El nuevo estudio argumenta que desviar la energía solar podría enfriar el océano y ayudar a moderar los fenómenos de El Niño antes de que se intensifiquen demasiado, evitando así los peores impactos.
"El Niño es uno de esos fenómenos en los que algo sucede en el Pacífico tropical y, como consecuencia, se reorganiza la forma en que la atmósfera global retiene la energía ese año. Es un punto de inflexión crucial en el sistema climático", explica Katherine Ricke, coautora del estudio publicado el miércoles en la revista Science Advances y climatóloga de la UC San Diego y del Instituto Scripps de Oceanografía.
¿Qué es el blanqueamiento de nubes marinas?
Ricke y sus coautores estudiaron el uso del blanqueamiento de nubes marinas (BCM) como método para atenuar la luz solar en el Pacífico. Esta técnica consiste en rociar agua de mar sobre las nubes marinas para aumentar su reflectividad. Si bien algunos proyectos piloto y ensayos controlados aleatorios han probado la eficacia de la técnica, estos se han realizado a muy pequeña escala.
BCM es uno de los diversos métodos de geoingeniería solar diseñados para reflejar la luz solar de vuelta al espacio. Otros métodos, como el uso de aviones para inyectar aerosoles en la estratosfera, solo funcionan a nivel global. Sin embargo, el BCM tiene el potencial de ser una solución de enfriamiento regional.
Para sortear la falta de experimentos con BCM, los investigadores analizaron un fenómeno natural reciente que lo imitaba: la catastrófica temporada de incendios forestales de 2019-2020 en Australia. Más de 10,000 incendios forestales asolaron el país, generando casi un millón de toneladas métricas de humo. Esto representa una de las mayores emisiones de humo a la estratosfera que se han observado con tecnología satelital.
Si bien los efectos de esta enorme cantidad de humo fueron complejos, investigaciones anteriores demuestran que ayudó a desencadenar un raro fenómeno de La Niña de triple inmersión, la fase opuesta a El Niño, gracias en parte a las partículas reflectantes presentes en el humo.
Según Ricke y su equipo, este evento les permitió abordar finalmente una cuestión que llevaban años planteando: si las intervenciones regionales pueden ayudar a aliviar la presión que fenómenos como El Niño ejercen sobre el sistema climático global. Los investigadores crearon un modelo basado en los efectos de BCM de los incendios forestales australianos y lo compararon con dos eventos históricos de El Niño para observar sus efectos. El modelo demostró que reducir la cantidad de luz solar que llega a la superficie del Pacífico habría disminuido significativamente la magnitud de esos eventos de El Niño y su impacto global.
la contaminación por combustibles fósiles.Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.