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La supercomputadora mexicana Coatlicue estará entre las 20 más potentes del mundo: Jorge Luis Pérez Hernández de la ADIP

La supercomputadora mexicana Coatlicue estará entre las 20 más potentes del mundo: Jorge Luis Pérez Hernández de la ADIP
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WIRED en Español conversa con Jorge Luis Pérez Hernández, coordinador nacional de Infraestructura Digital de la ADIP, sobre Coatlicue, sus inspiraciones y el plan técnico a seguir.
Software y CómputoJorge Garay15 de enero de 202626 de noviembre de 2025, todos tuvieron una opinión distinta. Para algunos, la prioridad estaba en el análisis de la eficiencia energética; para otros, en la predicción del clima y la prevención de desastres naturales; unos cuantos más aseguraron que era necesario centrarse en el combate a la corrupción y el fraude fiscal.

Debate aparte, al final la sensación fue la misma para todos: una supercomputadora nacional a la vista nos hacía creer que, al fin, con suficiente información disponible, se podía abordar prácticamente cualquier reto de la nación.

Jorge Luis Pérez Hernández: Significa que, por primera vez, vamos a tener la capacidad real de abordar los problemas que, en teoría, ya sabemos cómo resolver, pero nunca hemos tenido acceso a la tecnología necesaria para afrontarlos.

Muchos de los investigadores y profesores que participarán en este proyecto ya han trabajado en las supercomputadoras de otras naciones, pero cuando deciden regresar al país, tras su doctorado o postdoctorado, se quedan sin una herramienta potente. Coatlicue no solo permitirá atender problemas públicos, también tendrá un impacto directo en el sector educativo y científico. Ayudará a que estas mentes no tengan que irse del país para acceder a infraestructura de alto nivel. Aquí también existe la capacidad humana para hacerlo. Lo que no existía era una inversión de esta magnitud en una supercomputadora pública.

supercomputadora Frontier de Estados Unidos] y este, porque lo queremos conectar con otras supercomputadoras, como la de la UNAM o la de Sonora, que son menos capaces. Estamos estudiando la forma de conexión, porque nunca se ha hecho así.

WIRED: ¿Con estos requerimientos energéticos e hídricos, es viable hacerlo en la ciudad?

JLPH: Sí, porque es de circuito cerrado y no requiere que le estemos inyectando agua. Claro, una vez al mes existirá una merma y tendrás que volver a abrir la llave. Pero el circuito es 100% cerrado, todo lo que se evapora, se condensa y se vuelve a regresar. No hay una fuga, no hay una pérdida.

WIRED: ¿Y eso no implica que alguna colonia se quede sin el recurso?

JLPH: No. Insisto, es un circuito cerrado. Sí hay otro modelo en el que sí evaporas mucha agua e incluso su costo de instalación es menor. En las notas que vas a encontrar respecto a estos sistemas, todos se justifican en que no pierdes el recurso: lo evaporas y se regresa a través del ciclo hídrico. Pero la realidad es que nuestra ciudad no está para eso.

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WIRED: Al considerar que México es un país con muchos retos, ¿por qué ahora mismo una supercomputadora es prioridad para el gobierno?

JLPH: Porque es la semilla. Es la semilla que no solo quiere resolver los problemas actuales, también estará lista para las futuras generaciones. Para que los jóvenes aquí se capaciten, aprendan y surjan nuevos talentos.

de carreras que ahorita apenas existen y no estaban cuando ellos entraron a estudiar, pero que el mercado ya demanda como inteligencia artificial, análisis de datos o ciberseguridad. Son nuevas esas carreras y hay pocos interesados en nuestro país. Entonces ahorita necesitamos capacitarlos como un tronco común. Casi casi formarlos nuevamente como ingenieros, pero ahora en ciberseguridad, en IA, en datos. Esa es una parte.

Este [la supercomputadora] es otro componente. Y vienen más para completar esto. No es nada más “construyamos una supercomputadora” y que ahí se quede y a ver quién carajos la hace. No. Sí hay un plan a largo plazo. Tenemos el recurso humano, la infraestructura tecnológica y vienen otros proyectos a completar esto.

Fuente original: Leer en Wired - Negocios
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