El presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante su intervención en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Reuters
Europa Macron se planta en Davos contra el "enfoque neocolonial" de Trump con Groenlandia: "No aceptamos la ley del más fuerte"Tacha de "inaceptables" los aranceles con los que ha amenazado el republicano a quienes se oponen e insta a la UE a aplicar el mecanismo anticoerción.
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Luis Villajos Publicada 20 enero 2026 17:40h Actualizada 20 enero 2026 17:59hLas claves nuevo Generado con IA
Emmanuel Macron criticó en Davos el "enfoque neocolonial" de Donald Trump respecto a Groenlandia y rechazó la "ley del más fuerte" en la política internacional.
El presidente francés calificó de inaceptables los aranceles propuestos por Trump a países europeos y defendió la aplicación del mecanismo anticoerción europeo, conocido como la 'bazuca comercial'.
La UE prepara posibles represalias económicas por valor de 93.000 millones de euros si EE.UU. aplica aranceles adicionales a productos europeos en el marco de la disputa por Groenlandia.
El instrumento europeo 'bazuca comercial' permite responder gradualmente a presiones comerciales externas mediante negociaciones y, en última instancia, represalias comerciales.
El presidente francés, Emmanuel Macron, clamó este martes durante su intervención en Davos (Suiza) contra lo que ha denunciado como un "enfoque neocolonial" por parte de Donald Trump sobre Groenlandia.
"No debemos aceptar pasivamente la ley del más fuerte, ya que esto conduce a una política del más fuerte y a un enfoque neocolonial. El neocolonialismo no es la solución", subrayó el mandatario francés.
En su discurso, Macron ha tachado de "inaceptables" los aranceles con los que el republicano ha amenazado a los países que se oponen a su ambición sobre la isla ártica, "sobre todo", ha asegurado, si se usan para sacar una ventaja territorial". "Con Groenlandia, no hemos amenazado a nadie, hemos apoyado a un aliado, Dinamarca", ha defendido.
Trump sigue obsesionado con el Nobel: lo pidió por Ucrania y justifica 'olvidarse' de la paz en Groenlandia por no ganarloFrente a estas amenazas, el presidente francés ha instado a sus socios de la Unión Europea a no dudar en aplicar el mecanismo anticoerción, el conocido como 'bazuca comercial', cuando "no somos respetados y no se respetan las reglas del juego" y abogó por mantener la "calma" y "no aceptar pasivamente la ley del más fuerte".
"No debemos tener dudas en usarlo. Europa tiene herramientas muy poderosas y debemos utilizarlas cuando no se nos respeta y cuando no se respetan las reglas del juego", dijo Macron en alusión a este mecanismo del que la UE se dotó a finales de 2023 y que aún no ha sido estrenado.
Estas declaraciones de Macron llegan después de que el presidente estadounidense amenazase con aplicar aranceles adicionales del 10 % a los ocho europeos que hagan maniobras militares en Groenlandia -Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia, además de Noruega y el Reino Unido-, así como del 200% sobre vinos y champanes franceses por la negativa del mandatario galo de entrar en la Junta de Paz para Gaza ideada por el republicano.
Macron instó a asumir la "responsabilidad" de afrontar esas tendencias y "actos brutales".
"Europa debe defender el multilateralismo, que sirve a nuestros intereses y a los de todos aquellos que se niegan a someterse a la fuerza bruta", añadió, por lo que defendió que la UE se dote de "más soberanía y autonomía" en un mundo que se dirige a "la ley del más fuerte", al tiempo que hizo un alegato por la cooperación internacional y el multilateralismo, en foros como Naciones Unidas o el G7, que Francia preside este semestre.
"Preferimos el respeto a las bestias, la ciencia a las teorías conspirativas y el Estado de derecho a la brutalidad", sentenció Macron, quien elogió que Europa sea "un lugar donde el Estado de derecho y la previsibilidad siguen siendo la norma".
En este mismo foro, Davos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió este martes también a Trump de que sería "un error, especialmente entre aliados de larga data", aplicar esos aranceles, sobre todo tras el pacto entre Washington y Bruselas para que los bienes producidos en la UE queden sujetos a un arancel general del 15 % en EEUU.
El derrame en el ojo de Macron
El presidente francés volvió a aparecer este martes en Davos con unas gafas de sol de espejo de estilo aviador a causa del derrame en el ojo derecho que arrastra desde la semana pasada.
