cuando Sonko fue investido diputado y luego votado con una mayoría arrasadora (130 votos a favor, una abstención, cero en contra) para ocupar la presidencia de la Asamblea Nacional.

El hombre que pasó de preso a primer ministro en tres semanas lo volvió a hacer cuando pasó de primer ministro destituido a presidente de la Asamblea Nacional en cuatro días. Y lo más importante: que la totalidad de los miembros de su partidole apoyaran pone en evidencia la escasa influencia que tiene el presidente Faye sobre PASTEF.

Senegal eleva hasta 10 años las penas de cárcel a homosexuales: "Esta ley agrava el estigma y el miedo y pone vidas en peligro"

Esta cadena de acontecimientos no es baladí. Primero, porque Faye se ha mostrado como un líder pragmático, dispuesto a la negociación e incluso amistoso con potencias occidentales como pueden ser España y Francia. Sonko, sin embargo, mantiene una postura abiertamente antifrancesa y exige una política de "Senegal primero".

Mientras que Faye encaró las relaciones del Estado con las mineras que operan en el país con la intención de endurecer las condiciones y ordenar auditorías, Sonko revocó de golpe 71 licencias mineras y se enfrentó directamente a la multinacional BP por el megaproyecto de gas Grand Tortue Ahmeyim, calificándolo de "injusto".

Son roces que se acumulan. Pero la gota que colmó el vaso vino de la mano de la deuda enterrada por el predecesor de Faye, Macky Sall. Resulta que el expresidente senegalés había endeudado a Senegal por encima del 130% del PIB, convirtiéndolo en el país más endeudado de África.

Esta información no se hizo pública. Se la encontró el dúo dinámico en su primera semana en el poder y uno puede imaginar que se les cayó el alma a los pies. Faye continuó con su pragmatismo: negociar con el Fondo Monetario Internacional, reestructurar, ampliar plazos a cambio de obtener nuevos préstamos.

Ousmane Sonko antes de ser destituido como primer ministro de Senegal. REUTERS/Abdou Karim Ndoye

Y Sonko proclamó que la única forma de mantener la soberanía consistía en rechazar el marco del FMI, recuperar los ingresos perdidos en manos de las multinacionales y no volver a caer en la trampa de la deuda. Este choque de posturas es lo que terminó con Sonko destituido.

¿Un viraje internacional?

En marzo de 2026, España elevó sus relaciones con Senegal al nivel de Asociación Estratégica, convirtiéndolo en el primer país de África subsahariana con este marco reforzado. El acuerdo se cerró tras la visita de Faye a Madrid, aunque con una espinita.

La espinita fue Sonko, que anunció una semana después que cancelaría su propio viaje previsto a España -y cualquier viaje futuro al extranjero- para cumplir con su política de austeridad y recortar en la medida de lo posible el gasto público.

Que Sonko sea presidente de la Asamblea Nacional, a efectos prácticos, no influye en las relaciones con España. Pero la duda no es esa. Lo que hace falta es comprender que la totalidad de PASTEF (que ocupa aproximadamente dos tercios de los escaños) votó su nuevo puesto, es decir, le apoyó, contraviniendo los supuestos deseos del presidente Faye.

Es decir, que PASTEF, el partido que ostenta la mayoría parlamentaria, no está necesariamente bajo las órdenes del pragmáticopresidente. Está bajo las órdenes de Sonko. A cara descubierta. Al menos, hasta que las próximas elecciones confirmen a quién de los dos apoya el pueblo. Aunque todavía es pronto para que esto desate las alarmas.

Los carteles de campaña en 2024 que mostraban juntos a Bassirou Diomaye Faye y Ousmane Sonko. REUTERS/Zohra Bensemra

Marta Driessen, investigadora del Instituto Elcano, niega que vayan a ocurrir cambios drásticos a corto plazo: "Senegal se ha convertido en un socio muy estratégico para España, por la gestión migratoria pero también por las relaciones comerciales. Dudo que esto vaya a afectar a las relaciones entre España y Senegal".

Añade que el acuerdo comercial con España se firmó siendo Sonko primer ministro, por lo que no debería considerarse que vaya ahora a romperlo, y que "el impacto más grave probablemente se traduzca en mayores dificultades para gobernar a nivel interno".

Lo que no está tan claro, en cualquier caso, es qué efecto tendrá la nueva realidad política senegalesa en el desarrollo del acuerdo. Sonko ha hablado abiertamente y de forma reiterada contra las políticas pesqueras europeas en las costas africanas, donde España juega un papel protagonista.

