- CRISTINA ACEBAL
- Las mejores playas de España según National Geographic
- César Lanzarote, agroturismo de lujo con vistas al océano y los volcanes
¿Es posible recorrer un paseo de 26 kilómetros sin perder de vista el Atlántico ni un momento? Sí, si estás en Lanzarote. Se trata de una franja costera continua que enlaza Puerto del Carmen, Playa Honda, Arrecife y Costa Teguise en un recorrido tan largo que resulta más extenso que el callejero entero de más de un pueblo español.
Varias fuentes locales y nacionales lo señalan como el paseo marítimo continuo más largo de Europa, una condición que no se explica solo por la cifra, sino por el tipo de paisaje que acompaña: lava, arena, palmeras, hoteles bajos, playas abiertas y ese horizonte limpio que en Lanzarote siempre parece más cerca
El arranque de esta jornada completa de costa está en Puerto del Carmen, en el municipio de Tías, uno de los grandes clásicos turísticos de la isla. Aquí se concentran algunas de sus playas más conocidas: Playa Grande, Los Pocillos, Matagorda o Playa Chica y que la zona presume además de algunos de los mejores fondos de buceo de Europa. Playa Grande, por ejemplo, es la más visitada del municipio: arena dorada, aguas tranquilas y una avenida de servicios que hace fácil empezar la caminata con café, desayuno y mar a la vista.
Playas, restaurantes y ocio
El mapa muestra el recorrido del paseo marítimo, un total de 26 kilómetros para recorrer andando en unas 6 horas aproximadamente.En muchas zonas, el paseo está salpicado de tiendas, restaurantes, bares y ocio para hacerlo más ameno.A partir de ahí, el paseo avanza como una costura sobre la costa oriental de la isla. Pasa por Matagorda y Playa Honda, roza el entorno del aeropuerto y desemboca en Arrecife, la capital, donde el paisaje cambia de tono y el paseo se vuelve más urbano sin perder encanto. Ahí aparecen el Charco de San Ginés, esa laguna salada nacida de una antigua caldera volcánica, y El Reducto, la playa urbana de la ciudad, protegida por un arrecife y acompañada por uno de los tramos más agradables del recorrido. Es probablemente la parte que mejor resume el carácter de Lanzarote: una isla que sabe mezclar vida cotidiana, arquitectura baja y mar abierto sin necesidad de artificios.
En Arrecife, la capital, el paisaje cambia de tono y el paseo se vuelve más urbano sin perder encanto. Al fondo, el Castillo de San Gabriel, levantado para defender la isla de los ataques de piratas y reconstruido en piedra a finales del siglo XVI.Después llega Costa Teguise, otro de los polos turísticos de Lanzarote, con playas como Las Cucharas, muy conocida entre quienes buscan viento y deportes acuáticos. La propia información turística de la isla la presenta como uno de los centros turísticos principales de Lanzarote, con una oferta amplia de playas, restaurantes y ocio. Es un final lógico para el paseo: más abierto, más vacacional, más claramente pensado para alargar el día en una terraza con el mar al lado.
Carril bici de 20 kilómetros
El paseo también se puede realizar en bicicleta. Para ello, existe un carril de 20 kilómetros de longitud.Lo interesante es que este paseo no nació como una gran obra única y monumental, sino como la unión progresiva de distintos tramos costeros que terminaron formando un itinerario continuo. De hecho, la web oficial de Puerto del Carmen ya destaca un carril de casi 20 kilómetros sin grandes desniveles que conecta con Costa Teguise, mientras que guías y rutas del recorrido completo sitúan la distancia total en torno a los 24-26 kilómetros y calculan entre cinco y seis horas para hacerlo entero a pie.
A Coruña pierde su corona
Hasta hace unos años, el récord lo tenía A Coruña, cuyo paseo marítimo, de 12 kilómetros de longitud, fue durante mucho tiempo el emblema de los grandes frentes costeros urbanos. Al parecer, el cambio de liderazgo llegó en 2016, cuando Lanzarote culminó la conexión de sus tramos y superó con claridad la referencia coruñesa. Más que una rivalidad, es casi un relevo generacional: A Coruña representa el gran paseo atlántico urbano; Lanzarote, la versión volcánica, abierta y casi interminable.
Hasta 2016, el récord lo tenía A Coruña, cuyo paseo marítimo urbano mide 12 kilómetros.Lo mejor, en todo caso, no es el récord. Es la experiencia. Porque esos 26 kilómetros no se sienten como una prueba deportiva ni como una avenida sin alma, sino como una secuencia de playas, barrios, miradores y pequeñas pausas gastronómicas. Hay quien lo hace por tramos, enlazando baño y aperitivo; quien lo recorre en bici; y quien lo convierte en una forma de leer la isla desde el borde, entendiendo cómo Lanzarote se asoma al mar: con sobriedad, con viento, con mucha luz y con esa mezcla de rudeza volcánica y vida tranquila que la distingue del resto del archipiélago.
El iPhone 50 Aniversario no es una creación de Apple pero sí tan exclusivo como el CaviarLos últimos gastronómicos para devorar con gusto el Día Internacional del LibroLamborghini 101FT: cuando el gran súper deportivo Fenomeno se convierte en yate de lujo