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Los acampados elevan las exigencias al Gobierno mientras crece la tensión en Sol: "No vamos a aceptar migajas"

Los acampados elevan las exigencias al Gobierno mientras crece la tensión en Sol: "No vamos a aceptar migajas"
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La portavoz del Sindicato de Inquilinas asegura que medidas como la construcción masiva de vivienda o la concesión de bonificaciones fiscales a los arrendadores son "engañifas" Leer

La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, ha afirmado en rueda de prensa desde la acampada instalada en la Puerta del Sol que el movimiento social no aceptará "migajas ni medidas vacías" en el Real Decreto-ley de vivienda que el Consejo de Ministros prevé abordar este martes. Del Río defiende la necesidad urgente de aprobar íntegramente la norma rebautizada como "Real Decreto Maricarmen", señalando que la medida irrenunciable e innegociable es la implantación de contratos de alquiler indefinidos con renovación automática para garantizar la estabilidad habitacional y frenar las subidas abusivas o expulsiones mediante burofax.

El anuncio se ha producido en una Puerta del Sol que ha perdido provisionalmente su condición de paso de locales y turistas para convertirse en una maraña de lonas, sacos de dormir y cordeles. A ras de suelo se nota la tensión del ambiente: más de 200 tiendas de campaña custodian ya la plaza en una protesta que ha dejado de ser una conversación recurrente entre amigos para transformarse en un campamento permanente que busca elevar la presión sobre las instituciones.

Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, la representante de la organización ha rechazado de manera categórica propuestas alternativas como la construcción masiva de vivienda o la concesión de bonificaciones fiscales a los arrendadores, calificándolas de "engañifas" que favorecen al sector rentista. En su lugar, instó al Gobierno de Pedro Sánchez a legislar "a favor de la gente y no de los fondos buitre", recordando que la regulación del mercado y el tope a los precios del alquiler son pasos imprescindibles que ya se aplican con éxito en otros países de la Unión Europea.

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A preguntas de la prensa sobre la continuidad del campamento en la céntrica plaza y la posibilidad de un desalojo policial ordenado por el Ayuntamiento, Del Río aseveró que las acampadas no sienten "ningún miedo, sino esperanza y rabia". Asimismo, la portavoz restó trascendencia a los momentos de provocación por parte de agitadores que intentaron alterar la protesta, destacando que el colectivo actuó de forma pacífica para expulsarlos y mantener el foco en la reivindicación de la vivienda como un derecho fundamental.

El primer gran altercado se ha registrado con la presencia de Bertrand Ndongo, comunicador de Periodista Digital, cuando varios concentrados comenzaron a recriminar su presencia al grito de "¡Fuera fascistas de nuestros barrios!". En cuestión de minutos, la multitud se organizó, rodeando al activista y presionando en grupo hasta expulsarlo de la plaza por la Calle del Carmen entre empujones, increpaciones y el picor del gas pimienta utilizado presuntamente por el agitador, en una escena que cogió completamente por sorpresa a los grupos de turistas que transitaban en ese instante por la zona. Poco después, la tensión ha vuelto a dispararse con la aparición del youtuberBorja Escalona, a quien los manifestantes han exigido inmediatamente que cortara su directo para redes sociales y abandonara el recinto, por la Calle de Carretas, bajo los mismos cánticos.

Expulsan de la Puerta del Sol al polémico Bertrand NdongoLUIS BLASCO

En su comparecencia, el Sindicato de Inquilinas ha advertido de que el dictamen del próximo Consejo de Ministros supondrá únicamente la "primera batalla" de una serie de acciones coordinadas a nivel nacional. Del Río avisó de que el movimiento seguirá organizando convocatorias y utilizando todas las herramientas de protesta social necesarias durante los próximos meses para evitar que la norma quede descafeinada durante su posterior tramitación en el Congreso de los Diputados.

"Nunca me podré permitir un piso en mi ciudad"

A pie de plaza, el ambiente combina el cansancio con la autoorganización. El calor del café y la comida que van entregando los vecinos y organizadores al pasar alivia el cansancio de quienes llevan ya dos días durmiendo al raso. Entre las tiendas destacan Carla y Javi, dos amigos que narran que la primera jornada fue totalmente improvisada y caótica, pero aseguran que la logística ha mejorado notablemente con el paso de las horas mientras el debate de la vivienda monopoliza cada corrillo de jóvenes, pero también mayores.

Carla, madrileña de nacimiento, asume con resignación la imposibilidad de independizarse en su ciudad: "Sé que nunca voy a poder permitirme un piso aquí, en mi propia casa". A su lado, Javi, un joven vasco que se trasladó a la capital por los estudios, comparte una visión igual de pesimista sobre su futuro residencial: "Viendo los precios actuales no tengo ninguna esperanza de poder quedarme ni de acceder a una vivienda digna".

Esto es solo "el principio"

Ese mismo malestar resuena a lo largo y ancho del campamento. Entre las lonas se cruzan historias como las de Africa Azaceta, Nir Palomo y su perrita Kafé, quienes afrontan el cansancio acumulado tras la noche con un objetivo claro: "Sola veo imposible pagar un alquiler; la mitad del sueldo no da y dependes de tus padres". Pese al escepticismo sobre las medidas políticas que se voten en las próximas horas: "Aprobarán algo insuficiente para desinflar la protesta", aseguran que la crisis de Maricarmen ha sido la mecha definitiva: "Faltaba un símbolo para pasar de la queja a la acción. Aunque sea incómodo, esto es solo el pistoletazo de salida".

La protesta ha traspasado además las fronteras madrileñas. Entre los pasillos formados por las tiendas se encuentran perfiles llegados desde toda España, como el activista asturiano Jorge Fernández, quien ve en la movilización una respuesta histórica similar al 15M ante el fracaso de las instituciones: "La gente se ha cansado de esperar a que el Gobierno resuelva los problemas". Tras citar el emblemático caso de Maricarmen, lanza un aviso directo al Ejecutivo: "Sánchez tiene que elegir si sigue en coalición con los fondos buitre o con la gente que defiende la vivienda".

Afecta a jóvenes y no tan jóvenes

Entre los acampados también hay espacio para la veteranía: Antonia Calvo y Antonio Hernández, un matrimonio mayor venido desde Sevilla la Nueva, se han acercado a la plaza para mostrar su apoyo incondicional a los jóvenes. "Venimos por ellos y por todos nosotros; esto es un '¡Basta ya!'", asegura Antonia, quien explica la asfixia del alquiler incluso fuera de la capital y acusa a los grandes rentistas de la crisis actual: "A partir de tres o cuatro pisos, dime tú si eso no es especular".

Pese a haber sufrido de cerca los efectos del gas pimienta durante el altercado matutino con Ndongo, del que afirman que "no hay derecho, venía a provocar", Antonia y Antonio defienden con firmeza la necesidad de mantener la presión en la calle: "El Gobierno tiene que hacer más y la alternativa no propone nada; aquí nos jugamos el futuro de todos".

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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