La mujer del depredador sexual, que lo intentó asesinar con una sobredosis de pastillas, es detenida tras cuatro quebrantamientos
Regala esta noticia El presunto depredador sexual de Llíria al que su mujer intentó asesinar con una sobredosis. ((Iván Arlandis)Ignacio Cabanes
Valencia
29/04/2026 Actualizado a las 10:55h.Miguel H. C., el presunto depredador sexual de Llíria que en mayo de 2024 se entregó en el cuartel y confesó cinco décadas de agresiones ... sexuales a menores de su entorno familiar y amistades, y María Luisa M. P., su pareja también investigada por los abusos y que el pasado mes de febrero fue detenida tras intentar asesinar a su marido con una sobredosis de pastillas, vuelven a ser noticia. El primero por los audios, a los que ha tenido acceso Las Provincias, en los que además de incriminar a su mujer, trata de justificar sus agresiones asegurando que es sonámbulo. Y la presunta envenenadora tras ser detenida de nuevo por quebrantar, por cuarta vez, las medidas cautelares acordadas por la jueza por el intento de homicidio del violador confeso.
El intento de homicidio, que la propia detenida confesó en un primer momento y que adelantó en exclusiva Las Provincias, se produjo el pasado 9 de febrero en la localidad de Casinos. Según asegura Miguel en la conversación con su nieto, su esposa «lo envenenó con pastillas en el desayuno», lo que le provocó un malestar agudo durante todo el día, hasta que una vez de noche, y pensando ella que estaba ya al borde de la muerte, la presunta envenenadora llamó a Emergencias y solicitó una ambulancia para su traslado urgente al hospital. Al parecer la intoxicación se produjo con Lyrica, un medicamento que ella tiene pautado.
El presunto violador recuerda los hechos de aquel día: «Me encontraba mal. Cogió y llamó a la ambulancia». Sin embargo, sostiene que tras recibir el alta hospitalaria y regresar a su domicilio –también en ambulancia–, se encontró con que «la puerta estaba cerrada» y su familia se estaba marchando del lugar para evitar cualquier contacto con él.
«Estoy viviendo en la calle»
Según su testimonio, agentes de la Guardia Civil le notificaron la prohibición de acercarse a su esposa. Y desde entonces «estoy en la calle viviendo», se lamenta el pederasta en el audio, tratando de presentarse como una víctima de la situación, cuando él es el presunto depredador sexual de casi una decena de mujeres –la mayoría de ellas siendo menores– y niños de su entorno.
Por su parte, María Luisa M. P. fue arrestada la semana pasada por un delito de quebrantamiento de medidas cautelares al haber incumplido la orden de alejamiento que acordó la plaza número tres de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Llíria cuando la dejó en libertad tras el intento de homicidio. Se trataría del cuarto quebrantamiento en apenas dos meses.
Las excusas de un pederasta
Respecto a las graves acusaciones de agresiones sexuales a menores, el presunto pederasta despliega una estrategia de defensa fundamentada en el sonambulismo y en tratar de desacreditar a las víctimas, sin tener en cuenta que algunas de ellas apenas tenían cuatro y cinco años. «Se metían en mi cama y soy sonámbulo desde siempre», es la excusa que le da su interlocutor.
Para justificar la presencia de menores en su cama, alega que las víctimas «se metían en su habitación en bragas o tanga» y que terminaban durmiendo con él por voluntad propia, afirmando que bajo su supuesta condición de sonámbulo «podía abrazar, pero no tocar».
Las grabaciones también incluyen descalificaciones hacia otros familiares que han denunciado los hechos, como hacia una cuñada (en su caso el delito ya habría prescrito). El presunto depredador sexual, que en su día confesó sin tapujos en el cuartel de la Guardia Civil de Llíria décadas de agresiones a al menos cuatro víctimas, ahora cambia de estrategia y trata de enmascarar los tocamientos denunciados, insistiendo en que nunca se le ocurriría realizar tales actos conscientemente. Mientras que la novena víctima que le denunció no ha sido todavía localizada para ratificar sus acusaciones en el juzgado.
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