Política andaluza
La Junta aprecia mejor tono en Hacienda tras la salida de Montero, pero no ve posible un acuerdoCarolina España agradece la cortesía de Arcadi España al aplazar la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, pero exige toda la información del modelo propuesto
Regala esta noticia Añádenos en Google Carolina España, este jueves tras el Consejo de Gobierno de la Junta. (María José López / Europa Press)Sevilla
30/07/2026 a las 14:52h.En el ambiente se respira un aire diferente después de los encontronazos con el Ministerio de Hacienda encabezado por María Jesús Montero. Sin embargo, en ... el Gobierno andaluz nadie parece confundir la cortesía con un acercamiento de posturas. La vicepresidenta primera, consejera de Hacienda y portavoz de la Junta, Carolina España, lo ha dejado claro tras la habitual reunión del Consejo de Gobierno de esta semana: las formas del nuevo ministro, Arcadi España, han mejorado de manera sustancial respecto a las maneras tajantes de su antecesora, pero el fondo de la cuestión -el nuevo modelo de financiación autonómica que propone el Gobierno- sigue siendo un trago francamente indigerible para el Ejecutivo andaluz.
Carolina España alabó sin tapujos la predisposición al diálogo, la amabilidad y la receptividad que trasluce el ministro en sus respuestas. «Lo hemos percibido a la hora de contestar, más dialogante, más amable, tiene disposición a estudiar las propuestas. Ha accedido, le alabamos el tema de las formas», admitió la vicepresidenta. Se acabaron, al menos de momento, los portazos dialécticos. Sin embargo, España no dudó en «ponerle deberes al ministro para este verano» con la intención declarada de que septiembre no se convierta en una celada burocrática.
El núcleo de la discordia sigue intacto y amenaza con dinamitar cualquier posibilidad de consenso autonómico
El núcleo de la discordia sigue intacto y amenaza con dinamitar cualquier posibilidad de consenso. La administración andaluza denuncia que las comunidades recibieron apenas tres días antes del pleno previsto una «información incompleta» y escasa. Para la consejera, pretender que las autonomías acudan a una cita tan decisiva a ciegas, sin tiempo material para estudiar las entrañas de la propuesta, resultaba inadmisible. «La información que ha llegado, que es escasa, no puede llegar a tres días, porque los temas hay que prepararlos y estudiarlos», advirtió. Andalucía exige la radiografía financiera completa del conjunto del modelo. «No nos sirve que nos den la información detallada sólo de Andalucía, queremos la información del conjunto, las tripas del sistema, que no ha llegado todavía», advirtió. «El sistema es para todos y se hace con todos», subrayó la titular de Hacienda, que reclamó el fin de las negociaciones bilaterales que privilegian a unos territorios en detrimento de otros.
Discrepancia de fondo
La crítica andaluza escala en intensidad al analizar el fondo de la propuesta heredada. Según las estimaciones del Ejecutivo autonómico, la fórmula sobre la mesa no es más que el traje a medida negociado en su día por María Jesús Montero con el independentismo catalán para amarrar los apoyos parlamentarios para Pedro Sánchez. En palabras de la vicepresidenta tercera de la Junta, nos encontramos ante un sistema «viciado desde su origen, porque es un sistema que diseñó el independentismo». Desde la Junta no dudan en calificar de auténtica corrupción política la estrategia de comprar voluntades parlamentarias mediante partidas presupuestarias. «A esto se le suma que es un pago de favores políticos con el dinero de todos los españoles. Comprar con el dinero de todos los españoles voluntades políticas es otro tipo de corrupción», aseveró España, que aseguró que «el final del sanchismo está traspasando todos los límites. Este modelo es un peligro para mantener la igualdad de los españoles».
Las cifras que maneja el Gobierno andaluz resultan sangrantes: el borrador deja a cada ciudadano de la comunidad con 143 euros por debajo de la media nacional y a una distancia abismal de 389 euros respecto a lo que percibiría un ciudadano de Cataluña. Esta brecha es percibida la Junta como un ataque directo a la equidad. «No creemos que un ciudadano andaluz valga menos que uno de Cataluña», enfatizó la vicepresidenta, que apuntó que «con este sistema no hay posibilidad de llegar a un acuerdo».
A esta marejada se suma la anomalía de convivir con Presupuestos Generales del Estado prorrogados durante una legislatura completa, algo que «no ha pasado nunca en la historia de ninguna democracia de la Unión Europea». Con este panorama, la consejera concluye que «sin conocer las tripas del modelo es imposible pronunciarnos». Las formas mejoran, pero el fondo se mantiene sin cambios.
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