Era otro partido que se jugaba de manera paralela y seguida al que disputó España en Nueva York. Éste no duro 90 minutos. Se lleva disputando los últimos seis años. Desde que La Moncloa ejecutó un giro sobre su posición respecto al Sahara Occidental, acercándose a la posición demandada por Marruecos, y provocando el enfado de Argelia.
El país africano es el principal proveedor de gas de nuestro país. Una situación trascendental en un contexto internacional de incertidumbre, también en la faceta energética, por las guerras en Ucrania y Oriente Próximo. El objetivo de la visita, como expresaban en La Moncloa era certificar la superación de esa crisis bilateral y la apertura de una nueva etapa. Y asegurar el suministro de gas.
Más allá del simbolismo que en La Moncloa conceden a este desplazamiento, y la estrategia del Ejecutivo de lograr un entendimiento con los países de África del Norte, hay un claro componente económico y energético. Argelia es el principal suministrador de gas para España y nuestro país es su segundo mayor comprador después de Italia. Según el informe mensual de Enagás, en el acumulado de enero a junio de 2026, el país africano aportaba el 34% del gas que importamos, muy por delante de EEUU (29,4%) y Rusia (19,7%).
La mayor parte llega a España a través del gasoducto Medgaz, que conecta por el Mediterráneo los yacimientos argelinos con Almería, aunque hay otra (algo más de un 10 %) que llega como gas natural licuado (GNL) en barcos metaneros.
El gas llega a través de gaseoducto Medgaz. Actualmente la capacidad de gas que transporta es de 10,16 bcm/año (10.160 millones de m3/año, equivalente a unos 118.000GWh/año), pero desde el Gobierno llevaban tiempo trabajando con la intención de aumentar la capacidad de gas que se transporta, porque había margen. Concretamente lo fijaban en un aumento de en torno al 10%.
Pedro Sánchez y Abdelmadjid Tebboune, presidente de Argelia, han mantenido un encuentro bilateral, al que han seguido después reuniones con las delegaciones de ambos países y otro con los empresarios. La trascendencia e importancia del viaje queda patente en que hasta Argel se han desplazado los principales ejecutivos de empresas como Naturgy, Repsol, Moeve y Enagás.
Fuentes del Gobierno señalan que una vez los máximos mandatarios han dado conformidad al acuerdo político ahora comenzarán los trabajos técnicos para ver cuánto se aumenta la capacidad de envío de gas y cuáles son las condiciones de los contratos que se puedan firmar. Ahora, para aterrizarlo, es preciso ver la modalidad de los contratos, la duración... El acuerdo es importante, porque la mayor parte del gas que llega de Argelia viene directamente por el gaseoducto, mientras que el GNL (Gas Natural Licuado) procedente de países como EEEUU, Rusia, Nigeria o Francia lo hace a través de barcos.
Este propósito de reconducir las relaciones con Argelia se produce en un contexto donde Europa trata de desconectarse del gas ruso, aunque aún no lo ha conseguido, y con Bruselas pidiendo a los países miembros de la UE que llenen sus reservas de gas para el próximo invierno. "Teniendo en cuenta la volatilidad de los mercados derivada del conflicto en Oriente Medio, la Comisión Europea insta a los Estados miembros a iniciar de forma coordinada la temporada de llenado de gas y los preparativos de cara al próximo invierno".
Hay otro variante importante que hace que España esté interesada en asegurar su suministro de gas. Según datos de Sedigas y del Gas Infrastructure Europe (GIE), España cuenta con un potencial de almacenamiento de gas del 35% del total de la UE. Las siete regasificadoras españolas pueden almacenar más de 3,6 millones de metros cúbicos de GNL. Estas capacidades hacen de nuestro país un 'hub europeo' en lo relativo al suministro de gas.