Una familia destina ya el 40% de sus ingresos a pagar impuestos al trabajo.
Macroeconomía Las familias con hijos pagan el 40% de sus ingresos en impuestos al trabajo, récord del siglo, y pierden poder adquisitivoLas más perjudicadas son aquellos hogares con hijos. El aumento de la llamada 'cuña fiscal' se explica por el alza de las cotizaciones sociales y el efecto de la inflación sobre el IRPF.
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Laura Piedehierro Publicada 23 abril 2026 02:43h Las clavesLas claves Generado con IA
La presión fiscal sobre el trabajo en las familias españolas con hijos se acerca al 40% y alcanza su nivel más alto en un cuarto de siglo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Este récord se mide desde el año 2000, punto de partida de las series históricas modernas del informe sobre impuestos y cotizaciones al trabajo que cada año hace el think tank.
El fenómeno combina el alza de las cotizaciones sociales y el efecto de la inflación sobre el IRPF, una trampa que empuja a muchos asalariados a pagar más impuestos y que se traduce en una pérdida real de su poder adquisitivo.
La AIE advierte de que habrá una respuesta similar a la crisis de los combustibles fósiles de hoy en día como la de 1970Detrás de este casi 40% se esconde una letra pequeña fundamental: la OCDE no calcula el golpe fiscal aplicando la tijera únicamente sobre el sueldo bruto de la nómina. En su diccionario, el concepto de ingresos es mucho más amplio y refleja el coste laboral total.
Para saber cuánto se quedan Hacienda y la Seguridad Social, el organismo mide la llamada cuña fiscal, un indicador que muestra la diferencia exacta entre lo que paga el empresario en total —sumando sus cotizaciones obligatorias— y el salario neto que se lleva a casa el trabajador.
La juez rechaza por ahora que la aseguradora de Renfe se pueda personar como perjudicada en el accidente de AdamuzDe esa gran tarta económica que genera y cuesta el empleado, el Estado se traga prácticamente cuatro de cada diez euros.
Para poder comparar a todos los países de forma justa, el organismo diseña ocho perfiles basados en el salario medio nacional. Sin embargo, a la hora de medir el impacto en los hogares, la OCDE considera como "familia tipo" a dos modelos principales.
Uno es el de una pareja con dos hijos en el que sólo entra un sueldo medio. El otro es el de un matrimonio con dos hijos donde ambos progenitores trabajan —uno cobra el sueldo medio y el otro trabaja a tiempo parcial, cobrando el 67%—.
En 2025, la cuña fiscal de una familia española de dos sueldos asciende al 38,7% de los costes laborales. Si el hogar vive de un único salario, la factura se sitúa en el 36,8%.
Estas cifras suponen tocar techo. Las series históricas modernas de la OCDE arrancan en el año 2000 y certifican que el esfuerzo exigido a los hogares españoles nunca había sido tan alto.
Hace un cuarto de siglo, la cuña fiscal para el modelo más común —la pareja con dos sueldos y dos hijos— era del 35,4%. Desde entonces, la carga se ha elevado más de tres puntos, hasta llegar al 38,7% actual.
Para las familias con un solo sueldo, la subida es aún más pronunciada: han pasado de entregar el 32,3% de sus costes laborales al Estado en 2000, a rozar el 37% en 2025.
¿Por qué hemos llegado a batir este récord de presión fiscal? La OCDE señala a dos grandes culpables.
España se consolida como el quinto país más endeudado de la UE pese al fuerte crecimientoEl primero es el elevado peso de las cotizaciones sociales. De hecho, España destaca entre las naciones donde las aportaciones exclusivas a cargo del empresario superan la barrera del 20% de los costes laborales.
El segundo es un fenómeno silencioso que la OCDE denomina fiscal drag o progresividad en frío. Con la crisis inflacionaria de los últimos años, muchas empresas han subido los sueldos en términos nominales para que sus trabajadores hagan frente al encarecimiento de la vida.
Sin embargo, al no ajustar de igual manera los tramos del IRPF, la nómina de estos empleados salta de forma automática a un escalón de impuestos más alto.El trabajador no es más rico, pero el Estado le aplica un porcentaje mayor.
Según destaca la propia institución, el aumento del IRPF ha sido precisamente el principal responsable del repunte de la cuña fiscal para las familias españolas de dos sueldos en este último año.
El castigo a los solteros
Aunque las familias están en niveles récord, no son el perfil más castigado por el sistema tributario. Ese puesto lo ocupan tradicionalmente los solteros sin hijos.
Un trabajador soltero español que cobra el salario medio se enfrenta en 2025 a una cuña fiscal del 41,4%. Es decir, de cada 100 euros que la empresa destina a su puesto, más de 41 euros van a las arcas públicas.
Grupo Lufthansa cancela 20.000 vuelos hasta finales de octubre por el aumento del precio del combustibleA principios de siglo, esta cifra era del 38,6%. Por el contrario, los sistemas fiscales sí tienden a proteger de forma más decidida a los hogares vulnerables, como las familias monoparentales.
Un adulto soltero con dos hijos a cargo que trabaje con un sueldo bajo—el 67% del salario medio— soporta una cuña fiscal en España del 28,5%.
España frente al espejo internacional
El verdadero castigo a las familias asoma al compararnos con nuestros vecinos.En la mayoría de los países desarrollados, los gobiernos alivian la carga de los hogares con niños mediante importantes rebajas de impuestos o ayudas directas.
En España, ese balón de oxígeno es mucho menor, lo que nos sitúa muy por encima de la media internacional. Las cifras hablan por sí solas.
En el conjunto de la OCDE, una familia típica con dos hijos donde ambos padres trabajan soporta una presión fiscal media del 29,8%. En España, a esa misma familia el Estado le da un tajo de casi nueve puntos más.
Si en casa sólo entra un sueldo, la brecha con el resto de los países ricos es todavía más sangrante. La media internacional de impuestos para este hogar es del 26,2%. En España, el esfuerzo exigido se dispara más de diez puntos.
Pese a todo, España no es el país de la OCDE que más recauda de sus familias. Al analizar a los 38 países miembros, existen Estados con un modelo aún más duro para los hogares donde ambos padres trabajan.
El récord absoluto de toda la organización lo ostenta Bélgica (que se queda con el 44,8% de los costes laborales), seguida por Alemania (42,6%) y Francia (41,0%).
En el otro extremo, hay Gobiernos con una filosofía opuesta, donde el Estado da a las familias más de lo que les quita.
Es el caso de Colombia, donde la factura fiscal para este hogar con dos sueldos es negativa (-5,8%) porque las ayudas directas superan a los impuestos retenidos.
Otros países como Chile apenas aplican una retención del 5,5% a estos mismos hogares. Sin salir de Europa, destaca el caso de Suiza, donde la mordida fiscal se limita a un 17,1%.