El presidente ruso, Vladimir Putin lidera una reunión con sus ministros desde el Kremlin. Reuters
Europa La represión contra la conexión a Internet en Rusia desata protestas en Moscú y una fuerte presión empresarial al KremlinLas restricciones ideadas por el Gobierno de Putin han provocado un importante malestar en la ciudadanía, con varias personas reclamando frente a un edificio empresarial.
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Sandro Herves Garrido Publicada 15 abril 2026 02:52h Las clavesLas claves Generado con IA
La sensación de creciente descontento de la población rusa respecto a la gestión de Vladimir Putin está cada vez más latente. La represión llevada a cabo por el Kremlincontra la conexión a internet ha desatado un enfado sin precedentes en Rusia.
Este fin de semana, varias decenas de personas hicieron fila ante un edificio gubernamental en Moscú, en señal de protesta, mientras la policía permanecía cerca de ellos y los vigilaba. Estas reivindicaciones se han hecho visibles en publicaciones en redes sociales como X.
More unrest in the savage Russian hellscape, as Moscow residents are unable to endure life after the Czar took away their internet, with 200 of the bastards showing up to file appeals that'll never be read because they live in a hellish dictatorship. pic.twitter.com/pVSGWYhO7I
— Jay in Kyiv (@JayinKyiv) April 4, 2026
Sabiendo que cualquier manifestación no autorizada es reprimida con dureza, los activistas contrarios a estas medidas han intentado organizar concentraciones autorizadas por el Gobierno, han pegado carteles en paredes y tablones de anuncios, y han presentado demandas.
Los convocantes actuaron con cautela, pero la mayoría de estas convocatorias fueron rechazadas, e incluso algunos activistas fueron arrestados bajo diversos cargos, según ha informado Associated Press.
Rusia corta el internet móvil por el temor de Putin a un hackeo a las cámaras de seguridad tras el asesinato del ayatolá JameneiLos manifestantes presentaban quejas por la intensificación de la represión contra internet. Esto ha incluido cortes regulares de las conexiones de internet móvil, el bloqueo de populares aplicaciones de mensajería y la interrupción del acceso a miles de otros sitios web y servicios digitales.
Desde el inicio de la guerra, en Rusia ha habido cortes en la comunicación por internet, especialmente en zonas estratégicas o fronterizas con Ucrania, con la intención de vigilar la información que sale del país.
Sin embargo, esto ha ido a más. El territorio ruso sufre en las últimas semanas cortes continuos del internet móvil, lo que dificulta la capacidad de las personas de desplazarse por las diferentes ciudades del país.
Este apagón de internet fue reportado por primera vez en algunos suburbios de Moscú el 5 de marzo y se extendió por toda la capital rusa. Pese a que el Kremlin ha justificado este apagón en las calles rusas basándose en motivos de seguridad, está provocando críticas incluso de sus propios simpatizantes.
Terminar con este control
Líderes del sector empresarial han suplicado a las autoridades que derogaran las medidas, ya que estas restricciones afectan enormemente al desarrollo de la actividad económica.
En las últimas semanas, un número creciente de líderes empresariales en Rusia han manifestado su preocupación por las drásticas decisiones tomadas por el Ejecutivo y han instado a las autoridades a adoptar un enfoque más moderado.
Alexander Shokhin, presidente de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios, se dirigió al líder ruso en un foro reciente del grupo, en el que le transmitió que los cortes de internet en los teléfonos móviles "dificultaron la vida tanto para las empresas como para los ciudadanos".
“Dado el alto nivel de penetración de la tecnología móvil en nuestras vidas, esperamos que se encuentre una solución sistémica y equilibrada”, dijo Shokhin, ministro ruso en la década de 1990 y miembro del partido gobernante Rusia Unida desde la década de 2000.
Vladimir Putin, mandatario ruso, durante una fotografía en el Kremlin. Reuters
Putin, que se encontraba en el escenario con Shokhin, escuchó la petición de que relajara el control al internet móvil y, aunque habló inmediatamente después de él, no abordó este tema, pese a que es un asunto cada vez más recurrente en la sociedad.
El político opositor y crítico con el Kremlin, Boris Nadezhdin, expresó el sentir de muchos rusos que están cada vez más molestos por la represión en internet cuando dijo en una entrevista con el medio estadounidense Associated Press que estas decisiones "enfurecen a muchísima gente".
Incluso el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, lanzó una velada indirecta a su homólogo ruso durante una reunión televisiva entre ambos mandatarios, al afirmar que "las redes sociales en Armenia son 100% libres, sin ningún tipo de censura", señaló.
