Ambulancias del SUMMA112 tras una agresión a una mujer de 30 años en su casa en Sevilla la Nueva. Europa Press
Madrid Total Fallece la mujer que fue quemada viva en su domicilio por dos sicarios contratados por su marido en MadridRatificado como un nuevo crimen machista, se convierte en el tercero registrado en la Comunidad de Madrid en lo que va de año.
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V.Yusty Publicada 18 julio 2026 19:59h Las clavesLas claves Generado con IA
Aisha, la mujer de 30 años que sufrió una brutal agresión en su vivienda de Sevilla la Nueva, Madrid, el pasado 2 de febrero, ha fallecido tras pasar más de cinco meses ingresada en el Hospital La Paz.
Su fallecimiento ha sido confirmado este sábado por la Secretaría de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, que lo ha ratificado como un nuevo crimen machista, convirtiéndose en el tercero registrado en la Comunidad de Madrid en lo que va de año.
El ataque, que dejó a la víctima con quemaduras en más del 50 % de su cuerpo, fue ejecutado por dos sicarios presuntamente contratados por su cónyuge, con quien compartía tres hijos en común.
La "dramática" situación de la Audiencia de Madrid: 8 años de espera y 9.000 recursos de violencia machista pendientesLa joven consiguió sobrevivir a múltiples operaciones quirúrgicas debido a las gravísimas quemaduras que afectaban a casi la mitad de su cuerpo.
A pesar de los esfuerzos médicos en la Unidad de Grandes Quemados, las infecciones y complicaciones derivadas de las lesiones terminaron siendo fatales.
Un ataque planeado
La investigación de la Guardia Civil apunta a que el ataque fue planeado minuciosamente por su expareja, Ibrahim B., quien presuntamente contrató a dos de sus empleados para cometer el asesinato.
Los tres implicados se encuentran actualmente en prisión provisional. Los ejecutores materiales del crimen fueron arrestados pocas semanas después de la agresión y, según las pesquisas, trabajaban en empresas vinculadas al exmarido.
El día de la agresión, la madrugada del 2 de febrero, los atacantes consiguieron entrar en la vivienda familiar gracias a una llave que fue supuestamente facilitada por Ibrahim.
Tras propinarle una paliza, los agresores rociaron a la víctima con un líquido inflamable y le prendieron fuego mientras ella sostenía a su bebé en brazos, quien afortunadamente resultó ileso.
Aunque el menor resultó ileso, el peligro real al que estuvo expuesto hizo que el juzgado investigara el caso inicialmente como un doble intento de asesinato.
Tras cometer el crimen, los agresores escaparon en un coche propiedad del exmarido, un detalle clave que reforzó las sospechas policiales sobre su implicación en la trama desde el primer momento.
Ataques previos
Aisha ya había sido objeto de intentos previos de feminicidio por parte de su cónyuge.
Todo comenzó cuando, tras descubrir una infidelidad, la víctima le comunicó su intención de divorciarse; ante su rotunda negativa, Ibrahim empezó a planear su muerte.
De hecho, la joven llegó a confesar a su entorno cercano que sospechaba que su marido estaba intentando envenenarla.
A pesar de estos graves episodios, Aisha no había denunciado formalmente a su pareja, por lo que el caso no figuraba en el Sistema de Seguimiento Integral en los Casos de Violencia de Género (VioGén).
Tras su fallecimiento, el Juzgado pasará a investigar los hechos como un delito de asesinato consumado.