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La epidemia que amenaza a las deportistas: por qué sus rodillas se rompen más

La epidemia que amenaza a las deportistas: por qué sus rodillas se rompen más
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Las adolescentes son hasta ocho veces más propensas a la rotura del ligamento cruzado que los chicos. Un especialista nos explica por qué las rodillas de ellas sufren más y cómo evitarlo
La epidemia que amenaza a las deportistas: por qué sus rodillas se rompen más

Las adolescentes son hasta ocho veces más propensas a la rotura del ligamento cruzado que los chicos. Un especialista nos explica por qué las rodillas de ellas sufren más y cómo evitarlo

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Ixone Díaz Landaluce

09/06/2026 Actualizado a las 00:11h.

Suele empezar con un sonido audible. Un 'pop' que, desde luego, no presagia nada bueno. Seguido de una inestabilidad manifiesta: de pronto, la rodilla no ... es capaz de sostener el peso del cuerpo. La zona se inflama mucho en poco tiempo y el dolor es, a menudo, intenso, aunque después cede. «Es una rotura bastante llamativa. Siempre pregunto lo mismo: «¿Pudiste seguir jugando? 'No'. ¿Tuviste derrame? 'Sí, se me hinchó la rodilla'. Eso es una rotura de ligamento cruzado hasta que no se demuestre lo contrario». El que lo explica de manera gráfica es Gorka Knörr, traumatólogo del hospital MiKS de Vitoria y uno de los mayores expertos nacionales en patologías de cadera, rodilla, tobillo y pie en niños y adolescentes.

«Las niñas tienen una mayor laxitud articular y eso las hace más propensas a esta lesión»

Esto tiene varias explicaciones. «Para empezar, las niñas tienen una mayor laxitud articular y eso las hace más propensas a las lesiones», explica el especialista sobre una condición que está relacionada con los picos de estrógeno propios de la ovulación. Pero también es una cuestión de biomecánica: las chicas tienen la pelvis un poco más ancha, el espacio donde se aloja el ligamento es más estrecho y las piernas suelen ser valgas de rodilla, algo que las predispone a la lesión. Especialmente, en el momento del salto, donde tienden a poner más tensión sobre el ligamento del que es conveniente para evitar la rotura.

«El mundo del deporte todavía es muy masculino y todos los preparadores físicos vienen de esa escuela porque el boom del deporte femenino es relativamente reciente. A menudo, en el deporte base, falta ese conocimiento de que las chicas tienen una anatomía diferente», reflexiona el médico.

La cirugía adecuada

El fútbol y el baloncesto son, de largo, los deportes en los que más se lesionan las chicas. «Son lo que nosotros llamamos deportes de pivote. Estos ligamentos se lesionan cuando hay un movimiento de rotación con el pie clavado en el suelo. Rotas, esa rodilla gira y rompe los ligamentos. Casi siempre, el cruzado anterior. A veces, puede ir acompañado del lateral o del menisco. Ahí es donde la cosa se complica», explica el especialista que advierte que la cirugía es prácticamente inevitable porque, a corto plazo, acaba afectando al menisco. «A nada que la chica sea mínimamente deportista hay que operar. Hablamos de niñas a las que aún les quedan 80 años por delante. Tienes que pensar en que esa rodilla aguante todo ese tiempo», señala Knörr.

El problema se puede agravar, según el doctor, si estas cirugías no se realizan con el enfoque adecuado. «Los niños no son adultos en pequeño. Me encuentro con muchas rodillas operadas por especialistas que no son pediátricos y eso, a veces, se paga. Habrán hecho una intervención muy bien hecha, pero hay detalles importantes en la intervención, gestos que se hacen dentro de la articulación en base a esa laxitud y esos condicionantes anatómicos», explica el experto sobre una técnica que se realiza por artroscopia y en la que es fundamental respetar el cartílago de crecimiento. «Si lo tocas durante la intervención, deja de crecer y las secuelas pueden ser muy severas e incluso causar deformidades», advierte.

En las niñas, además de reconstruir el ligamento cruzado, se hace una prolongación por la parte lateral de la rodilla para crear «el cinturón y los tirantes», explica gráficamente Knörr. La recuperación de una rodilla operada después de sufrir una rotura de ligamento cruzado suele ser larga. De hecho, la recuperación es a menudo más lenta que en los adultos. «En la práctica no se suele alcanzar antes del año y se recomienda no retomar el deporte de competición hasta entonces. De lo contrario, el riesgo de rotura del injerto es elevado y, en población infantil, las consecuencias pueden ser especialmente importantes», concluye el especialista.

  • Rodillas en forma o cómo prevenir la rotura de ligamentos

    No es fácil de esquivar, porque a menudo tiene que ver con un lance del juego, pero sí hay cosas que se pueden hacer para evitar la lesión. «Hay una serie de ejercicios, que forman parte de programas de prevención como el FIFA 11+, que han demostrado reducir el riesgo de lesiones de rodilla» señala Gorka Knörr.

    • Entrenar el salto Lo más importante es saber aterrizar bien y, sobre todo, evitar que las rodillas se hundan hacia adentro (valgo de rodilla) manteniéndolas alineadas. Se puede practicar en escalones o realizando pequeños saltos. Lo importante no es la altura sino el aterrizaje.

    • Ejercicios de equilibrio Ayudan a entrenar la rodilla para mejorar la respuesta y mantenerse estable ante un mal gesto o una situación de juego. Se puede practicar en superficies inestables pero no peligrosas o dando pequeños saltos sobre una sola pierna, la clásica «pata coja».

    • Fortalecer la musculatura Tener unos músculos más fuertes protege los ligamentos. En este caso, los más importantes son los isquiotibiales, los glúteos y los cuádriceps. Ejercicios como sentadillas, puentes de glúteo o peso muerto rumano pueden ayudar a fortalecer la zona.

    • Calzado adecuado Zapatillas de baloncesto y botas de fútbol deben tener el agarre justo a la cancha de juego. «Es importante, sobre todo para las chicas que juegan al fútbol, que sean botas versátiles que se adapten a todas las superficies, tanto al césped natural como al artificial», explica el traumatólogo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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