Las imágenes aparecen en un nuevo informe de los investigadores en el que se reconstruyen los pagos recibidos por Óscar Sánchez Gil de una organización de narcos y cómo ocultó el dinero.
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Brais Cedeira Publicada 13 junio 2026 02:59h Las clavesLas claves Generado con IA
Llegó un punto en el que Óscar Sánchez Gil, el inspector jefe de la UDEF en Madrid que trabajó durante años para el narco, no sabía dónde esconder tanto dinero.
Por eso decidió habilitar el chalet adosado en el que vivía con su familia, a las afueras de Madrid, para esconder 20 millones de euros en fajos, en el interior de sus paredes.
Las imágenes aparecen en un nuevo informe de los investigadores al que ha podido acceder EL ESPAÑOL, en el que se reconstruyen los pagos recibidos por el agente de una organización de narcotraficantes y cómo ocultó el dinero.
Esas fotografías, realizadas el día del registro por la Unidad de Asuntos Internos y la UDYCO Central de la Policía Nacional no habían salido hasta ahora a la luz.
Una de ellas retrata los 14 paquetes que ocultaban los huecos de la buhardilla de la casa, envueltos en plástico de color blanco. Dentro, infinidad de billetes de 100 euros.
En una habitación del pánico oculta tras uno de los armarios aparecieron varias bolsas de deporte. Dentro había fajos y fajos de dinero. Tenía todo plastificado: billetes de 50, de 100 y también de 200.
Los agentes capturaron el instante en el que abrieron el cobertizo exterior del chalet. Ahí, Sánchez Gil había habilitado más huecos en los que empotrar bolsas y cajas de dinero. En el garaje, los investigadores hallaron aquel falso techo que escondía paquetes de 500 euros, de 200, de 100 y de 50.
Fajos de dinero en casa del mando policial. EL ESPAÑOL
Hace ya año y medio de una operación sin precedentes contra el narcotráfico en la que se descubrió que este agente llegó a facilitar la entrada en el país de 58.499 kilos de cocaína oculta en 37 contenedores marítimos. Esta sustancia tiene un valor de mercado de más de 2.000 millones de euros.
Por todo ello llegó a cobrar, según la investigación de la Policía Nacional, pagos que ascienden a más de 30 millones de euros.
Lo hizo en varias fases: 6.957.000 euros los cobró en una primera etapa y 23.626.000 en la segunda. Y le pagaron 1,12 millones de euros en la tercera.
Una parte de ese botín lo colocó en paraísos fiscales. Otra en la reforma de su segunda vivienda, y también en empresas pantalla del entramado societario creado para blanquearlo.
Pero la mayor parte de la fortuna apareció cuando el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) abrió las paredes de su casa en Villalbilla y en su despacho en la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
La casa de Denia y el despacho
Esa misma mañana se intervino de forma simultánea la casa en la que la familia pasaba las vacaciones en Denia (Alicante). Una vivienda cuya reforma se pagó también con el dinero de la droga.
Tal y como consta en el acta de entrada y registro, Sánchez Gil ocultaba el dinero en esa casa en el doble fondo de un armario, en vigas de madera y en el tragaluz del cuarto de herramientas. En total, se intervinieron 448.110 euros en el chalet.
Al día siguiente, Asuntos Internos y UDYCO Central se llevaron al inspector jefe esposado al despacho desde el que dirigía la Unidad de Blanqueo de la Jefatura Superior de Policía Nacional en Madrid. Allí abrieron el armario, donde encontraron una caja de zapatos. Dentro de ella encontraron 896.400 euros en billetes de 200.
Al terminar el registro, en un armario cerrado bajo llave, apareció una máquina de envasar al vacío. Era la que Sánchez Gil utilizaba en sus investigaciones para la UDEF. Pero cuando dejaba de trabajar, la empleaba para envasar los billetes que recibía del narco.
Los billetes los contaba con la misma máquina que usaba en su trabajo como agente especializado en delincuencia económica.