Un look con el que ya sorprendió el pasado 15 de enero durante una visita a la base aérea de Istres (sureste de Francia).
Macron, con y sin gafas, este jueves durante su visita a la base aérea de Istres. Reuters
Rodeado de aviones de combate, en medio de un impresionante despliegue militar, el presidente francés apareció con unas gafas de sol de aviador que causaron sorpresa y que posteriormente el servicio médico del Elíseo justificó por un derrame ocular.
Macron se quitó las gafas durante el discurso y abordó el asunto de su ojo entre bromas: "Quiero pedir disculpas por el carácter poco estético de mi ojo. Es algo sin importancia. Puede que sea una referencia no voluntaria al ojo del tigre en este inicio del año".
El ‘ojo del tigre’ al que hacía referencia Macron tenía un doble sentido. Por un lado, a Georges Clemenceau, primer ministro y figura de la firmeza francesa durante la Primera Guerra Mundial, un símbolo bien elegido para un discurso de marcado corte militar.
Pero el presidente marcó un segundo referente, el de una gema, ‘el ojo de tigre’, que simboliza la "determinación".
Medidas que baraja la UE
El instrumento anticoerción del bloque comunitario, conocido como la 'bazuca comercial', es una de las medidas que barajan los Veintisiete en caso de que Trump imponga aranceles contra ocho países europeos en su intento por adquirir Groenlandia.
Junto a la 'bazuca comercial', la UE estudia otras posibles represalias económicas por valor de unos 93.000 millones de euros, medidas que serán discutidas el jueves en una cumbre extraordinaria de líderes europeos convocada en Bruselas.
La mayoría de capitales europeas apuesta por el momento por dialogar con Washington para tratar de rebajar la tensión y entender qué hay de cierto en las amenazas del inquilino de la Casa Blanca.
La UE responderá si Trump impone aranceles por Groenlandia: "Haremos todo lo necesario para protegernos"Ante la eventual imposición de aranceles de Washington, Bruselas reaccionaría con sus propios gravámenes a la importación de productos estadounidenses, por un valor de unos 93.000 millones de euros anuales.
Los principales productos afectados por este paquete arancelario serían la aviación y la maquinaria, los coches y los productos agroalimentarios como el whisky bourbon, así como la mantequilla de cacahuete, los arándanos o el zumo de naranja.
La UE preparó este paquete el año pasado en pleno enfrentamiento comercial con Washington, pero suspendió su aplicación mientras se negociaba el pacto que Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmaron en Escocia en verano, en el que Bruselas aceptó un gravamen del 15 % para una gran cantidad de productos europeos, entre ellos los automóviles y los semiconductores, mientras que Estados Unidos logró terminar sin aranceles de la UE.
Actualmente, la lista de 93.000 millones de euros está congelada hasta el 6 de febrero, pero podría reactivarse al día siguiente si los Veintisiete optan por no prorrogar la suspensión, algo que deberán decidir en las próximas semanas.
Qué es la 'bazuca comercial'
Este instrumento que informalmente se conoce como la 'bazuca comercial' entró en vigor en 2023 para hacer frente a "una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando o intentando aplicar medidas que afecten al comercio o la inversión".
El instrumento prevé que la Comisión Europea actúe de forma gradual para poner fin a la amenaza, primero entablando negociaciones con el país en cuestión y sólo en último término se adoptarían represalias comerciales, que podrían incluir un amplio abanico de medidas.
Por ejemplo, restricciones a las importaciones y exportaciones a Estados Unidos, a sus inversiones en la UE, restringir los derechos de propiedad intelectual de empresas estadounidenses o prohibirles participar en licitaciones públicas.
Su puesta en marcha puede alargarse varios meses y las primeras represalias podrían tardar hasta un año en llegar, aunque los plazos pueden acortarse si se quiere actuar con celeridad.
En primer lugar, la Comisión tiene hasta cuatro meses para comprobar que la UE se enfrenta a una coerción económica.
Una vez haya llegado a esa conclusión, los países de la UE tienen un máximo de 10 semanas para ratificarla por mayoría cualificada, es decir, con el visto bueno de al menos 15 países que representen al 65 % de la población.
Bruselas tendría entonces seis meses para plantear las represalias.