Cuestionan la decisión del Ayuntamiento de aceptar la donación sin una valoración independiente y se defienden de las críticas: «Discrepar no convierte a nadie en enemigo de la ciudad»
Regala esta noticia Añádenos en Google Neptuno y Venus en el acceso al recinto portuario. (Salvador Salas) 23/09/2026 a las 13:37h.«Las instituciones culturales no pretendemos dar lecciones ni recibirlas, pretendemos argumentar y debatir». Las cinco entidades culturales responden así a Ginés Serrán, autor ... de las esculturas del Puerto, por sus declaraciones tras la donación del conjunto al Ayuntamiento y la aprobación de su permanencia en esa ubicación, al menos, un año más. En un comunicado conjunto, la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, la Sociedad Económica de Amigos del País, la Academia Malagueña de Ciencias, el Ateneo y el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales cuestionan la decisión municipal y defienden su derecho a manifestar su oposición ante una actuación pública. «Discrepar no convierte a nadie en enemigo de la ciudad», mantienen.
«No hemos pedido a las Administraciones que compartan nuestras opiniones, sino que motiven sus decisiones»
Insisten en su comunicado en que su pretensión no es «imponer un determinado gusto artístico». «Defendemos algo más elemental, que las decisiones sobre el espacio público de una ciudad histórica se apoyen en conocimiento independiente, procedimientos transparentes, motivación suficiente y respeto a las normas, y que quienes discrepan puedan hacerlo sin ser descalificados», resumen. En esta línea, acusan a «algunos medios de comunicación» de tener una «actitud descalificadora» que fomenta la «polarización» y genera «un clima de confrontación y crispación».
Argumentan que su misión es aportar al debate público «una experiencia acumulada, conocimiento especializado e independencia de criterio que una sociedad democrática debería valorar y escuchar». No son «voces surgidas ocasionalmente al calor de esta controversia» sino «instituciones que han acompañado durante generaciones la evolución cultural, artística, científica y social de Málaga». Por eso
De la actitud descalificadora que se viene observando en algunos medios de comunicación, que han dedicado una amplia atención a esta controversia, se desprende una tendencia a la polarización y al endurecimiento del debate público, generando un clima de confrontación y crispación poco favorable para el diálogo y la cohesión social de la ciudad.
Las recientes declaraciones del propio autor resultan especialmente reveladoras de esta deriva, «Espero que sirva de lección: quien aprueba o rechaza una obra es el pueblo». Una afirmación que, unida a las descalificaciones dirigidas contra instituciones y personas que han cuestionado su obra, introduce una preocupante contraposición entre «el pueblo» y quienes discrepan, como si estos últimos no formasen también parte de la ciudadanía o como si el conocimiento especializado resultase sospechoso precisamente por serlo.
Echan en falta un análisis sobre la «calidad escultórica, originalidad, composición, proporciones, lenguaje artístico y calidad de ejecución» de las obras
Mantienen que la apuesta del Ayuntamiento por aceptar la donación y mantener las esculturas en ese lugar es «difícil de comprender». «Una decisión de esta trascendencia debería haberse sustentado en una valoración artística, patrimonial y paisajística independiente y suficientemente desarrollada». Critican lo escueto del informe que sustenta esta medida y echan en falta un análisis sobre la «calidad escultórica, originalidad, composición, proporciones, lenguaje artístico, calidad de ejecución, contextualización dentro de la escultura contemporánea o relación formal y paisajística con el espacio concreto en el que las obras pretenden permanecer».
«Qué valoración crítica e independiente realizó realmente el Ayuntamiento antes de asumir como fundamento de su decisión buena parte de los argumentos proporcionados por la propia persona interesada», se preguntan las entidades culturales, que ponen también en duda la valoración de las obras en cerca de tres millones al ser una cifra fijada «unilateralmente por el autor».
Insisten en que se justifique la instalación de cuatro esculturas monumentales inmediatamente junto al BIC Centro Histórico «y con evidente incidencia sobre su paisaje urbano». Además, muestran su preocupación por la situación creada en el Puerto, cuyo consejo de administración aprobó sus instalación durante seis meses «sin posibilidad de prórroga». «Serían las mismas esculturas, sobre los mismos soportes, en el mismo emplazamiento y sin solución de continuidad. Solo habría cambiado su titularidad. Si existen circunstancias nuevas que justifican reconsiderar el acuerdo de marzo, entendemos que debería ser el propio consejo de administración quien las examine y, en su caso, modifique motivadamente, de acuerdo con la normativa su anterior decisión», señalan.
- Temas
- Puerto de Málaga