La Guardia Civil ha hallado este miércoles restos óseos en una vivienda próxima al lugar donde desapareció sin dejar rastro en mayo de 2017 Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz). La operación de la UCO se ha intensificado en los últimos días con la toma de declaración de dos vecinos -hermanos- de la mujer desaparecida, aunque quedaron en libertad. Uno de ellos, el segundo día, se negó a declarar al considerar su abogado que no se les había informado de los cargos de los cuales se les acusaba. La Guardia Civil ha localizado restos óseos por el momento sin identificar, enterrados en una vivienda que se está registrando en la localidad de Hornachos (Badajoz).
Sin embargo, y con una orden judicial, los agentes regresaron a primera hora de hoy a la calle Nueva de Hornachos, donde vivían, separados por un par de vivienda de distancia, tanto la mujer desaparecida, como los dos hermanos, de 55 y 50 años, respectivamente. Allí han buscado en todas las dependencias de la casa, de dos plantas, y también han rastreado la posibilidad de que existiera un pozo ciego, tapado, por si se encontraban algunas pistas sobfre el caso. También se han desplazado, horas después, a un solar al final de la calle Campillo, propiedad de estos dos vecinos.
"Queremos que el registro sea exhaustivo para descartar a estas personas", ha dicho este miércoles el abogado de los hermanos, José Duarte, que ha confirmado que a sus clientes se les investiga por un presunto delito de homicidio. Los dos hermanos habían declarado estos días que eran "inocentes" y que la Guardia Civil estaba buscando "una cabeza de turco".
Detenidos los dos hermanos
En estos momentos, los agentes continúan con el registro de la vivienda y con las actuaciones previstas dentro de la investigación, que han derivado en la detención de los dos hermanos al encontrarse los restos óseos. Los investigados han estado presentes en el registro de su domicilio durante varias horas y estarían respondiendo a todas las preguntas formuladas por los agentes de la UCO. Uno de ellos aseguró que el día de la desaparición de la mujer se encontraba ingresado en el Hospital de Mérida
Los trabajos sobre el terreno están siendo realizados por agentes de la Unidad Central Operativa y de la Comandancia de Badajoz, con el apoyo desde este miércoles del Equipo Central de Inspecciones Oculares, especializado en inspecciones técnicas y análisis criminalísticos.
En concreto, están siendo casi medio centenar de efectivos de distintas unidades de la Guardia Civil, entre ellas la Especial de Rescate en Montaña y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas, participan desde primera hora de esta mañana en el registro de la vivienda de los dos hermanos ya detenidos por esta desaparición, vecinos de la misma calle en la que residía Francisca Cadenas. Mientras tanto, desde el punto de vista judicial, la investigación recae la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros, que coordina las diligencias judiciales relacionadas con este caso, que se encuentra bajo secreto de sumario.
La UCO ha intensificado en las últimas semanas la investigación del caso, con la reconstrucción a pie de calle de las últimas horas de la desaparición, toda vez que aparecieron nuevos indicios que podrían haber ayudado a situar a los dos vecinos en el centro de la investigación. En primer lugar, la declaración de un testigo clave, otro vecino de Hornachos, que habría declarado que escuchó el ruido de un cincel que procedía del interior de la vivienda de los dos hermanos, donde se ha confirmado hoy que existía un pozo tapiado en el patio de la casa. Los agentes cortaron la calle donde se encuentra la casa de los investigados a las 9.00 de la mañana.
A la mujer se le perdió la pista sobre las 22.50 horas del 9 de mayo de 2017 y a solo unos metros de su casa, ubicada en el centro del pueblo (unos 4.000 habitantes) cuando acompañaba a una pareja de amigos y a la hija de ambos -de menos de dos años- hasta el coche, aparcado a unos 50 metros de su vivienda, donde cuidaba cada tarde a la pequeña. "Ahora vuelvo, no prepares nada que ahora hago la cena", le aseguró 'Francis al pequeño de sus tres hijos, José Antonio, cuando cruzó la puerta de su casa junto al matrimonio y la niña. Ya nunca regresaría al hogar. El trayecto que debía recorrer era de apenas unos 300 metros, y desde entonces no se ha vuelto a saber nada de ella. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil asumió el caso en noviembre de 2024, después de las reclamaciones de la familia de la desaparecida, que siempre ha luchado para que el caso no cayera en el olvido.