Vladimir Putin, junto a Nadezhdin, en un acto conjunto en el Kremlin. Reuters
Esta frase provocó una mirada de Putin, que con semblante serio lanzó una ojeada a Pashinián, visiblemente incómodo con lo que acababa de declarar el líder de este pequeño país, situado en la región del Cáucaso meridional.
Entretanto, Nadezhdin, sus partidarios y otros grupos activistas convocaron manifestaciones en decenas de ciudades el pasado 12 de abril, al afirmar que "el descontento es generalizado", y asegura estar "dispuesto a incrementar la presión" sobre el Gobierno.
Este martes, el Kremlin se ha pronunciado y ha asegurado que las restricciones "se llevan a cabo por motivos de seguridad" y que se levantarán una vez que pase la amenaza.
Así ha sido la respuesta realizada por el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, respecto a si se trataba de medidas regresivas, las tomadas por el Ejecutivo de la Federación Rusa.
"Nos encontramos en una situación en la que las consideraciones de seguridad exigen la adopción de ciertas medidas", declaró a los periodistas presentes.
Llamadas de emergencia y pago NFC
La ciudadanía rusa se queja con hastío de que no puede realizar actividades cotidianas, como realizar llamadas para comunicarse con un familiar o hacer un pago contactless por el método NFC, a través del teléfono móvil.
De hecho, en algunas áreas de la capital rusa, ni siquiera funcionan las llamadas de emergencia, lo que puede provocar un problema mayor de salud para la persona afectada, según reportan algunos usuarios en mensajes compartidos en redes sociales.
Rusia limitará el acceso a Telegram y amenaza con multas millonarias para potenciar la superapp estatal MaxThe Russian government continues to tighten internet and network restrictions, sending Russians into a frenzied panic as even emergency calls no longer work in some areas.
— Jay in Kyiv (@JayinKyiv) April 3, 2026
The Gargoyle Midget czar is taking them back to the 1500's. pic.twitter.com/9alDtT45N3
El Kremlin ha arremetido contra las dos aplicaciones de mensajería más populares del país —WhatsApp y Telegram—, al tiempo que promueve una aplicación “nacional” respaldada por el Estado llamada MAX, ampliamente considerada una herramienta de vigilancia.
Ilustración de la aplicación de mensajería MAX. Reuters
El Ejecutivo ruso ha sugerido a sus ciudadanos que para todo tipo de comunicación utilicen esta aplicación, desarrollada en Rusia y que sigue los pasos de WeChat como una app que ofrece desde pagos bancarios a servicios de mensajería o incluso una red social.
El uso de WhatsApp y Telegram, está cada vez más restringido en Rusia. Al principio, se bloquearon las llamadas de voz y video en las dos redes sociales.
Cortes a las VPN
Posteriormente, enviar mensajes también se volvió misión imposible sin usar una VPN, algo cada vez más limitado por parte de los mecanismos de control del Gobierno.
La semana pasada, el ministro de Asuntos Digitales y Comunicaciones, Maksut Shadayev, declaró que su ministerio recibió instrucciones para reducir aún más el uso de este método de conexión a través de esta red privada.
La red social MAX, es la que pretende el Gobierno ruso priorizar sobre WhatsApp y Telegram. Reuters
Según informes de prensa, su ministerio ha propuesto una serie de nuevas medidas contra las VPN, para evitar que los ciudadanos rusos puedan conectarse a través de este modo para sortear los controles impuestos por el Ejecutivo.
La destacada empresaria del sector de las tecnologías de la información, Natalya Kasperskaya, criticó duramente a la agencia reguladora de las comunicaciones Roskomnadzor.
Para Kasperskaya, los crecientes esfuerzos de la agencia Roskomnadzor están afectando a los servicios básicos, lo que llegó a provocar un corte en el servicio bancario el pasado fin de semana.
"No existe una forma técnica de bloquear las VPN sin interrumpir toda la conexión a Internet", escribió en una publicación de Telegram.
"Camaradas, tomen capturas de pantalla de sitios web interesantes, retiren todo el dinero que puedan y prepárense para escuchar informes de radio sobre enemigos extranjeros que han bloqueado nuestra otrora amada Runet", refiriéndose al servicio ruso de internet.
Estas acusaciones tuvieron una respuesta por parte de este organismo estatal, encargado de controlar las comunicaciones, negando su implicación. Kasperskaya, terminó disculpándose, aunque solicitó que se incrementara el diálogo con el sector tecnológico.