Hasta ahora, no estaba claro cómo evolucionó nuestra risa a lo largo de millones de años ni qué relación podría tener con la evolución del lenguaje. Para averiguarlo, los investigadores del nuevo estudio analizaron 140 secuencias de risa grabadas de cuatro orangutanes, dos gorilas, tres bonobos, cuatro chimpancés y cuatro humanos. A partir de los resultados de su análisis, los investigadores encontraron el mismo patrón: todas las especies producen risa con intervalos rítmicos regulares entre un sonido y el siguiente.
A diferencia del lenguaje, la risa es una característica común a todos los grandes simios vivos. "Al comparar la forma en que ríen las diferentes especies, podemos observar que una estructura rítmica básica se ha mantenido inalterada desde nuestro último antepasado común", añade De Gregorio.
WIRED Italia.Adaptado por Alondra Flores.