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Los valores más expuestos al adelanto electoral

Los valores más expuestos al adelanto electoral
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Un cambio de gobierno de corte más liberal beneficiaría a inmobiliarias, constructoras, bancos y algunas eléctricas. Pero los expertos ponen el acento en la necesidad de lograr una mayoría para gobernar. Leer
INVERSIÓNLos valores más expuestos al adelanto electoralActualizado 10 OCT. 2026 - 00:57Seguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

Un cambio de gobierno de corte más liberal beneficiaría a inmobiliarias, constructoras, bancos y algunas eléctricas. Pero los expertos ponen el acento en la necesidad de lograr una mayoría para gobernar, que sería recibido al alza en la Bolsa.

La convocatoria anticipada de elecciones generales en España para el 29 de noviembre ha puesto en alerta a los inversores esta semana por las implicaciones que puede tener para las cotizadas un posible cambio de gobierno.

Por ahora, los expertos creen que es probable que el PSOE pierda las elecciones. "El PP (centroderecha) y Vox (derecha) han ganado la mayoría de las recientes elecciones autonómicas frente al bloque de izquierdas, y consideramos que ese escenario también podría producirse en las próximas elecciones generales", comentan los expertos de Alantra Equities.

"La convocatoria abre unas semanas de incertidumbre, aunque también puede ofrecer una salida al bloqueo parlamentario", apunta Antonio Castelo, de iBroker. Para los inversores, "el resultado más favorable sería una mayoría capaz de aprobar presupuestos, ofrecer estabilidad normativa y mantener unas cuentas públicas creíbles. Una negociación prolongada o un Parlamento nuevamente bloqueado tendría la lectura contraria", advierte.

El fuerte crecimiento de la población derivado de los elevados flujos migratorios ha impulsado el PIB español en los últimos años. Los analistas contemplan que con un cambio de gobierno la inmigración se podría ralentizar, dado que Vox tendría la llave en una eventual coalición del PP, lo que limitaría el potencial de crecimiento del PIB.

No obstante, el crecimiento del PIB per cápita debería ser de mayor calidad y más sostenible, ya que un nuevo Gobierno podría promover políticas más favorables a las empresas, apoyando la inversión y la confianza empresarial en sectores como el desarrollo de la inteligencia artificial y los centros de datos, la electrificación, las energías renovables y las infraestructuras, al tiempo que contiene el gasto fiscal y aborda el problema del déficit primario.

En materia inmobiliaria, se espera que el PP apoye la construcción de nuevas viviendas, impulsando el empleo y corrigiendo el déficit de oferta, lo que aliviaría los problemas de accesibilidad. Esto debería mantener el crecimiento del crédito en línea con el PIB nominal o incluso por encima. Este elemento ha animado en Bolsa a las inmobiliarias, ya que "si gana un gobierno de derechas, se espera una política más liberal y que se favorezca la construcción", apunta Ignacio Cantos, gestor de Abante.

"El escenario electoral puede cambiar el liderazgo entre compañías más que determinar la dirección del Ibex", asegura Manuel Pinto, director de análisis de XTB. Reconoce el efecto en algunos sectores como el inmobiliario.

Inmobiliario

En el mercado esperan alzas del sector si llega un gobierno más favorable. Merlin Properties y Colonial reaccionaron al alza inicialmente y luego se han desinflado.

Merlin Properties y Colonial se verían favorecidas si se elimina la incertidumbre sobre el régimen fiscal de las Socimi. "Merlin presenta una de las conexiones más directas entre el escenario político y sus perspectivas de inversión. Su apuesta por los centros de datos la hace sensible al proyecto regulatorio que exige cubrir, hora a hora, al menos el 80% del consumo eléctrico con nueva generación renovable. Una eventual flexibilización podría facilitar el desarrollo de proyectos y reducir las exigencias asociadas a su suministro energético", comenta Manuel Pinto, director de análisis de XTB en España.

Colonial también podría verse favorecida si disminuye la incertidumbre sobre el régimen de las Socimis En ambas compañías, los tipos de interés, la financiación y la evolución de los alquileres seguirán siendo determinantes.

En cuanto a promotoras como Neinor Homes y Metrovacesa, podrían verse beneficiadas con un nuevo gobierno de políticas que faciliten suelo, agilicen licencias y fomenten la construcción residencial. No obstante, Castelo puntualiza que muchas decisiones sobre vivienda dependen de comunidades autónomas y ayuntamientos y no tanto de quien gobierne el país.

