Primer adelanto electoral en la historia de Aragón. Con un bloque de derechas que se dispara -impulsado por el PP en las capitales y por Vox en los pueblos- y una izquierda que cae en picado, beneficiando sólo a la Chunta, el tablero que dejará el 8-F venía muy anunciado en la radiografía de las dos convocatorias previas.
DISTRIBUCIÓN SINGULAR
Aragón, a pesar de contar con 731municipios, el 51 % de la población se concentra en Zaragoza capital. Sí, menos de la mitad de los habitantes se reparte entre los otros 730 municipios, lo que genera un mapa demográfico muy desigual. Por provincias, el 73 % de la población vive en Zaragoza, el 17 % en Huesca y sólo uno de cada diez en Teruel. Este reparto afecta al foco de campaña que establecen los partidos.
"La derecha está creciendo tanto porque ha empezado a dirigirse a electorados distintos; por determinados votantes sí compiten, pero hay otros por los que no", explica Luis Miller, doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid e investigador del CSIC. El 98 % de los municipios son pueblos -menos 10.000 habitantes-, y ahí se concentra el 28,5 % de la población de toda la comunidad. Pero la despoblación se hace aún más evidente cuando se observa que ocho de cada 10 municipios de Aragón tienen menos de 1.000 residentes. Y es aquí donde mejor se ve el impacto Vox.
PUEBLOS DE VOX
Su empuje ahí es el síntoma del crecimiento generalizado: en los pueblos creció un 94,5 % entre las elecciones autonómicas de 2019 y las de 2023. Todo indica que la tendencia se acenturará, más aun bajo el impacto de la firma de Mercosur, al que se opone de manera radical la formación de Abascal. "Vox es el único partido que ha obtenido mejores resultados en el interior que en las ciudades", señala Miller.
Y apunta a una clave clara: "Nacieron defendiendo a la España del campo. Además, no es sólo una cuestión de relato, también apoyan políticas agrarias a nivel europeo. Conectan con la despoblación, el mundo rural y con valores más conservadores", explica el investigador.
En 2023, los verdes casi duplicaron apoyos en los pueblos, hasta los 20.925 votos, doblando las suma de Podemos e Izquierda Unida, sin opciones ya de ser bisagra electoral para el PSOE, que gracias a los morados, por ejemplo, había podido gobernar en 2015, pese a que el PP fue el más votado.
Un Partido Popular de capital
Las tres capitales son del PP. En Zaragoza-Huesca-Teruel aumentó un 78 % en 2023 respecto a 2019. Acaparó la casi totalidad del electorado de Ciudadanos (nada menos que 110 mil votos en 2019) y redobló su fuerza con casi 58.000 votos más. Los populares sumaron de manera generalizada, también en las ciudades pequeñas y medianas (65%) y, en menor porcentaje, en los pueblos (49 %, hasta rozar los 70 mil votos). ¿Por qué? Porque su penetración ya era notable y, de nuevo, por la pujanza de Vox. "El PP lleva décadas de muy buenos resultados en las ciudades", dice Miller. Resulta tan "cosmopolita" para algunos votantes rurales que no los atrae, pero es Vox quienes los recoge. Crece la derecha de doble vía.
EL ESPEJO DE TERUEL: LA PROVINCIA MÁS DESPOBLADA
Vox creció en la última cita un 119% en Teruel, la provincia más despoblada, donde apenas vive el 10 % de la población aragonesa, repartida en 237 municipios. "Al contrario que en Extremadura, en Aragón el electorado rural no se ha movido hacia la derecha", explica Miller.
"Aquí, Vox no crece por una radicalización ni por el españolismo, sino porque conecta con la España más despoblada y la defiende desde sus inicios". Y es justo en Teruel, donde el PSOE perdió más votos entre los comicios previos: un 28,6% menos. En ese territorio han concretado muchos esfuerzos las formaciones, porque se rentabilizan más los votos.
"Estas zonas antes eran de la izquierda porque defendían sus intereses, pero hoy tiene un mensaje muy dirigido al entorno urbano: el cambio climático, el feminismo u otras banderas de la izquierda. El votante rural desconecta: estos problemas les quedan muy lejos o directamente son más conservadores, en contra de esos mensajes", explica Miller.
Vox, que podría casi doblar sus escaños este domingo, ganó cuatro escaños entre los dos comicios previos (pasó de tres a siete): dos en Zaragoza, uno en Huesca y otro en Teruel. Sin embargo, mientras en Zaragoza necesitó 23.762 votos más para obtener dos escaños, en Huesca le bastaron 5.228 votantes nuevos para uno y en Teruel, sólo 4.183. Un diputado en Zaragoza exige casi el triple de votos que en Teruel.
EL PEOR AUGURIO DEL PSOE
Todavía con Javier Lambán como líder en 2023, los socialistas menguaron en todos los ámbitos, pero donde profundizaron el declive fue en los pueblos. Ahí se dejaron 8.500 votos, mientras en ciudades y capitales casi repitieron resultado, aprovechando también la caída de Podemos, que había llegado a cercarles en 2015 -los morados se quedaron a apenas 5.000 votos- y perdieron en 2023 la mitad de sus votos de 2019 (53.648). Ahora, a la vista de la dimensión del descalabro del PSOE que auguran las encuestas, la quiebra ha alcanzado a las urbes.
DECLIVE REGIONALISTA
Aragón muestra una gran presencia de partidos regionalistas. "Aquí han pasado dos cosas que lo alteran todo: el colapso del PSOE a la izquierda y el fuerte crecimiento de Vox a la derecha", explica Miller. Según señala, la Chunta Aragonesista crece sobre todo por el trasvase de voto socialista, también por los restos de Podemos.
Mientras tanto, Vox ha ampliado su base en el centro-derecha, debilitando a partidos históricos como el Partido Aragonés, que en 2023 perdió 20.000 votos (59 % menos), y a la coalición Teruel Existe, que, pese a lograr 32.717 votos y representación en las Cortes -el 46 % en la provincia de Teruel-, está amenazado también de repliegue.
Fuente de los datos: Cortes de Aragón e Instituto Nacional de Estadística.
Para la clasificación de los municipios en pueblos se ha tenido en cuenta el límite numérico de habitantes estipulado por el Instituto Geográfico Nacional (a partir de 10.000 residentes, el municipio se considera urbano en España).
Texto y tratamiento de datos: María Alcántara
Gráficos: Elsa Martín.
Dirección de arte: María González y Josetxu L. Piñeiro.