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Las mil caras de África de las Heras, torturadora, espía e institutriz

Las mil caras de África de las Heras, torturadora, espía e institutriz
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Laura Ramos reconstruye en 'Mi niñera de la KGB' la doble vida de su cuidadora, una implacable y despiadada agente soviética

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Las mil caras de África de las Heras, torturadora, espía e institutriz

Laura Ramos reconstruye en 'Mi niñera de la KGB' la doble vida de su cuidadora, una implacable y despiadada agente soviética

Regala esta noticia Añádenos en Google África de las Heras, militante comunista y espía del KGB. (R.C.)

Miguel Lorenci

20/08/2026 a las 00:04h.

«Me daba la merienda en el mismo salón en el que envenenó a su último marido». La periodista y escritora argentina Laura Ramos (Buenos ... Aires, 1956) evoca así a su niñera, África de las Heras (Ceuta, 1909–Moscú, 1988), la despiadada espía ruso-española que la cuidó en su infancia. Ramos ha dedicado cinco años a desentrañar el complejo perfil de su nana. El resultado es 'Mi niñera de la KGB' (Lumen), donde reconstruye la doble vida de la implacable y enigmática espía de la extinta Unión Soviética.

En Montevideo se convirtió en los años sesenta en la niñera de la autora, hija de una pareja de políticos e intelectuales trotskistas argentinos. Más de medio siglo después, Ramos descubrió la cara oculta de su 'nanny'. Emprendió entonces la larga investigación que desveló turbios secretos tras seguir las huellas de la espía niñera por Ceuta, Barcelona, México, La Habana y Cambridge.

Estalinista

Nacida en Ceuta, la joven comunista pasó el inicio de la Guerra Civil en Barcelona, de donde se esfumó a finales de 1937. Estalinista ortodoxa, su entorno supuso que la habían reclutado los soviéticos, como así fue. En la Ciudad Condal había comenzado su andadura como espía de la policía secreta soviética el NKVD, luego KGB.

Acabaría montando una red de espionaje en Sudamérica con sede en su casa de Montevideo, camuflada como niñera de la familia Ramos, bien conectada con los círculos intelectuales.

Planificó los asesinatos de Trotski y del Che y montó una red de espionaje para la URSS en Sudamérica durante la Guerra Fría

Hasta 1995 Laura Ramos no supo quien era su niñera. En el velatorio de su madre se comentó un artículo de Cambio 16 donde el periodista Germán Sánchez daba algunas claves sobre la espía. «Encendida la mecha, la bomba explotó», cuenta la autora. Rastreó su paso por la Checa de San Elías, en Barcelona, donde De las Heras dio prueba de su ferocidad como torturadora y de sus dotes de seducción. Como limpiadora en la sede de la Gestapo parisina en 1940, se hizo con una lista de casi ochenta refugiados españoles que evitarían ser ejecutados por los nazis.

Se presentó en Montevideo como la modista viuda de un republicano español. Se ofrecía como cuidadora de niños y cosía para sus madres. Bien conectada con la élite uruguaya, fue modista de Ida Vitale, poeta y futura ganadora del premio Cervantes, que la describió como «una andaluza lustrosa de piel, expansiva y sin inhibiciones».

«Nunca fue cariñosa, pero tenía otras virtudes», dice Laura Ramos de su institutriz. Cuidó de ella y de su hermano Víctor cuando tenían entre siete y nueve años. «Nos tomaba en serio, y eso era mucho más de lo que podíamos esperar entonces de los adultos», recuerda la escritora y periodista, que tenía a su niñera por una mujer «convencional, más bien conservadora» y sin interés en la política.

Portada del libro. (Lumen)

Laura Ramos, cuyo padre fue tres veces candidato a la presidencia de Argentina, ató cabos investigando muertes sospechosas, desapariciones repentinas y gestos inexplicables. «Descubrí que envenenó a su último marido, el espía italiano Giovanni Antonio Bertoni, alias Valentino Marchetti (Marko), en el salón donde nos daba merendar unos deliciosos pastelitos», recuerda Ramos, que destaca el atractivo físico de su cuidadora.

Doce años después de haber irrumpido en sus vidas, la niñera española, «la gallega», desapareció sin dejar rastro. Instructora de espías en Moscú, su seudónimo dentro del KGB era 'Patria'. Fue también conocida como María Pávlovna, Znoi, Patricia, Ivonne en Ucrania, María Luisa de las Heras en Uruguay o María de la Sierra en México.

Sello soviético dedicado a Áfica de las Heras. (R.C.)

Con el rango de coronel, fue la española más condecorada en la historia de la URSS tras la Segunda Guerra Mundial, y su efigie apareció en sellos soviéticos. África de las Heras murió poco antes del desmoronamiento de la Unión Soviética, llevándose a la tumba muchos secretos.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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