Ampliar
El deshielo de glaciares e icebergs impulsa la conquista de costas como las maldivas, de apenas dos metros de altura. Adobe Stock Las islas artificiales que construye el Gobierno de Maldivas para no desaparecer bajo el marEl oceano Índico devora lentamente el archipiélago, que tiene en el turismo su principal fuente de ingresos
Sábado, 7 de marzo 2026, 13:01
El reto oceánico no resulta sencillo. La estrategia oficial impulsa la ampliación territorial y la creación de plataformas artificiales. El archipiélago suma 26 atolones, conjuntos de islas rodeadas por un arrecife coralino, y en dos terceras partes de los casos se ha optado por desecar buena parte de las lagunas interiores. Además, 'Maldives Floating City', el proyecto más ambicioso, prevé construir toda una ciudad dotada con 5.000 viviendas. «Este tipo de iniciativas se puede llevar a cabo, pero el análisis debe ser más profundo», explica Alejo Silvarrey, miembro del Sustainable Research Group, investigador de Deusto Tech y experto en modelos de cambio climático. «Técnicamente puede ser viable, pero debe responder a las necesidades de la población local, a su cultura y vínculo con la naturaleza y, asimismo, a cuestiones como la gestión de los residuos».
80 por ciento
de la superficie de Maldivas quedará inhabitable antes de 2050, según algunas previsiones.
La expansión también comporta peligros. Las dragas empleadas aspiran arena del fondo marino, lo que perjudica los ecosistemas, y atenta contra la viabilidad de las barreras de coral. Los fenómenos estacionales también afectan, caso de las mareas vivas, apoyadas por los fuertes vientos, y que provocan inundaciones. «Este proceso genera una importante erosión», advierte, y menciona otros efectos como la salinización de los acuíferos, «lo que implica mayor uso de energía para llevar a cabo la potabilización». Sin olvidar la posibilidad de perjudicar a especies que se hallen en la pirámide de la cadena alimenticia.
Ampliar
Recreación del proyecto que el Ejecutivo prevé llevar a cabo. R. C.La posibilidad de ser engullidos por el océano se ha convertido en una cuestión esencial dentro de la política nativa. En 2009 el presidente Mohammed Nasheed formuló la idea de crear un fondo soberano para adquirir territorios en el extranjero de cara a una hipotética evacuación masiva, e incluso barajó destinos como Sri Lanka o Australia. No es mera especulación. El país tiene desplazados climáticos y un flujo anual de unos 2.200 nativos desde la periferia a la capital Malé.
Mantenerse a flote
El hacinamiento es otra lacra. La superficie de Maldivas no alcanza los 300 kilómetros cuadrados, similar a la de Malta, pero la distancia del extremo septentrional al meridional es parecida a la española, de algo más de 800 kilómetros. La mitad de sus 530.000 habitantes se concentra en la capital, situada en una isla urbanizada de 8 kilómetros cuadrados, lo que supone una de las mayores densidades poblacionales del mundo. Su 'skyline' está formado por una apretada sucesión de torres separadas por calles estrechas. El país acoge a 130.000 extranjeros, principalmente bangladesíes, indios y nepalíes, atraídos por la demanda laboral en hostelería, construcción y servicios.
Esta pequeña república, antes sultanato, se sustenta económicamente en el turismo. El país de la calma total y la abrumadora belleza tropical, ha seducido, desde hace medio siglo, a visitantes de alto poder adquisitivo que cruzan el planeta para disfrutar de las playas de sus diminutas islas casi en soledad. Los españoles deben volar más de 8.000 kilómetros para llegar a alguno de sus más de 150 resorts de extraordinario lujo.
El gobierno de Mohammed Muizzu requiere de ingentes fondos para mantener la república a flote. Su plan de desarrollo incluye, el aumento del 20% de su oferta hotelera. El objetivo es pasar de los 1.500 millones de dólares de ingresos del pasado año a 2.400 millones dentro de dos. Ahora bien, esa política puede ser muy agresiva para frágiles ecosistemas ya debilitados por el cambio climático y empañar la imagen del paraíso, su carta de presentación.
Ampliar
El proyecto más ambicioso contempla la construcción de una ciudad con 5.000 viviendas. R. C.La búsqueda de apoyos exteriores en ese empeño se antoja crucial. Nueva Delhi ha proporcionado recursos habituales, aunque el gobierno actual esgrimió la campaña 'India Out' como un argumento político de carácter soberanista y en los dos últimos años se percibe un giro hacia Pekín. En cualquier caso, la colaboración de ambos es fundamental porque la situación de esa Administración con grandes ambiciones es crítica. La deuda pública de Maldivas alcanza los 9.600 millones de dólares y supera su Producto Interior Bruto. El régimen ha buscado también el apoyo de las potencias de Oriente Medio para evitar el impago. Arabia Saudí y los Emiratos colaboran con inversiones en el sector turístico y Dubai se ha convertido en un eje esencial para el tráfico aéreo con el archipiélago.
Noticia relacionada
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión