Rodrygo y Valverde celebran el gol del brasileño contra el Atlético de Madrid. REUTERS
Fútbol La resistencia de Xabi para llegar a la final de la Supercopa: Rodrygo y Valverde sostienen a un Real Madrid sin centralesLos blancos superaron al Atlético en un partido gris y se jugarán el título ante el Barça con Rüdiger y Asencio entre algodones. Mbappé viajará a Arabia.
Más información:El Real Madrid sobrevive ante el Atlético con dos destellos y se medirá al Barça en la final de la Supercopa de España
Guillermo Echeverría Publicada 9 enero 2026 09:10hEl Real Madrid jugará este domingo su quinta final consecutiva de la Supercopa de España. De nuevo ante el Barça (la cuarta seguida) en un duelo en el que los de Xabi Alonso, quien ha ganado una vida extra, volverán a sufrir muchas bajas.
Pero si el conjunto blanco está en la final es en gran parte a dos futbolistas que han sido duramente criticados en estos primeros meses de temporada. Dos 'veteranos' que se reivindicaron y confirmaron que atraviesan un gran estado de forma en las últimas semanas: Fede Valverde y Rodrygo Goes.
Ellos, junto a Courtois, fueron el sostén de un Real Madrid muy superado por momentos por el Atlético. De sus botas salieron los únicos destellos de calidad de un equipo que caminó sobre el alambre y que fue incapaz de coger la sartén por el mango a lo largo de los 90 minutos.
Valverde celebra su gol contra el Atlético de Madrid. REUTERS
Valverde fue quien abrió el tarro de las esencias. Lo hizo en el primer minuto de partido con un latigazo a más de 100 km/h de falta directa que se coló por la escuadra de la portería defendida por Oblak. Lo celebró con rabia. Se quitó un peso de encima después de su pobre rendimiento y una actitud criticada por la afición en el primer tramo de la temporada.
El uruguayo, incansable esta vez en los esfuerzos defensivos y profundizando en ataque desde el lateral, volvió a ser protagonista en el segundo gol de la noche de Yeda. Lo hizo con un pase preciso hacia Rodrygo que rompió la línea medular del Atlético y que acabó con el brasileño mandando el balón a guardar.
Rodrygo celebra su gol contra el Atlético de Madrid en la Supercopa de España. REUTERS
Se desquitó también Rodrygo. Lleva haciéndolo un mes, no es flor de un día. Desde que acabó con su interminable sequía goleadora de nueve meses con un tanto ante el Manchester City el nivel del brasileño no ha parado de crecer. Es pura confianza. Y es que, contando el duelo ante los de Guardiola, suma tres goles y tres asistencias en los últimos seis partidos con la elástica madridista.
Ante el Atlético volvió a dejar su huella. Perdonó en la primera mitad una acción muy clara después de dejar sentado a Gallagher con un recorte de mucha clase, pero no perdonó en su segundo intento. Recibió el pase de Valverde y dejó atrás a Le Normand con dos controles a una velocidad endiablada para batir posteriormente a Oblak en el mano a mano.
Mismos problemas
Los detalles individuales de Valverde y Rodrygo salvaron otra actuación pobre del Real Madrid. El conjunto blanco volvió a dejar muchas dudas en su juego y fue incapaz de dominar desde la creación.
Se adelantó a las primeras de cambio y desde entonces dio un paso hacia atrás y se replegó en busca de encontrar unos espacios que pocas veces logró generar.
Sufrió mucho con la presión en campo rival del Atlético. No encontró al hombre libre en la salida de balón y el paradón en largo de Courtois en dirección a Gonzalo acabó siendo la solución más recurrente. El canterano, que no tuvo demasiada presencia, se pegó una y otra vez con los zagueros rojiblancos en busca de dar oxígeno a los suyos.
El juego sucio de Simeone que sacó de quicio a Vinicius durante todo el derbi: "Florentino te va a echar"El Real Madrid perdió prácticamente en todas las fases del juego. Tuvo menos posesión (55% a 45%), disparó menos (22 a 8), lanzó menos córners (9 a 1), realizó menos toques en el área rival (37 a 16)... Tan solo ganó en pérdidas de balón (9-11).
Unos datos muy pobres que fueron maquillados por el talento individual. Alonso salvó una bola de partido, pero lo que se presenta en el horizonte este domingo ante el Barça no es demasiado halagüeño.
Con bajas a la final
Y es que son pocos los argumentos que invitan a pensar que el Real Madrid puede 'robarle' el título al conjunto azulgrana. Los de Flick barrieron por completo al Athletic con una exhibición portentosa y confirmaron su gran estado de forma desde hace ya dos meses y que le ha servido para ganar nueve encuentros seguidos.
El Barça es favorito a pesar de haber perdido en el último Clásico. Lo es porque llega mejor, y eso que el Real Madrid encadena cinco triunfos consecutivos. Pero las sensaciones y las bajas en el equipo madridista pueden ser diferenciales.
Rüdiger, en el suelo durante el partido contra el Atlético. REUTERS
Ante el Atlético de Madrid la preocupación llegó por los problemas físicos de Asencio y Rüdiger. El germano, que fue duda hasta última hora por dolores en la rodilla, forzó para jugar y aguantó 70 minutos. Los mismos que el canterano, que fue sustituido por molestias a la vez que su compañero de zaga.
Apenas hay tiempo para recuperar efectivos y Xabi Alonso puede tener un problema serio en la zaga si ninguno llega a la cita contra el Barça. Con Huijsen entre algodones y con Carvajal sin ritmo, el donostiarra podría verse obligado a formar con la línea defensiva con la que acabó el derbi: Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy.
Xabi Alonso da instrucciones contra el Atlético de Madrid. REUTERS
Quien sí estará, por lo menos en el banquillo, será Kylian Mbappé. Así lo confirmó el propio Xabi Alonso en rueda de prensa. Un mensaje para no dar pistas a Flick, pero las opciones de ver al galo vestido de corto el domingo son muy bajas.
Deberá hacer encaje de bolillos. La misión es muy complicada, pero nunca se le puede dar por muerto al Real Madrid en una final. Yeda dictará sentencia el domingo. Quien sabe si será el último partido de Xabi Alonso en el banquillo blanco o el inicio de una resurrección.