El Tribunal Supremo ha escuchado hoy los movimientos de la trama en dos ministerios que no son el de Transportes de José Luis Ábalos. En Industria, una de las empresas a las que supuestamente los acusados querían favorecer consiguió un encuentro con el jefe de Gabinete de la entonces ministra, Reyes Maroto. En Interior, logró que otra empresa amiga, la que había vendido las mascarillas a Adif y Puertos del Estado, hiciera también negocio.
El ex jefe de Gabinete de Maroto ha reconocido haber gestionado una reunión con los socios de Villafuel, pieza clave del caso Hidrocarburos en la Audiencia Nacional. La cita con Juan Ignacio Díaz Bidart se produjo a petición de Koldo García, asesor de José Luis Ábalos. Fue en diciembre de 2020 y a ella asistieron Claudio Rivas -socio de Víctor de Aldama- y Carmen Pano, la empresaria que declaró haber llevado 90.000 euros a la sede del PSOE.
Buscaban una nueva licencia para comercializar hidrocarburos, algo para lo que Industria no era competente. "¿Por qué entonces mantuvo la reunión?", ha preguntado el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón. "Si era de hidrocarburos, había alguna competencia en Industria, dependiendo de lo que fuera", se ha justificado el ex jefe de Gabinete, que acabó remitiendo a Rivas y Pano al Ministerio de Transición Ecológica.
Las acusaciones han querido saber qué papel pudo tener en ello la propia Maroto. "¿Dio cuenta a la ministra de la reunión?". "En el Gabinete hacemos cribado de las reuniones. Ahora mismo no recuerdo si le transmití esto o no, porque ese día había cuatro asuntos importantes sobre la mesa", ha dicho el testigo, algo más ambiguo en el juicio que en su testifical reciente en la Audiencia Nacional, donde transmitió que no creía haber dado cuenta a su jefa.
El testigo ha negado haber cenado con Koldo y Víctor de Aldama, frente a lo que parece desprenderse de algunas notas incautadas en la investigación. También ha minimizado la reunión reconocida en Industria. A preguntas de la defensa de Koldo, ha indicado que cada día tenía "seis o siete" encuentros como ese de Villafuel.
El último testigo de la mañana ha sido el ex secretario de Estado de Seguridad Rafael Pérez, número dos de Interior con Fernando Grande-Marlaska cuando el Ministerio compró mascarillas a Soluciones de Gestión, la empresa que impulsaban los tres acusados. El testigo, hoy en el Gabinete de la Presidencia del CGPJ y el TS, ha explicado la "necesidad" acuciante que tenían de obtener material sanitario en los primeros momentos de la pandemia. "En la situación que vivimos en 2020 no había un mercado", ha dicho.
Ha explicado que el contrato con Soluciones de Gestión respetó la legalidad y que tuvieron noticia de esa empresa debido a que Transportes tenía "una línea de suministro" para obtener mascarillas. No recibieron ninguna indicación directa para contratar a esta mercantil, ha asegurado. Pérez no ha podido determinar si llegaron al Ministerio de Interior procedentes del Ministerio de Transportes.
Ana María Aranda, ex secretaria de José Luis Ábalos en Transportes.EfeJésica Rodríguez, en 13 viajes oficiales
La primera testigo del día ha sido la ex secretaria de Ábalos en Transportes, que hoy lo sigues siendo de Óscar Puente. Ana María Aranda ha declarado que conocía a Aldama de haberlo visto varias veces en el Ministerio. "Yo le veía aparecer por las dependencias del ministro, solo o en algunas ocasiones acompañado de Koldo García". También ha ratificado que completaba los "salvoconductos" que le solicitaba Koldo García para permitir la movilidad durante el segundo estado de alarma. El escrito de acusación del fiscal jefe indica que el motivo de esas autorizaciones, reuniones con el ministro, era falso.
La testigo ha dicho que en algunas ocasiones gestionó viajes de Jésica Rodríguez con el ministro. Y ha recordado que, a petición del Supremo, ya hicieron las cuentas: estuvo en 13 de los 293 viajes oficiales de Ábalos. "¿Quién pagaba?", ha preguntado Alberto Durán, abogado de la acusación popular, que coordina el PP. "Koldo García". La testigo ha recordado que el asesor le daba una tarjeta de crédito a su nombre para pasar esos gastos. La defensa de Koldo García ha insistido en ello, para que confirmara que los viajes de la novia de Ábalos"nunca" se pagaron con fondos públicos.
Ha comparecido también la secretaria de otro acusado. María Piedad Losada, ex empleada de Aldama, ha comparecido escoltada por un abogado, puesto que está imputada en la Audiencia Nacional. En varias ocasiones se ha acogido a su derecho a no declarar. Por ejemplo, cuando le han preguntado si en su despacho se redactaron los contratos del chalé y el piso de la Castellana que la trama, supuestamente, estaba dispuesta a proporcionar a Ábalos por sus favores. Apenas ha aclarado nada, más allá de que llamaba "jefe" al ministro "porque así le llamaba el señor Aldama".
Había dos testigos citados en relación con el piso de la Castellana que según Aldama estaba destinado a comprar el favor de Ábalos. Solo uno ha sido localizado y ha explicado que estuvo en el inmueble hasta 2022. El hijo del ex ministro declaró en la primera jornada de juicio que era falso ese supuesto regalo al ministro, porque la casa tenía "un okupa". En su breve declaración, y tras repasar las vicisitudes de la propiedad y uso del inmueble, ha asegurado que no vio nunca por allí a los acusados.