La escuela no está preparada para la diversidad. El incremento de alumnos inmigrantes y alumnos con necesidades de apoyo educativo ha transformado el perfil del estudiantado especialmente en la última década, pero ese cambio no ha venido acompañado de suficientes recursos ni de una adaptación de las escuelas a las nuevas realidades, según denuncian los profesores, cada vez más agotados y descontentos ante la falta de respuesta de las administraciones.
En plena negociación con el Gobierno de un cambio en su carrera profesional y seis años después de la aprobación de la Lomloe -que ha hecho de la inclusión educativa un «principio fundamental» sobre el papel-, los docentes se preparan para un septiembre de huelgas en varias CCAA en protesta por la falta de recursos para gestionar la diversidad, uno de los principales motivos de su malestar.
El Ministerio de Milagros Tolón acaba de publicar su informe Sistema estatal de indicadores de la educación, donde desmenuza todos los datos de la escuela. El capítulo del alumnado extranjero muestra «la cifra más alta de la serie histórica»: 1.076.065 foráneos en el curso 2023/24, que, actualizados a la última fecha disponible (2024/25), suman 1.125.860, es decir, el 12,9% de todos los escolarizados.
El informe explica que este alumnado ha seguido una «evolución creciente», pasando de 141.916 niños y adolescentes en 2000/01 a 781.236 en 2011/12. En los cursos posteriores, con motivo de la crisis económica que provocó miles de retornos voluntarios, se produjo «una ligera disminución» hasta los 716.736 de 2015/16, «para iniciar de nuevo un incremento». En una década, el aumento de estos estudiantes ha sido del 55%. Un 40%, si se miran los datos desde 2018/19.
«Esta evolución viene determinada por el comportamiento de los flujos migratorios de entrada-salida, de nacimientos en España de población con nacionalidad extranjera y por los procesos de nacionalidad española», explica el Ministerio, contextualizando así el incremento dentro de la polémicaLey de Nietos. El Ministerio define como alumnos extranjeros a los que no poseen la nacionalidad española y considera españoles a los que tienen doble nacionalidad.
Al «fenómeno de atracción migratoria», que Educación dice que es «una realidad que ha enriquecido la diversidad, con una mayor heterogeneidad en las aulas y en los centros», hay que sumar el de más de 1,13 millones de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo que reciben una atención educativa diferente a la ordinaria, el 14% del total. De ellos, el 26% la recibieron por necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad o trastorno grave, como trastorno del espectro autista, discapacidad intelectual o trastornos graves de la comunicación y el lenguaje (son alrededor de 250.000), y el resto por otras categorías.
El informe señala que el alumnado identificado como de necesidades específicas de apoyo educativo ha ido creciendo desde el 5,6% en 2013/14 hasta el 14% en 2023/24. «El alumnado con necesidades educativas especiales que recibe apoyo ha pasado del 2,1% al 3,6%, mientras que el alumnado perteneciente a otras categorías de necesidades específicas de apoyo educativo ha crecido del 3,5% al 10,4%». Dentro de estas categorías hay inmigrantes también, porque se hayan incorporado a mitad de curso a la escuela, porque tengan una lengua materna distinta a la que se habla en clase o porque necesiten compensar otras desigualdades de origen.
Un 75% más de alumnos vulnerables
Hay unanimidad entre los sindicatos respecto a que estos alumnos no están recibiendo la atención que necesitan. Un informe de CCOO muestra que todo ese conjunto de estudiantes vulnerables ha subido un 75% desde 2018 mientras la inversión educativa para atenderlos sólo ha crecido un 26%. «Necesitamos una inversión muy potente para atender a la diversidad, porque los retos de la escuela son cada vez mayores. Hay un tensionamiento del sistema educativo», afirma Héctor Adsuar, de CCOO.
El Congreso de los Diputados se encuentra tramitando una ley para reducir el tamaño de las aulas y que los 250.000 alumnos con necesidades especiales cuenten como dos a efectos de ratio, pero Adsuar reclama que se incluya también a todos los alumnos con necesidades de apoyo, que son cuatro veces más. Pide maestros especialistas en Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Compensación Educativa para atender a todo este alumnado vulnerable, así como más orientadores.
«El sistema educativo no está preparado para dar una respuesta homogénea a la atención a la diversidad. La inversión real por alumno apenas ha crecido un 0,3% en 15 años, pese a que el sistema ha tenido que absorber más alumnado y más complejidad en las aulas, y el gasto por alumno varía en una proporción de 1 a 2,1 entre CCAA», añade Mario Gutiérrez, de CSIF.
Y alerta de un problema muy grave: «Esa desigualdad de recursos se traduce en una desigualdad de diagnóstico: el porcentaje de alumnado valorado con necesidades educativas oscila entre el 26,1% en Cataluña y el 6,5% en Aragón, una diferencia de más de cuatro veces que no responde a una distinta prevalencia real de necesidades entre territorios, sino a criterios de valoración y umbrales de diagnóstico distintos según la comunidad. En la práctica, el tratamiento que recibe un alumno con necesidades educativas depende de dónde esté escolarizado, no de un estándar común».
«Una escuela preparada para la diversidad no es la que exige más esfuerzo a los docentes, sino la que les proporciona los medios necesarios para responder a las necesidades de cada alumno. La atención a una diversidad creciente exige reforzar las plantillas, ampliar los recursos y reducir la burocracia docente», defiende Francisco Venzalá, de Anpe.
Cambio social
Más latinos. El informe «destaca en el último quinquenio el aumento de la importancia relativa del alumnado procedente de América del Sur, que ha pasado de representar el 18,8% en 2018/19 al 27,8% en 2023/24, contrastando con la caída del peso relativo del alumnado originario de países de África, que pasa del 30,4% al 24,2% y de la UE, que pasa del 26% al 21%».
Marruecos. Destacan los alumnos procedentes de Marruecos. Pero, mientras se han producido «incrementos muy significativos» desde Colombia, Perú, Venezuela, Honduras y Ucrania, el Ministerio ha visto un descenso del alumnado de Ecuador y Rumanía, así como poco crecimiento del de China y Marruecos.
Baleares. La mayor proporción de alumnado está en Baleares (19%), la Comunidad Valenciana (18,%) y La Rioja (17%).
Escuela pública. Un 74,7% del alumnado extranjero está escolarizado en la pública, un 17,4% en la concertada y un 8% en la privada. Los niños con necesidad específica de apoyo representan el 15,6% en los centros públicos, el 12,9% en los concertados y el 3,6% en los privados.