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El IPC aceleró al 4,3% en agosto por el fuerte encarecimiento de los precios energéticos, con alzas del 30,3% en el diésel y del 16,9% en la gasolina. La luz subió un 9,2%.
La tormenta perfecta sobre la economía y el poder adquisitivo de las familias se desencadenó a finales de febrero y, desde entonces, lejos de amainar ha ido ganando en intensidad, con vientos inflacionistas casi huracanados por culpa del impacto de la guerra en Oriente Próximo sobre los precios de la energía: el petróleo, el gas, los combustibles, la electricidad, las materias primas... El conflicto escala y con él la inflación, que en España alcanza cotas muy superiores al promedio europeo. El INE confirmó ayer que el IPC se catapultó en agosto hasta el 4,3% interanual, 7 décimas más que en julio y la tasa más alta desde febrero de 2023; esto es, en tres años y medio.
El epicentro de ese acelerón, que golpea cada vez con más fuerza el bolsillo de los hogares españoles, es una renovada crisis energética que, con el petróleo aproximándose a los 110 dólares, ha disparado los precios de los combustibles líquidos, que en agosto se encarecieron en conjunto un 46,4%, 14,9 puntos porcentuales más que en julio, cuando lo hicieron un 31,5%.
Es decir, la borrasca inflacionaria no solo no escampa, sino que arrecia. De hecho, el precio del diésel se encareció un 30,3% en agosto, prácticamente el doble que en julio (+15,7%), mientras que la gasolina subió un 16,9%, en contraste con el alza del 7,3% registrada el mes anterior. Y ello a pesar de que tanto uno como otro contaron ese mes con una bonificación de 10 céntimos en el Impuesto sobre Hidrocarburos.
La crisis se recrudece
El dato revisado de la inflación de agosto evidencia el recrudecimiento de la crisis energética y preludia mayores tensiones inflacionistas a corto y medio plazo, redoblando la presión sobre el Gobierno para que reactive las medidas e incentivos fiscales anticrisis, ahora en proceso de retirada gradual.
De hecho, aunque el Ejecutivo se ha visto obligado a elevar temporalmente la bonificación sobre el gasóleo (a 20 céntimos en septiembre), fruto de una cláusula de salvaguarda incluida en su decreto anticrisis, el descuento aplicado a la gasolina durante este mes es de apenas 5 céntimos, mientras que el IVA de los combustibles ya retornó a principios de julio al 21% habitual, frente al 10% que se aplicó temporalmente desde marzo. El pasado lunes, el precio de la gasolina 95 superaba de media los 1,88 euros por litro, mientras que el del gasóleo A rondaba los 1,86 euros, a pesar del descuento fiscal de veinte céntimos.
Con este telón de fondo, el pressing sobre el Ejecutivo para que adopte muevas medidas de alivio es cada vez mayor. Un escenario que el propio Gobierno parece tener asumido. De hecho, el Ministerio de Economía recordó ayer las declaraciones que su titular y también vicepresidente del Ejecutivo, Carlos Cuerpo, ha venido reiterando en las últimas fechas: "No dejaremos de acompañar y de apoyar a las familias ante las subidas" de los precios. Sus palabras se interpretan como un anuncio implícito de que nuevas medidas pueden estar por venir.
Aunque el foco de la infección inflacionista se localiza esencialmente en los precios energéticos (la electricidad también aceleró el paso en agosto, al subir un 9,2% frente al 8,4% de julio), y prueba de ello es que la inflación subyacente (descontando energía y alimentos frescos) se moderó en una décima, al 2,9%, son mayoría los productos de la cesta de la compra que se encarecen. Hay una decena subiendo a tasas de doble dígito, varios de ellos de primera necesidad. Por ejemplo, las bayas frescas (fresas, moras, arándanos...) se dispararon un 35,57%, mientras que los cítricos lo hicieron un 17,1%, y las legumbres frescas un 15,9%. Los huevos se encarecieron un 12,5%, y el pescado fresco o congelado, un 7,8%.
En conjunto, los alimentos subieron un 2,5% en agosto. Aunque es una tasa muy inferior al 4,3% del IPC general, ese dato se encuentra claramente por encima del 1,7% registrado en julio, y también del 2,2% y 2% de mayo y junio. En otras palabras, la tendencia apunta al alza.
Los carburantes esperan en zona de máximos la operación retornoDesde hoy, alivio fiscal de 20 céntimos en el diésel con carburantes en máximos y crudo al alzaLa inflación se acelera más de lo esperado en la zona euro y abona la nueva subida de tipos Comentar ÚLTIMA HORA-
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