Ya no se trata de elegir entre dos opciones que durante años protagonizaron el clásico de clásicos. Hoy, cuatro contendientes luchan por conquistar el trono del fútbol virtual, cada uno con una estrategia distinta y un público específico en la mira.
El imperio del gaming, la industria que está reescribiendo la cultura popMientras el mundo discute sobre el futuro del entretenimiento, millones de personas ya no solo juegan, sino que viven en él.
Esta semana, desde WIRED en Español, lanzamos nuestro especial de videojuegos.
EA Sports FC 26: el campeón que no baja la guardia
EA Sports FC 26 ha demostrado que no necesitaba el nombre de FIFA para seguir siendo una máquina de hacer dinero. En su lanzamiento a finales de 2025, el juego de Electronic Arts se posicionó como número uno en ventas en 16 de los 17 principales mercados europeos, reafirmando su dominio entre quienes buscan una experiencia premium con licencias completas.
La tecnología Hypermotion V ha elevado el realismo hasta el punto de parecer una transmisión televisiva en vivo. Sin embargo, este éxito comercial ahora enfrenta competidores que no buscan venderte una caja de $1,800 pesos, sino conquistar las retas entre amigos sin cobrar un centavo.
eFootball 2026: el gigante invisible de Konami
Konami ha dado un golpe de autoridad que pocos vieron venir. Su franquicia eFootball 2026 se ha consolidado como el gigante de la accesibilidad, alcanzando la impresionante cifra de 950 millones de descargas en todo el mundo gracias a su modelo free-to-play.
Con temporadas gratuitas y un enfoque en el mercado móvil, Konami construyó un imperio donde los usuarios pueden jugar en el metro, durante un descanso en el trabajo y después continuar la misma partida en su consola al llegar a casa. La jugabilidad, considerada por muchos veteranos como más orgánica y menos automática que su rival, posiciona a eFootball como un verdadero simulador de fútbol.
Mientras EA domina las carteras de quienes compran consolas y arman equipos en Ultimate Team, Konami se ha instalado en las pantallas de casi mil millones de personas que solo quieren jugar sin pagar un centavo.