La Escuela de Policía Nacional de Ávila se ha convertido en refugio paras las personas a las que los virulentos incendios han obligado a dejar sus pueblos. En este momento, el centro aloja a 700 vecinos de siete pueblos pero la previsión, según apuntan a EL MUNDO fuentes policiales, es terminar el día de hoy con 1.500 personas, la mayoría de ellas reubicadas de otros centros con mucha menos capacidad que la Escuela de la Policía y menos confort para quienes han tenido que ser desalojados.
Las características del recinto -es el centro en el que se forman los futuros agentes de Policía- ofrece unas condiciones de acogida que facilitan el día a día de los evacuados como, por ejemplo, habitaciones individuales o por familias con baños privados y servicio de comedor. Cada caso se personaliza, tal como indican desde la Policía. En el día de ayer viernes la cena se sirvió en los dormitorios.
Hoy sábado, ante la llegada de más personas la comida se servirá en dos de los seis comedores con los que cuenta la Escuela. La persona de más edad alojada ronda los 100 años mientras el más pequeño es un lactante de un mes. También hay numerosos alojados con problemas de movilidad y más de 50 perros, propiedad de los desalojados.
Los 700 vecinos que están en la Escuela provienen de El Barraco, El Tiemblo, Burgohondo, Hoyo de Pinares; Cebreros y Villanueva de Ávila, los pueblos más azotados por el avance imparable de las llamas. Las 800 personas que se esperan en el día de hoy sábado llegarán desde distintos centros habilitados en los primeros momentos de los incendios (polideportivos, naves industriales) que no cuentan con los servicios necesarios para una estancia más confortable.
Además, la Escuela de Policía de Ávila también alberga a voluntarios de Galicia que han llegado a la zona para colaborar en las labores de extinción y al personal de Protección Civil desplazado al terreno.