Infraestructuras

Una mejora de la gobernabilidad y del desbloqueo de inversión con un gobierno liberal sentaría bien a empresas de concesiones como Sacyr y FCC, según iBroker. Son compañías además con mucho negocio de concesiones, sobre todo Sacyr. También juega a favor de ACS, pero en su caso el negocio internacional reduce el peso relativo de las elecciones españolas.

Banca

Entre los sectores más sensibles al resultado de los comicios está el financiero, sobre todo las entidades con más negocio en España. Un eventual cambio de Gobierno que suponga la reducción o eliminación del gravamen especial al sector (impuesto a las transacciones financieras) beneficiará directamente a los bancos con mayor negocio en España, comentan desde Renta 4, iBroker y XTB. "Un cambio de Gobierno sería positivo para el sector, que ha sufrido mucho durante las últimas legislaturas. Disminuiría el riesgo regulatorio y la posibilidad de que se prorrogue el impuesto al sector", explica Nuria Álvarez, de Renta 4.

CaixaBank sería el valor con un impacto positivo más directo, al ser la entidad que mayor gasto contabilizó en España por este impuesto (611 millones en 2025 y 304 millones de euros en el primer semestre de 2026), según XTB. Una rebaja fiscal mejoraría su beneficio y su capacidad de remunerar al accionista.

Además, el Estado todavía posee una participación del 18% en CaixaBank a través del Frob, valorada en unos 16.000 millones de euros a precios de mercado. La mayoría de los gobiernos europeos ya han vendido las participaciones heredadas de los rescates bancarios de la última crisis, pero España constituye una excepción, al no haber monetizado su antigua participación en Bankia —rescatada en 2012 y fusionada con CaixaBank en 2020—.

"Esperaríamos que un Gobierno liderado por el PP redujera la intervención pública y procediera a una venta ordenada de la participación en CaixaBank, lo que podría generar cierta presión sobre la cotización durante 2027", advierte Francisco Riquel, analista de Alantra en un informe.

Sabadell y Unicaja presentan una elevada exposición al negocio doméstico español, lo que las sitúa entre las más favorecidas ante reducciones tributarias.

En cuanto al impacto de las elecciones en las fusiones bancarias, Citi señalaba esta semana que las elecciones allanan el camino a una fusión de BBVA y Sabadell de nuevo, ya que sin el PSOE se eliminan los obstáculos. Un Gobierno liderado por el PP se espera menos intervencionista. Sin embargo, como apuntan otros expertos, cualquier eventual oferta tendría que ser amistosa. El banco ha protagonizado esta semana un movimiento defensivo ante posibles ofertas de compra al dar entrada en su accionariado al francés BCPE con una participación del 7%.

"Con la entrada amistosa de BPCE, Sabadell ha encontrado un caballero blanco que podría defender a la entidad frente a otra oferta no solicitada, reduciendo así su atractivo como valor susceptible de protagonizar una operación corporativa", explican en Alantra. "No tenemos claro, sin embargo, cuáles son las intenciones de BPCE a largo plazo respecto a Sabadell, ni si con el tiempo podría impulsar la creación de un grupo líder en banca para pymes en la península ibérica junto con Novo Banco", añaden.

En cambio, José Ramón Iturriaga, gestor de Abante, la entrada de BPCE es insuficiente y no descarta alguna operación europea con Sabadell como objetivo.

Energéticas

El sector energético español puede ser otro de los más afectados si se produce un cambio de gobierno. Uno de los primeros frentes serían las nucleares. Lo primero que harían PP y Vox, si son coherentes con su discurso, es revertir el cierre de las nucleares programado por el PSOE. Esto beneficiaría a los propietarios de las instalaciones: Iberdrola, Endesa y Naturgy.

El PP defiende prolongar la vida de las centrales con respaldo del Consejo de Seguridad Nuclear, y Endesa tiene una participación importante en el parque español. "Una extensión rentable de su funcionamiento podría favorecer su generación de caja", señala XTB. Añade que, la prórroga de Almaraz hasta 2030 ya fue autorizada por el Gobierno actual. Un efecto adicional estaría en futuras decisiones sobre el conjunto del parque y su fiscalidad.

