Cohete SLS en la plataforma de lanzamiento NASA Omicrono
Aviación y Espacio La NASA cambia de rumbo en su regreso a la Luna: añade una misión de sobrevuelo en 2027 y retrasa un año el alunizajeLos aterrizajes de Artemis IV y V se posponen a 2028 tras las fugas de combustible y una avería en el SLS que obligan a reforzar las pruebas.
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Ismael Marinero Publicada 27 febrero 2026 17:01h Actualizada 27 febrero 2026 17:39hEl esperado regreso a la Luna se retrasa. Los repetidos problemas con el cohete SLS que han retrasado el lanzamiento de Artemis II, previsto inicialmente para febrero y retrasado de momento hasta abril, han llevado a la NASA a anunciar una profunda reestructuración del programa Artemis.
La principal noticia de la rueda de prensa que ha tenido lugar este viernes es la incorporación de una nueva misión en 2027 y una reorganización de toda la secuencia de vuelos. El objetivo sigue siendo cumplir el mandato de la Casa Blanca de devolver astronautas estadounidenses a la superficie lunar y avanzar hacia una presencia humana sostenida, pero con una arquitectura más robusta, escalable y centrada en la seguridad de las tripulaciones.
En lugar de apresurar el primer alunizaje, la agencia espacial opta por aumentar el número de misiones de prueba y consolidar su tecnología antes de dar el gran salto.
President Trump gave the world the Artemis Program, and NASA and our partners have the plan to deliver. We will standardize architecture where possible, add missions and accelerate flight rate, execute in an evolutionary way, and safely return American astronauts to the Moon,… pic.twitter.com/Qjm6BD5Ipi
— NASA Administrator Jared Isaacman (@NASAAdmin) February 27, 2026
Así, la nueva misión Artemis III en 2027 deja de ser una misión de alunizaje para convertirse en un vuelo de ensayo en órbita baja terrestre, que servirá para probar en condiciones reales el acoplamiento con los módulos de alunizaje desarrollados por SpaceX y Blue Origin, así como validar sistemas críticos de soporte vital, comunicaciones, propulsión y los nuevos trajes extravehiculares xEVA que los astronautas usarán sobre la superficie lunar.
De este modo, el primer aterrizaje tripulado queda ahora asociado a Artemis IV, previsto para 2028, dentro de una secuencia que la NASA quiere más parecida a la del programa Apolo, con varios vuelos preliminares antes del primer alunizaje.
En el anuncio publicado en X, el administrador de la agencia, Jared Isaacman, ha señalado que “la NASA debe estandarizar su enfoque, aumentar la cadencia de vuelos de forma segura y ejecutar la política espacial nacional del presidente”, subrayando que el éxito del programa no será únicamente plantar una bandera, sino construir una infraestructura que permita volver una y otra vez.
Según el máximo responsable de la agencia, es imprescindible establecer “una secuencia de misiones centrada en la fiabilidad del sistema y la seguridad de la tripulación”, una filosofía que ya se aplicó en los años 60 del pasado siglo con Apolo y que ahora se traslada a Artemis en un contexto tecnológico mucho más complejo y con múltiples socios comerciales.
Artemis II NASA
La nueva arquitectura del programa apuesta por mantener el cohete SLS y la cápsula Orion en una configuración lo más cercana posible al actual Block 1, reduciendo al mínimo los cambios de diseño entre misiones. Malas noticias para Elon Musk y su Starship, que debía ser clave para las misiones posteriores a Artemis II pero todavía parece lejos de ofrecer un lanzamiento seguro para los estándares de la NASA.
Con ello, la agencia pretende limitar riesgos en el desarrollo, la fabricación y la certificación, evitar cuellos de botella industriales y facilitar que la cadena de suministro se estabilice alrededor de un diseño probado.
La NASA estudia ahora 'aparcar' la ISS en un "puerto orbital": la alternativa para no destruirla todavía contra la atmósferaAl mismo tiempo, la NASA insiste en que esta estrategia permitirá sostener, una vez superada la fase de pruebas, un ritmo de al menos un alunizaje tripulado al año, con la vista puesta en construir hábitats, desplegar más infraestructura científica y preparar el salto futuro hacia Marte.
Otro elemento clave del rediseño es el papel de la industria privada. Está previsto que SpaceX y Blue Origin se integren en una secuencia gradual en la que sus vehículos irán demostrando capacidades en fases incrementales antes de transportar astronautas hasta la superficie.
Artemis III será el banco de pruebas donde se ensayen maniobras orbitales, transferencias de combustible y procedimientos de acoplamiento que luego se repetirán en las misiones de 2028.