Ampliar
Maika Salguero Las tres investigadas por maltrato a bebés en una guardería de Vizcaya fueron apartadas tras la denunciaEl centro abrió un expediente administrativo y acabó remitiendo el caso a la Fiscalía debido a su gravedad
Leire Pérez y Octavio Igea
Getxo | Bilbao
Jueves, 12 de marzo 2026, 10:05
maltratar presuntamente de forma continuada a bebés ... de entre 0 y 2 años durante 2025 provocó que la Fundación BBK, propietaria de la guardería, iniciara una investigación interna el pasado septiembre.La suspensión fue inicialmente provisional, se pidió a las implicadas que se quedaran en casa durante unos días, pero la crudeza de los hechos relatados por las otras trabajadoras provocó medidas más drásticas. Los responsables del centro les suspendieron de empleo y sueldo, abrieron un expediente de despido para las cuidadoras y de la directora y trasladaron la denuncia a la Fiscalía para que investigue si pueden existir responsabilidades penales.
En eso está el Ministerio Público desde el pasado 6 de febrero. Tal y como adelantó este El Correo este miércoles, la fiscal que ha asumido la investigación emitió un primer informe el 17 de febrero en el que considera que los hechos que se recogen en la denuncia presentada pueden constituir un delito de maltrato habitual a menores necesitados de especial protección, para el que el artículo 173 del Código Penal contempla penas de entre 6 meses y 3 años de cárcel. Las diligencias ya han sido remitidas a un juzgado de Primera Instancia de Getxo para que abra un proceso judicial si considera que existe base suficiente.
Todo lo que se sabe de momento es lo que se recoge en la denuncia presentada por las otras trabajadoras de la guardería de Romo contra las profesionales despedidas. Algunas fuentes atribuían ayer ese escrito acusatorio a rencillas personales, aunque el contenido es muy explícito y grave. Relata una serie de episodios en los que los bebés fueron «golpeados» de forma repetida y otros en los que se les vejó y se «utilizó la fuerza» para, por ejemplo, darles de comer o intentar que se durmieran.
El testimonio precisa que las cuidadoras que están siendo investigadas, presuntamente, «golpeaban con el dorso de la mano en la boca a bebés que mordían a otros niños» y «propinaban algún cachete en la cara o algún azote en el trasero a algún niño que no se comportaba bien». Además, «introducían a algún bebé que no quería dormir hasta el fondo del saco» en el que descansaban «para que se agotase reptando hacia la parte superior del saco y se durmiese por agotamiento».
Según el escrito del Ministerio Público, a la hora de comer llegaron a «colocar a algunos de ellos sobre hamacas» que inclinaban «hacia atrás para obligarles a tragar el alimento». También se detalla cómo a otros críos se les tapaban los ojos obligándoles «a la ingesta de la comida que expulsaban por la boca, introduciéndoles las frutas en la boca a pesar de las arcadas y llantos». En principio, «ninguno de los actos violentos» que padecieron habría provocado secuelas a los bebés.
«Nos preocupa mucho»
A las puertas de la haurreskola en la que se atiende a 55 críos la preocupación era ayer máxima. No fue un día normal. Todo lo contrario. Entre los padres y madres que llevaban al centro a sus hijos e hijas a primera hora de la mañana predominaban las caras de sorpresa, primero, y desasosiego después.
La mayor parte de los consultados se quejaba de que la haurreskola no les había informado de lo sucedido, y eso que ya han pasado varios meses desde que se registrara la denuncia interna y los despidos. «Nos hemos enterado por el periódico, ¿cómo vamos a estar? Confiamos la seguridad de nuestros hijos e hijas a profesionales y nos sorprenden este tipo de cosas», explicó uno de ellos. Resume perfectamente el sentir de todos aquellos que hicieron declaraciones y de los que prefirieron mantenerse alejados de los focos, comentando la situación.
También hubo palabras de apoyo y confianza a las trabajadoras que siguen en la guardería de Romo, entre las que, reconocen las familias, sí que han notado durante los últimos meses una rotación importante. Salidas de algunas cuidadoras y llegada de otras nuevas que ahora entienden mejor. «A comienzo de curso cambiaron algunos monitores y no nos dijeron el por qué». «Nos preocupa mucho, son cosas que a veces se escuchan en otros sitios y no te puedes creer que te pueda pasar a ti. Esperamos que se aclare y la dirección se reúna con nosotros».
Aunque con «prudencia» por los hechos denunciados, una de las últimas madres en llegar poco antes de las nueve de la mañana no dudó en lanzar un mensaje positivo. «Las profesoras de mi hija en la actualidad son maravillosas, la tratan súper bien, son un amor, ellas no pueden haber sido, del resto ya nos contarán qué ha pasado», se explayaba.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión
- Temas
- Investigación
- Getxo
- Guardería