Miembros del Ejército y expertos en Defensa coinciden en que la ética y la responsabilidad deben guiar el desarrollo y la implantación de esta tecnología en Europa.
La inteligencia artificial ha dejado de ser un experimento en el ámbito militar para convertirse en una realidad operativa. Episodios recientes, como la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro -en cuya localización habría sido determinante el uso de sistemas avanzados de IA-, o las tensiones entre el Departamento de Defensa de Estados Unidos y la empresa tecnológica Anthropic, reflejan hasta qué punto los algoritmos se han integrado ya en el núcleo de las operaciones de inteligencia y seguridad.
Con este telón de fondo, el II Encuentro EXPANSIÓN de Industria de Defensa ha reunido a responsables del Ministerio de Defensa, la UE y la industria privada para debatir los límites, riesgos y oportunidades de esta tecnología. En este sentido, la ética y la responsabilidad en el uso militar de la IA centraron buena parte del debate. El teniente general José María Millán Martínez, director general del Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CESTIC) del Ministerio de Defensa, ha subrayado la importancia de "desarrollar una IA transparente, trazable y que permita rastrear la toma de decisiones", y fue tajante en cuanto a los límites morales: "La IA nos debe ayudar a ganar la guerra de una manera legal. No se puede ganar la guerra a cualquier precio".
Por su parte, ·Ignacio Montiel Sánchez, responsable de IA del European Defence Fund de la Dirección General de Industria de Defensa y Espacio de la UE (DG DEFIS), ha apuntado que "la forma de poder asegurar que cumplimos con el derecho internacional es usando la IA de forma responsable", y ha señalado que el reto más inmediato es adaptar el próximo Fondo Europeo de Defensa (FED) a esos principios. Este vehículo prevé invertir 8.000 millones de euros hasta 2027, de los que 5.700 millones ya se han destinado a financiar 225 proyectos, un 5% de los cuales están enfocados a la IA.
En lo que respecta a la asunción de responsabilidades en el uso de la inteligencia artificial, Salvador Magán, responsable del sector Defensa en Capgemini España, ha puesto todo el peso de la toma de decisión en las personas. "La tecnología no es responsable de nada, se utiliza para aumentar las capacidades del ser humano. La responsabilidad sigue siendo humana", ha indicado.
Una opinión compartida por Ignacio Martínez, director general de IndraMind: "Hay muchos procesos que se automatizan con la IA, pero la decisión relevante no se automatiza".
De los pilotos a la producción industrial
Después de años de pruebas de concepto, la inteligencia artificial ha entrado en una etapa decisiva. "Hemos superado la fase de pilotos" y el objetivo ahora es "un despliegue industrial y democratizar el uso de la IA en Defensa", ha destacado el teniente general Millán Martínez. En el Ministerio de Defensa, ha explicado, ya se está utilizando para el análisis del espectro electromagnético, el mantenimiento predictivo de vehículos y aeronaves y como apoyo en la toma de decisiones.
Sobre este último punto, el militar quiso ser claro. "Hay que hacer un esfuerzo de formación de todas las personas que están alrededor de un sistema de IA: operadores, analistas y las personas que toman las decisiones", ha subryado. "La falta de capacidad crítica de los decisores es uno de los problemas más importantes que veo", ha agregado.
Este salto, sin embargo, no está exento de riesgos. Enrique Ávila, director del Centro de Referencia de IA del Estado Mayor de la Defensa (MCCE), ha advertido de que "pasar de un modo piloto a un modo de producción necesita una capa de gobernanza muy importante y esto lo hemos desarrollado muy poco". "Sin esa capa de gobernanza nunca deberíamos avanzar", ha destacado.
Atraer talento, el gran desafío
Más allá de la tecnología, los ponentes coincidieron en que el mayor reto ahora mismo para aplicar la IA en la industria es el humano. "No necesitamos a más ingenieros sino a gente que sepa hacer cosas", dijo Ávila, apostando por las especializaciones en Formación Profesional como vía para formar "por miles" a los perfiles necesarios.
Magán, de Capgmini, ha añadido una dimensión territorial al debate apostando porque los profesionales puedan "quedarse en sus regiones con la posibilidad de desarrollarse profesionalmente", lo que representa, a su juicio, "una oportunidad muy buena para atraer el talento en Defensa y hacerlo fuera de las capitales".
Por su parte, Martínez, de IndraMind, ha cerrado el debate con una nota optimista: "Hace 8 años nadie quería trabajar en el sector de la Defensa y hoy la gente viene en oleadas para formar parte de este tipo de proyectos".
-
16:22
El capital privado destaca el gran apetito de los inversores por la Defensa
-
16:05
"La IA nos debe ayudar a ganar la guerra de una manera legal"
-
15:50
Margarita Ardao: "Galicia no está sólo diseñando políticas, las está ejecutando"
-
15:35
Una afluencia récord de algas inunda las playas mexicanas
-
15:24
La versión china de Amazon lanza un servicio de comercio electrónico en Europa