La presidenta de Navarra María Chivite ha decidido prescindir de su vicepresidente primero Félix Taberna y sustituirle por el senador navarro Javier Remírez que, además, asumirá también la portavocía del Gobierno foral. Chivite ha intentado desligar el relevo de Taberna y de su consejera de Interior Amparo López de la crisis institucional provocada por la imputación de Santos Cerdán en una trama de corrupción que surgió en 2015 en Navarra. "La decisión la he tomado yo", ha enfatizado Chivite sobre su presunto objetivo de dar un "impulso político" a su Ejecutivo cuando restan apenas 15 meses para las próximas elecciones.
María Chivite pretende apurar el último año de su segunda legislatura con Javier Remírez a su lado. El actual senador formó parte del 'ticket' electoral que el Partido Socialista de Navarra (PSN) presentó en las elecciones generales de 2023 y que lideraba Santos Cerdán como candidato al Congreso. Con su marcha al Senado, Chivite recolocó a Ramírez para situar como vicepresidente primero al sociólogo Félix Taberna que hasta ese momento había ejercido como asesor de la presidenta navarra.
Pero el escándalo político por la imputación de Santos Cerdán agrietó las relaciones entre Chivite y Taberna y la presidenta ha decidido recuperar a Ramírez, un dirigente socialista con una larga trayectoria en cargos internos en el PSN. Ramírez, además, protagonizó el pasado mes de septiembre uno de los momentos más sonrojantes de la comparecencia de María Chivite ante la comisión del Senado que investiga la corrupción política socialista. El senador navarro fue advertido de expulsión por el presidente de la comisión Eloy Suárez (PP) por palmotear su mesa con reiteración mientras la senadora María Caballero (UPN) interrogaba a María Chivite sobre la adjudicación de los túneles de Belate.
Precisamente la adjudicación de la mayor obra pública de Navarra a la UTE conformada por Acciona, Servinabar y Osés puso en la diana política al consejero Óscar Chivite, tío de la presidenta de Navarra. UPN, PP y Vox han exigido reiteradamente su dimisión por esta adjudicación e incluso Geroa Bai y Podemos (socios de Chivite en el Ejecutivo navarro) también llegaron a plantear el relevo de Óscar Chivite. Hoy, la presidenta de Navarra ha negado que sus socios de gobierno le hayan reclamado este relevo cuando les ha anunciado los dos cambios en su gabinete.
Chivite también ha apartado de su gobierno a Ámparo López, la actual portavoz y consejero de Justicia. En su lugar, nombra a Inma Jurío, ex parlamentaria de Navarra que en la actualidad trabaja como funcionaria en la Delegación del Gobierno en Pamplona.