Estas empresas podrían aprovechar para reclamar más peajes por sus redes, una de las reivindicaciones que le han hecho al Gobierno en los últimos tres años.

Renovables

Vox ha arremetido contra las macroplantas en varias CCAA, frente al impulso promovido por el PSOE. El PP se ha mostrado muy crítico con el nuevo decreto sobre centros de datos y que promueve el uso de renovables para alimentar esas instalaciones.

XTB reconoce que Solaria y Acciona Energía podrían aumentar la incertidumbre si un nuevo gobierno revisara las medidas que vinculan los centros de datos a la construcción de nueva capacidad renovable. Unas condiciones más sencillas podrían acelerar la construcción de centros de datos y aumentar la demanda eléctrica. Una tramitación más ágil de proyectos y redes beneficiaría a las renovables.

Castelo señala que la clave estará en los compromisos europeos, los contratos, la financiación y la rentabilidad por proyecto.

Especulación

Fuera del Ibex, Berkeley representa el extremo más especulativo. Su fuerte reacción refleja expectativas sobre un posible desbloqueo del proyecto de uranio de Salamanca. Un cambio político, por sí solo, no resuelve los requisitos técnicos, ambientales y administrativos del proyecto. Sin embargo, hay inversores que se posicionan a la expectativa de que sea más fácil para la empresa conseguir sus objetivos con otro Gobierno.

Las cotizadas participadas por el Estado, en vilo

La convocatoria de elecciones generales pone sobre la mesa el debate sobre la continuidad en sus cargos de los directivos que han sido aupados al poder por el Gobierno del PSOE, como es el caso de Indra, Redeia y Telefónica, en el caso de que el PP pueda formar Gobierno.

"Indra cuenta con el viento a favor del buen momento que atraviesa el sector, pero las elecciones siembra dudas sobre la continuidad del equipo directivo y si habrá nueva hoja de ruta", explica Cantos. Recuerda que Indra, participada en un 28% por el Estado a través de la Sepi, prepara un nuevo plan estratégico que queda en el aire si hay cambios relevantes tras las elecciones. Antonio Castelo, analista de iBroker, critica también el cambio de las cúpulas de este tipo de compañías en los últimos años.

El Estado es accionista de referencia de Telefónica con un 10%. Los otros dos grandes accionistas de la operadora son la saudí STC y CriteriaCaixa, con un 10% cada uno.

Marc Murtra fue nombrado presidente el pasado mes de enero. Su trayectoria al frente de Telefónica cuenta con argumentos profesionales a favor de su gestión. Murtra ha tomado decisiones dolorosas, pero necesarias, que se habían postergado por la anterior cúpula: vender aceleradamente Hispanoamérica, asumiendo minusvalías multimillonarias y rebajar las previsiones de flujos de caja y recortando el dividendo a la mitad, ya que estaba fijado por encima de las posibilidades de la empresa. También ha hecho el ERE más ambicioso en años, tocando, por primera vez, el núcleo corporativo.

Todas estas decisiones, junto con la introducción masiva de la IA en los procesos y la apuesta -lógica- por la Defensa, dejan una Telefónica mucho mejor preparada para el futuro que antes, aunque la cotización no haya reconocido esas mejoras.

En el foco están también Redeia y Enagás, ya que sería previsible que PP y Vox no duden en intentar remplazar cuanto antes las cúpulas directivas en las que participa el hólding estatal Sepi. No solo están en juego los primeros directivos, como son los casos de Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, o Arturo Gonzalo Aizpiri, consejero delegado de Enagás, ambos nombrados por el PSOE. También, todo su plan estratégico, que es lo que puede afectar más.

En cuanto a Aena, participada por el Estado al 51%, el 29-N llega en un momento crucial: tiene aprobado su plan de inversiones y tasas para los próximos años, pero está terminando de redactar su estrategia 2027-2031 que establecerá parámetros financieros, de inversión, de remuneración al accionista, de crecimiento en negocios no aeronáuticos (por ejemplo, inmobiliario y comercial) y de internacionalización.

Los expertos consideran que un cambio de Gobierno tras los comicios abriría una incertidumbre en cuanto a la estrategia de estas compañías, por lo que serían cautos hasta que se conozca el resultado y cómo impacta en sus estrategias.

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Fuente original: Leer en Expansión
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