El PSOE proyecta una fuerte caída en la partida de donaciones para el partido en este año, según los presupuestos presentados por la gerente, Ana María Fuentes, a la Comisión Ejecutiva Federal. Prevé apenas 49.250 euros y se trata de la estimación más baja en esta partida desde que Pedro Sánchez fue reelegido secretario general, según las cuentas oficiales recopiladas por este diario desde 2017.
La pobre recaudación supone una caída del 57% con respecto a 2025, cuando, durante la mitad del ejercicio, aún era secretario de Organización Santos Cerdán. Y, más llamativo aún, es 17 veces más baja que las donaciones obtenidas en el año de la pandemia, en 2020, que alcanzaron los 840.000 euros oficialmente. Se trata del año en que, según investiga la Audiencia Nacional, pudo haber cobro de comisiones por parte del PSOE a través del «pitufeo»: una presunta canalización del dinero a través de donaciones legales al partido procedentes de particulares previamente captados por Koldo García u otros miembros del partido.
La investigación secreta sobre las donaciones se produce tras los testimonios de Aldama sobre un presunto pago de comisiones ilegales de constructoras al partido a cambio de contratos públicos y de un supuesto contrato de petróleo venezolano con el mismo empresario chavista, Francisco Flores, que ha pagado a Análisis Relevante, la sociedad pagadora de José Luis Rodríguez Zapatero. El PSOE niega financiación irregular y mantiene que las donaciones de 2020 se debieron a una campaña excepcional para recabar ayudas para investigar la vacuna contra la pandemia.
La media de donaciones recibidas por el PSOE a partir de 2017 y hasta 2023 fue de 330.000 euros. A partir de 2024, en que estalló el caso Koldo, las donaciones oficiales recibidas por el partido apenas superaron los 100.000 euros, con hundimiento final este año. Concretamente, si, en 2023, el partido aún contó con 284.854 euros, en el primer año año de escándalos sólo cosechó 133.500 y en el pasado año, todavía con Cerdán en la mitad del ejercicio, no pasó de 113.897 euros según las cifras oficiales. Los registros contrastan incluso con los primeros años en el poder de 2018 (158.879 euros) y de 2019 (275.616 euros) como se puede ver en el gráfico adjunto.
Los 49.250 euros para 2026 marcados por la gerente, actualmente imputada por el escándalo de los pagos a la trama de Leire Díez, no llegan ni siquiera a los 50.000 euros anuales, que es la cifra máxima permitida que un ciudadano puede aportar de forma legal a un partido político. Como ya publicó este diario, el Tribunal de Cuentas ha entregado a la Audiencia Nacional un pendrive con la relación de personas donantes del partido, por si hubiera «pitufeo» ilegal. También el propio PSOE lo ha hecho.
El PSOE prevé más ingresos gracias a las subvenciones
La gerente del partido no explica los motivos de la previsible caída en picado de las donaciones, pero señala que sigue la directriz presupuestaria de «planificar de forma exhaustiva y prudente la estimación de ingresos para el ejercicio».
El Gobierno no presenta Presupuestos Generales del Estado, pero el PSOE sí se ha dotado, un año más, de presupuestos para su funcionamiento interno y prevé otro gran ejercicio de superávit, pese a la caída de donaciones y las previsibles derrotas electorales. Prevé unos ingresos de 59,9 millones de euros, un 0,03 % más que en 2025, porque presupuesta un aumento del 5,31% de las «subvenciones autonómicas» y unas aportaciones al partido de sus cargos públicos de 9,9 millones, un 4,73% más. Como ha sucedido en varios ejercicios durante la era Sánchez, el PSOE va a recibir más dinero por contribuciones de sus cargos en las instituciones del Estado que de sus militantes. Por cuota de afiliados solo espera este año 9,58 millones, un 2,47% menos que el año precedente. mientras que de sus ministros, secretarios de Estado, altos cargos autonómicos o alcaldes, entre otros, prevé cosechar 9,98 millones, lo que hace relevante económicamente para el partido mantener el poder. El grueso de los ingresos del PSOE, sigue siendo, como ocurre en todos los partidos, las subvenciones del Estado.
En cuanto a los gastos, la gerente estima 51,48 millones para 2026, con lo que espera cerrar el ejercicio 2026 con un nuevo superávit superior a los ocho millones de euros. Es inferior a los 12,7 millones de 2025, pero sigue con fuertes «números negros». Prevé pagar cerca de medio millón de euros como «impuesto de beneficios».
Las cuentas oficiales del PSOE son más detalladas que las de la mayoría de las fuerzas políticas -«hacemos el mayor striptease», ha afirmado Sánchez-, pero lo que investiga en la Audiencia Nacional el juez Ismael Moreno es si hay caja B oculta y su compañero, Santiago Pedraz, si hubo pagos irregulares a una trama para desestabilizar investigaciones contra el partido en el poder.
Espera más dinero de sus cargos públicos que de afiliados
En los presupuestos para 2026, que no incluye las cuentas de los llamados «grupos institucionales», se mantiene un gasto de más de un millón de euros en «servicios jurídicos y contenciosos» en línea con años anteriores. También 1,5 millones para «remuneración de agentes independientes», en línea con las cuentas de 2025, aunque por debajo de los 2,2 millones anotados en 2024. El escándalo del caso Leire Díez estalló el pasado año.
En las llamadas «directrices presupuestarias» presentadas por la gerente a la Ejecutiva de Pedro Sánchez, Ana Fuentes asegura que «continúa la racionalización del gasto ordinario de la gestión patrimonial; planificación y optimización de los ingresos; responsabilidad; transparencia y rendición de cuentas; y sostenibilidad».
El documento sostiene que, entre los objetivos, figura «favorecer la contención del gasto reduciendo aquellos que no aporten valor añadido». La gerente también se marca que «los gastos netos no excedan los ingresos netos».
El PSOE ha experimentado un fuerte saneamiento de la deuda desde la etapa del anterior gerente, Mariano Moreno Pavón, y la actual asegura en las citadas directrices presupuestarias elevadas a la cúpula que «se evita el endeudamiento en operaciones de compra».