El sumario revela que Mercedes González activó el borrado de mensajes automático con la 'fontanera', quien logró abrir una «vía» con la máxima responsable del cuerpo para tratar de frenar los casos incómodos
Regala esta noticia Añádenos en Google Fernando Grande-Marlaska saluda a Mercedes González. (Europa Press)Melchor Sáiz-Pardo y Mateo Balín
03/06/2026 Actualizado a las 17:51h.La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sitúa a la directora general del cuerpo, Mercedes González, en una de las líneas más sensibles ... del caso de las 'cloacas' de Ferraz: los contactos que Leire Díez habría mantenido con ella mientras buscaba abrir una vía interna contra los mandos que investigaban causas sensibles para el PSOE, el Gobierno y el entorno de Pedro Sánchez. El informe 89/2026, entregado al juez del 'caso cloacas' Santiago Pedraz, recoge que en el chat entre ambas se activó el borrado automático para que los mensajes desaparecieran «24 horas después de su envío, salvo que se guarden».
Y es que la UCO reconstruye una secuencia que considera clave para explicar la apertura de informaciones reservadas contra mandos de la unidad. Según los agentes, Leire ya tenía su contacto desde el 1 de junio de 2022 como «Mercedes González Fernández Delegada del Gobierno de C. Madrid». Tras su nombramiento como directora general, el 18 de septiembre de 2024, esa relación continuó.
El informe sitúa una primera reunión el 30 de septiembre de 2024, cerca de la sede de la Guardia Civil en Guzmán el Bueno. La agenda del iPhone de Leire incluía un evento llamado «Reunión Mercedes González (directora GC)», creado el 26 de septiembre a las 21:07 horas. El terminal también registró una ubicación de Waze a unos 280 metros de la Dirección General y ese mismo día Leire comunicó a Julio Víctor González que había quedado con Mercedes «en Guzmán el Bueno».
La UCO admite que esa primera cita pudo tener una cobertura ordinaria: intermediar para que una asociación de la Guardia Civil tratara con la directora la equiparación salarial. Pero añade que «poco tiempo después» detectó elementos que evidenciarían que Leire hacía llegar a González información obtenida en el marco de la actividad «aparentemente delictiva» que tenía como objetivo a la propia Guardia Civil, en especial a la UCO y algunos de sus miembros.
El 10 de diciembre de 2024, según el informe, Leire se reunió con sus dos lugartenientes, el empresario Javier Pérez Dolset y el abogado Jacobo Teijelo y con el capitán Juan Sánchez Yepes, investigado en otra causa. Allí aludió a su relación de «confianza» con la directora general: «mi siguiente conversación va a ser con la Directora de la Guardia Civil [...] es de mi confianza». La UCO conecta esa frase con un mensaje anterior de Leire a Julio Víctor González, del 26 de septiembre: «Tengo que hablar con Mercedes. No hay confianza con Marlaska. La llamo hoy».
La segunda reunión relevante se produjo el 20 de diciembre de 2024, también en las inmediaciones de Guzmán el Bueno. La UCO la vincula a un correo posterior de Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, sobre una multa de aparcamiento: «He recibido esta multa por parking tuyo en la calle Julián Romea. Creo que es de cuando fuiste a reunirte con la Directora General de la GC». Tras esa cita, Leire comentó a Vicente: «Como le tengo que dar lo de hidrocarburos también si quieres lo preparamos».
La tercera reunión fue el 2 de abril de 2025. Al día siguiente, Leire escribió: «No estuvo mal la reunión con la directora de la GC. Voy a ver si sigo alimentando esa vía». Para los agentes, esa «vía» era la posibilidad de actuar internamente contra la UCO. El 24 de abril, Leire habló por WhatsApp de «la manera de armar lo que quiero hacer con la UCO a nivel administrativo». En sus anotaciones, según la Guardia Civil, aparecía la idea de una «Investigación interna G.C. para filtraciones».
La línea se aceleró en mayo. El informe sostiene que González ya habría tenido conocimiento, al menos desde el 8 de mayo, de que Leire y otras personas desarrollaban una campaña de desprestigio contra la UCO. El 9 de mayo, tras una noticia sobre Koldo y la unidad, Leticia de la Hoz escribió a Leire: «Pásaselo a Mercedes a ver qué opina». Leire contestó: «Se lo acabo de pasar». Después añadió: «Acabo de jugarme una comida con Mercedes a que las filtraciones vienen de la UCO».
Dos días después, el chat entre Leire y González registró dos avisos automáticos: uno de cifrado de extremo a extremo y otro de activación del temporizador de mensajes. La UCO considera el primer aviso compatible con que se hubiera eliminado una conversación previa e iniciado otra, y el segundo acredita que desde entonces se activó el borrado automático.
Entre el 9 y el 14 de mayo se incoó una información reservada para esclarecer posibles filtraciones de investigadores de la UCO. Para la Guardia Civil, esa actuación encajaba con las pretensiones de Leire. Pedraz resume esa línea en el auto: la trama habría intentado «inquietar el normal desenvolvimiento de la actuación de la UCO» e «impulsar la sospecha sobre sus actuaciones ante la Directora General de la Guardia Civil».
Como contexto, las testificales remitidas a Pedraz recogen que, en julio de 2024, durante la investigación del caso de David Sánchez, hermano del presidente, un mando declaró que se calificó un oficio de la UCO como «totalmente prospectivo y malintencionado» y que se pidió que el informe estuviera analizado en pocos días «y que no haya nada». En otra reunión, el DAO habría indicado que en procedimientos con afectación política no fueran proactivos y se pusieran «de perfil».
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