Las ex monjas de Belorado, que abandonaron este jueves el convento burgalés horas antes de que fueran desahuciadas, y el Arzobispado de Burgos se enfrentan ahora por el estado del monasterio, que según estos últimos presenta suciedad, deterioro y desperfectos, si bien las exreligiosas defienden que lo dejaron en perfecto estado y denuncian una campaña de desprestigio.
El Arzobispado de Burgos, que ayer ya alertó a través de su portavoz de que el cenobio estaba "muy deteriorado" y que no reúne las condiciones mínimas de habitabilidad, ha distribuido este viernes varias fotografías y vídeos en los que se aprecia falta de muebles, electrodomésticos y suciedad en general.
Las imágenes muestran una cocina sucia, con alimentos por mesa y encimera y restos de una comida sin terminar; restos de chocolate en el obrador; la lavandería con ropa sucia y una lavadora con una colada sin tender; jaulas de animales vacías pero sin limpiar; y suciedad por el suelo.
También se ven habitaciones con enseres acumulados, otras en las que falta el mobiliario o de las que se han llevado los electrodomésticos; paredes vacías, con marcas de que en su día hubo elementos colgados pero que ya no estaban; vitrinas con escasos objetos litúrgicos; la biblioteca semivacía; y desperfectos.
Imagen del estado del Monasterio distribuida por el Arzobispado de Burgos. | EFECon estas imágenes, tomadas este jueves tras recibir las llaves del convento de mano de los abogados de las exmonjas, el Arzobispado de Burgos sustenta la situación que expusieron ante los periodistas ayer tanto el abogado, Gerardo Sanz-Rubert Ortega, como el portavoz, Natxo de Gamón.
Ambos aseguraron, tras la visita que hicieron junto con la comisión judicial, que el monasterio estaba "muy deteriorado", que habían echado en falta enseres, muebles, documentos, casi el archivo completo de la iglesia o retablos, y que las exmonjas "se han llevado prácticamente todo".
Ataque reputacional
Sin embargo, las exreligiosas han afirmado a través de su portavoz estar siendo objeto de una campaña que busca denigrarlas y manchar su reputación, y acusan al Arzobispado de difundir imágenes tomadas de manera "malintencionada" para mostrar una situación que "no corresponde a la realidad".
Imagen del estado del monasterio distribuida por el Arzobispado de Burgos. | EFEHan asegurado, acompañando su denuncia con imágenes, que dejaron el monasterio en buen estado, tras "un esfuerzo intenso y titánico" para limpiar, fregar y ordenar todos los espacios -que han dejado documentado gráficamente- con el propósito de dejar las instalaciones en las mejores condiciones posibles.
Las exmonjas, que tras dejar Belorado se han traslado a una vivienda de La Puebla de Montalbán, en la provincia de Toledo, consideran que la campaña del Arzobispado constituye un ataque reputacional, y que se ha servido de imágenes concretas, sacadas de contexto, y planos cerrados para atacarlas.