La Rojita, liderada por una exhibición de Pablo García, remonta el tanto inicial de Rumanía con un auténtico vendaval y peleará por su sexta corona el próximo año en Albania y Serbia
Regala esta noticia Añádenos en Google Pablo García celebra su tercer gol a Rumanía. (S. Cañizares / EFE)Madrid
06/10/2026 Actualizado a las 20:51h.Misión cumplida y por la puerta grande para la selección española sub-21. Había que ganar a Rumanía para sellar la clasificación para el Europeo ... de Albania y Serbia del próximo año sin depender de lo que hiciera Finlandia en Kosovo, y La Rojita lo hizo y además con una goleada escandalosa (7-1) y exhibición del racinguista Pablo García, autor de un 'hat-trick'. Y eso que se adelantó el cuadro rumano a la media hora de juego, pero en un visto y no visto, menos de un cuarto de hora, el equipo de David Gordo ya le había dado la vuelta a la tortilla con cuatro goles.
Y eso que inquietó de salida el combinado rumano, pero la reacción española, sin ninguna intención de acabar dependiendo de lo que ocurriese a la misma hora en el duelo entre Kosovo y Finlandia, originó un aluvión de oportunidades ya en los primeros diez minutos. Lo probaron, cargados de 'malas' intenciones, Virgili, Iker Bravo y Pablo García, en un tramo de partido muy entonado por parte de La Rojita.
Rumanía resistió el envite inicial de España, que no perdió la paciencia, tranquilizada además por el gol de Kosovo que le daba provisionalmente el primer puesto de grupo hiciera lo que hiciera. Todo parecía bajo control en Ibiza, hasta que un latigazo del rumano Burnete alteró los planes para el equipo de David Gordo, sorprendido a pesar de su aparente superioridad en el juego. Dudó la sub-21 y Biliboc cerca estuvo de hacérselo pagar todavía más caro.
España sorteó como pudo ese efímero instante de zozobra, y una doble ocasión de Gonzalo trasladó de nuevo el peligro al área rival. El exmadridista, hoy ariete del Fulham, no encontró puerta, primero de testa y luego con la pierna derecha, a bocajarro, pero su doble ocasión fue el preludio del empate, obra del racinguista Pablo García, el más activo entre los españoles.
Remontada por la vía rápida
Igualó La Rojita, pero al mismo tiempo también equilibró su partido Finlandia, sosteniendo una incertidumbre que invitaba a no levantar el pie del acelerador en busca de la remontada por la vía rápida. Dicho y hecho, pues Pablo García, inspiradísimo, sirvió un regalo desde el córner para que el central del PSV Yarek impusiera su ley en las alturas, cabeceando a la red.