La desbandada en Movimiento Sumar ya tiene cifras. Se sabía el impacto político de la crisis interna, sin embargo, desde ayer también se puede cuantificar que la descomposición del partido de Yolanda Díaz ha provocado la marcha forzada o voluntaria de algo más de la mitad de la dirección que salió elegida en primarias en su segundo congreso. Y de aquello hace tan sólo 15 meses.
Este 11 de julio se va a celebrar una nueva asamblea -la tercera en tres años- y esto obliga a que ahora se tenga que elegir una nueva dirección en Movimiento Sumar -con el voto de los delegados, no de los militantes-. Al proceso de primarias tan sólo se ha presentado una única candidatura, la que encabezan Verónica Barbero, portavoz de Sumar en el Congreso, y Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, que serán las coordinadoras.
De la comparación entre su lista y el actual equipo dirigente, se puede constatar que hay 34 personas que no repiten de las 65 que conforman el llamado Grupo Coordinador, que es el máximo órgano entre congresos de Movimiento Sumar. El porcentaje de salidas es, pues, ligeramente superior al 50%.
Hay casos que son porque dimitieron hace tiempo, como los de la ex secretaria de Organización o ex secretario de Comunicación. Pero los que más proceden de desencantados con el proyecto o porque están muy enfadados con el trato que se ha dado a Lara Hernández -coordinadora hasta que dimitió el miércoles-. Luego existe la posibilidad de que en estas cuentas haya personas a las que no se ha llamado para integrarse, pero sus casos no se saben.
La coordinadora de Movimiento Sumar dimite y denuncia una "campaña de desprestigio"EL MUNDO / EUROPA PRESSEl número de 34 de 65 habla por sí sólo del volumen tan elevado de salidas, cuando tan sólo han transcurrido 15 meses desde que salieron elegidos, sin embargo, también es relevante el peso de esos cargos que estaban y que ya no van a estar. Porque esto significa que se desinfla parte del músculo político del partido.
Estaba claro que Yolanda Díaz no iba a repetir. En su renuncia a ser candidata en 2027 ya explicó que dejaba la política y ahora es coherente al dejar definitivamente el partido.
También se van el número dos de Díaz en Trabajo, Joaquín Pérez Rey, y el que fuera asesor de cabecera de la ministra, Manuel Lago, muy afín a Hernández. Igual que se apea la secretaria de Estado de Economía Social, Amparo Merino.
Lo deja Txema Guijarro, secretario general del grupo de Sumar en el Congreso, y Agustín Santos, el que fue fichaje estrella para las elecciones. También Pedro del Cura, histórico alcalde de Rivas y Carlos Martín, quien llegó a ser elegido coordinador de Movimiento Sumar con Hernández, y que cierra aquí su etapa de partido.
Entre los que siguen, destaca por motivos obvios Ernest Urtasun, portavoz de Sumar y ministro de Cultura. Continúa para seguir jugando un papel destacado. Luego hay diputados como Lander Martínez, Laura Vergara, Viviane Ogou o Esther Gil de Reboleño. También repite Guillermo Zapata o Amanda Andrades.
Mientras tanto, la líder dimitida, Lara Hernández, dejó ayer más pistas de que ha sufrido guerra sucia al lamentar que haya quien dirima «discrepancias políticas» impulsando «jugadas que son trituradoras de personas». Mientras tanto Díaz se lava las manos y deja ver que la crisis en el partido que fundó no le incumbe.