Sonko tiene ahora la llave para congelar o exigir modificaciones en cualquier acuerdo bilateral si considera que no es lo suficientemente soberano.

El ambicioso Plan Senegal 2050, que Faye promocionó ante la patronal española para atraer inversión, dependerá en última instancia de las leyes y presupuestos que apruebe el Parlamento de Sonko.

Y, pese a que el nuevo primer ministro -el economista Ahmadou Al AminouLo- intente calmar a los inversores, la amenaza de un impago soberano de la deuda ya mencionada podría hacer que las empresas españolas se lo piensen dos veces antes de comprometer capital en el país.

No es sólo la ideología de uno u otro lo que puede modificar el futuro. Son las acciones que derivan de dicha ideología. Sonko rechaza de plano la reestructuración bajo el dictado del FMI y, al controlar el Parlamento, puede tumbar las reformas fiscales que este organismo exige.

Bassirou Diomaye Faye en el Palacio de la Moncloa en marzo de 2026.

En el relativismo de la política, Sonko también podría describirse igualmente como coherente con el programa por el que les votaron. Y dejar a Faye, como quien negocia con el FMI a la primera de cambio.

El nuevo presidente de la Asamblea Nacional expresó en su discurso de investidura varios puntos claves. Aseguró con tono grave que "lo que está en juego es la relación entre la moralidad y la política", y determinó que "no habrá un sistema de hiperpresidencialismo en Senegal hoy".

Aunque dijo que PASTEF brindaría al presidente Faye las mejores condiciones para completar su mandato, añadió que "la Asamblea Nacional utilizará todas sus palancas de poder con firmeza pero responsabilidad hacia delante", y criticó el nombramiento del nuevo primer ministro sin haberse realizado una consulta adecuada con PASTEF.

La inmigración, en el punto de mira

Otro aspecto destacable es la cuestión migratoria. La deuda asfixiante que arrastra Senegal, sumada al choque institucional entre Faye y Sonko, amenaza con congelar las ayudas internacionales.

Si el país entra en un bache económico profundo, las empresas no invertirán, los precios subirán y la destrucción de empleo empujará a los jóvenes a buscar la salida al mar. Es un patrón que se ha repetido tantas veces, que uno puede aventurarse a considerarlo una posibilidad clara en el futuro.

Dagauh Komenan es un historiador nacido en Yamusukro, Costa de Marfil, doctor en Ciencias Históricas por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Su tesis doctoral se titula Canarias y la cooperación al desarrollo como respuesta a los desafíos de seguridad y migraciones en el Sahel occidental (2005-2021) por lo que conviene escuchar su punto de vista.

Komenan especifica en una conversación telefónica con EL ESPAÑOL que "Senegal está derivando de una forma muy peligrosa hacia una crisis política e institucional muy fuerte. Y se ha comprobado que, cada vez que hay una crisis de esta índole en Senegal, hay una salida".

Moulay Hassan quema etapas para suceder a Mohamed VI: así supervisará la modernización del Ejército de Marruecos

Lo dice con el recuerdo en la palma de la mano. La última crisis política que vivió Senegal en 2024 provocó protestas masivas, represión, cortes de internet y una enorme sensación de desesperanza entre los jóvenes. Y el resultado inmediato consistió en un aumento histórico de llegadas a Canarias.

Komenan añade que "seguramente dentro de poco empiecen las manifestaciones y, como siempre, aunque no pueda decirlo a ciencia cierta, existe el riesgo de una represión contra estas manifestaciones. Porque vivimos en países donde la estabilidad tiene prioridad sobre el bienestar".

El historiador Dagauh Komenan en una conferencia en la Universitat Internacional de la Pau.

El dúo dinámico, la promesa de Senegal, el azote del neocolonialismo, ha roto. El fantasma de Macky Sall y la deuda que dejó escondida debajo de la alfombra ha acabado con el romance de las dos figuras políticas que más quebraderos de cabeza le trajeron durante su presidencia.

Uno puede imaginárselo mientras se frota las manos en su actual residencia en Marrakech. Porque ha hecho lo que tantos hicieron en África antes que él. Endeudar a su país a niveles insostenibles y delegar la crisis consiguiente a quien viene detrás.

Así lo expone Komenan: “Senegal se está dirigiendo a una crisis política que puede derivar en una salida de personas, porque la esperanza que habían puesto en las reformas, en una mejora de su día a día, no está saliendo como estaba previsto".

  1. Senegal
  2. Inmigrantes
  3. Canarias

NEWSLETTER - INTERNACIONAL

Recibe de lunes a viernes las noticias clave de lo que ocurre en el mundo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir