El repaso del director
Las estatuas del puerto deben quedarse Regala esta noticia Añádenos en Google (Sr. García)Málaga
12/09/2026 a las 23:40h.Las estatuas que presiden la entrada al puerto están condenadas, en principio, a ser retiradas en unos días, pese a que no ha habido una ... contestación social, de la calle, contra las mismas, sino más bien todo lo contrario. Venus y Neptuno ya no darían la bienvenida a las miles de personas que transitan por los terrenos portuarios, pese a que son muchos los que se hacen una foto para el recuerdo con estas dos obras artísticas, que sin duda lo son. Es cierto que hay varias entidades culturales que han denostado su ubicación en ese emplazamiento, pero también lo es que sólo se representan a sí mismas y para nada reflejan el sentir mayoritario de la ciudadanía malagueña. Están en su perfecto derecho de criticarlas, faltaría más, pero en materia cultural nadie tiene la verdad absoluta. Para gustos, colores. Este periódico ha efectuado varias encuestas entre sus lectores sobre la idoneidad de poner esas esculturas en el puerto y la respuesta mayoritaria ha sido respaldando a las mismas. No deja de ser una encuesta en el periódico, pero sin duda ha participado bastante más gente, unas cuatro mil personas con un resultado de 75% a favor y el 25% en contra (las encuestas electorales se suelen hacen en Málaga con mil personas…), que la que componen las entidades culturales que se opusieron a la misma, incluso antes de ser instaladas en el puerto. En el mundo del arte es difícil que haya unanimidad sobre las obras pictóricas o escultóricas. Por eso hay que ser muy cuidadoso y respetuoso con el trabajo en este caso del escultor Ginés Serrán. Este hombre ha tenido a bien donar su trabajo, dos esculturas que sin duda tienen un valor económico importante, y lo hace para rendirle un homenaje a su padre, nacido en la provincia de Málaga. Creo que Venus y Neptuno mejoran la entrada del recinto e incluso se están convirtiendo en un símbolo para muchos malagueños, que customizan las estatuas con bufandas y otras prendas para celebraciones, como fueron el ascenso del Málaga o el Mundial de fútbol ganado por España. Ofrecen, desde mi humilde punto de vista, una entrada más armoniosa, en vez de las torres de columnas deslavazadas que hay actualmente en el recinto portuario. Las esculturas tienen fecha de caducidad, pero es el Ayuntamiento de Málaga, con su alcalde a la cabeza, el que puede revertir su 'defunción'. De la Torre tiene en su mano tomar la iniciativa en este asunto si considera que la opinión mayoritaria de los malagueños es que esas creaciones artísticas deben seguir donde están. Sin duda, tiene elementos suficientes para valorar cómo se han recibido estas esculturas en la ciudad. Todavía hay tiempo para ello. El primer edil no debe sentirse presionado por las entidades culturales que se oponen a la misma, que reitero que tienen la legitimidad de oponerse, pero que representan a una minoría de malagueños. De la Torre terció en la polémica cuando se produjeron las primeras críticas que ponían en duda la calidad artística de las esculturas. Quizá se precipitó, porque una vez instaladas en la zona, para nada son desproporcionadas y mejoran, desde mi modesto punto de vista, que comparten al parecer la mayoría de los malagueños, la entrada al recinto. El alcalde está en la obligación de intentar mantenerlas si efectivamente cree que debe hacerlo y no mirar para otro lado por miedo a recibir las críticas de las citadas entidades culturales. La solución puede pasar por que el autor, el ceutí Ginés Serrán, que ha tenido que aguantar críticas realmente despiadadas, done las esculturas al Ayuntamiento de Málaga y que éste pida al puerto mantenerlas en su actual ubicación. Todavía se está a tiempo para evitar que la entrada al puerto vuelva a ser sosa. Venus y Neptuno deben seguir en sus pedestales. De la Torre tiene ahora la última palabra.
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