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Mariachi Legends: cómo el videojuego mexicano más exitoso de Kickstarter sobrevivió a una industria en crisis

Mariachi Legends: cómo el videojuego mexicano más exitoso de Kickstarter sobrevivió a una industria en crisis
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Halberd Studios recaudó más de 11 millones de pesos en Kickstarter para crear un metroidvania inspirado en la cultura mexicana. Con todo, el estudio tapatío tuvo que tomar una decisión radical: hacer todo ellos mismos. Tras dos años de desarrollo, Mariachi Legends llegará en 2026 con la promesa de competir entre los mejores del género.
José Luis LeguízamoGaming17 de febrero de 2026más exitoso en la historia de Kickstarter. En tan solo 30 días, Halberd Studios había logrado conseguir poco más de 11 millones de pesos (unos 600 mil dólares) para hacer su segundo juego.

Se dice fácil, pero para poner en perspectiva lo hecho por este estudio de Guadalajara, Jalisco, basta con voltear a ver la campaña de Shovel Knight (2014), uno de los más grandes referentes en la industria indie y que en su momento consiguió la mitad de lo que Mariachi Legends.

En el mundo de los videojuegos, romper récords en Kickstarter es un arma de doble filo. Las recompensas crecen, las promesas a cumplir se suman y el tamaño del proyecto se hace más grande conforme más personas ponen su dinero —y su confianza— en la campaña. Y todo esto, normalmente, se traduce en cambios en el plan original.

El plan de Halberd era que Mariachi Legends llegara a manos de sus backers (las personas que respaldaron el proyecto, en el lenguaje de Kickstarter) en septiembre de 2024. Sin embargo, tuvieron que pasar dos años desde su campaña para que anunciaran, a finales del año pasado, que el juego saldrá en la segunda mitad de este 2026.

Pero, ¿cómo ha sido cargar con las expectativas del éxito y llevarlas a cuestas hasta el ansiado día del lanzamiento?

“Yo quiero estar en el top cinco de metroidvanias. Sé que eso suena ridículo. Ahí está Blasphemous, ahí está Hollow Knight, ahí está Dead Cells. Es como decir, ‘voy a ir a las Olimpiadas y voy a quedar en uno de los primeros cinco lugares’. No pues, está cabronsísimo”, me cuenta Miguel Hasson, CEO de Halberd Studios y codirector de Mariachi Legends, en entrevista para WIRED en Español.

Irónicamente, el hecho de que un videojuego esté inspirado en la cultura mexicana no necesariamente significa que será bien recibido por el público mexicano. “A veces hemos visto reacciones muy negativas hacia la relación que existe entre productos de entretenimiento que se hacen en México y la cultura mexicana”, dice Miguel. “O sea, había memes de que ‘ay, siempre es lo mismo, siempre es de aztecas, siempre es de mariachis’. O sea, no porque usemos la nuestra propia cultura eso debe ser visto como algo malo”.

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Y es que aunque en los últimos años hemos visto juegos de estudios mexicanos como Mulaka (2018) y Aztech Forgotten Gods (2022) de Lienzo, o México, 1921: Un Sueño Profundo (2024) de Mácula Interactive, lo cierto es que la lista de juegos basados en la cultura o historia de México no es muy larga que digamos.

“Japón exporta su cultura en el anime y en los videojuegos. ¿Cuántos juegos de samuráis, ninjas o shinigamis hay?”, me dice Miguel mientras se ríe y niega con la cabeza. “Conocemos un montón de la cultura japonesa por sus productos de entretenimiento y al contrario de México, en donde existe ese estigma de que siempre hacemos lo mismo, no hay muchos productos que traten de nuestros temas”.

Un mariachi en Kickstarter

Para Miguel y su equipo, Mariachi Legends no era su primera experiencia en Kickstarter. En marzo de 2020, al inicio del confinamiento en México por la pandemia, lanzaron una campaña para 9 Years of Shadows, su primer juego.

“La campaña de 9 Years of Shadows fue muy caótica, justo porque no sabíamos qué estábamos haciendo y al final fue una sorpresa todo lo que pasó: cuánto recaudamos, por cuánto superamos la meta. No teníamos ni idea de qué iba a suceder”, me dice Miguel. “No teníamos ningún dominio de nada, de la plataforma, de la comunicación, del producto, o sea, era la primera vez que hacíamos esto”.

críticas favorables.

Ya con esa experiencia, el equipo de Halberd aplicó todo lo aprendido para la campaña de su segundo juego. “El estrés en Mariachi fue diferente”, aclara Miguel. “El estrés fue principalmente un mes antes y fue espantoso”. Según me cuenta, esta vez la mayoría de sus esfuerzos se enfocaron en la precampaña, que es la planeación de todo lo que se ejecutará durante los 30 días que dura una campaña en Kickstarter.

“No fue sorpresivo, pasó exactamente lo que pensábamos que iba a pasar. Si tú tienes una planeación estratégica muy buena, que en este caso en gran parte la tuvimos gracias a Diego, realmente no debe ser una sorpresa llegar a la meta”, dice Miguel. “El estrés que vivimos durante la campaña tenía más que ver ya pensando en el desarrollo”.

La industria de videojuegos se desaceleró y eso provocó que se cancelaran lanzamientos, que cerraran estudios y que miles de personas se quedaran sin trabajo (un informe de la Game Developer Conference publicado en 2024 reveló que una tercera parte de los desarrolladores habían sido afectados por los despidos ese año). Así lo explica Miguel: “¿Qué pasó después? La triste realidad. Cuatro años después todos los inversionistas se dan cuenta de que todo lo que habían invertido no estaba regresando. Entonces el mercado se corrigió y el año que nosotros hicimos el Kickstarter de Mariachi fue uno de los peores años de toda la historia de la industria”.

a mediados de 2024 anunciaran que no seguirían con el publisher que originalmente iba a trabajar en este juego. Pero la relación entre inversionistas y desarrolladores puede ser, por decirlo de alguna forma, desigual.

Así lo explica Miguel: “La forma en la que la industria se mueve en términos de dinero es muy abusiva. Tú como desarrollador estás gastando dinero cada mes. Si el inversionista se tarda más en darte dinero, cada mes lo necesitas más. Por lo tanto, el inversionista puede negociar términos más agresivos. Entonces, ¿qué es lo que les conviene? Que te mueras. Y ya que te quedaste sin oxígeno, el dinero llega pero el juego ya no es tuyo”.

A la gente de Halberd le tocó negociar con inversionistas y publishers que, según me cuenta Miguel, les ofrecieron acuerdos que los ponían en una posición de mucha desventaja en la que el estudio tapatío tenía que asumir prácticamente todo el riesgo. “Los deals que nos daban eran como ‘pues para qué lo hago, me voy a matar trabajando y tú te vas a llevar todo, trabajo para ti’. Y eso no está chido”.

Y tampoco es algo nuevo. En su libro Press Reset: Ruin and Recovery in the Video Game Industry (2021), el periodista estadounidense Jason Schreier, que ha dedicado buena parte de su carrera a documentar el desarrollo de videojuegos, dice: “El conflicto entre los desarrolladores que intentan crear arte y los publishers que buscan obtener ganancias es tan viejo como los propios videojuegos”.

Después de tanto negociar sin lograr un acuerdo que cumpla con lo que ellos creen que es justo, Miguel dice que en Halberd ya consideran la opción de asumir también el trabajo de publisher para su propio juego, aunque no cierra la puerta a que todavía logren encontrar a un socio que se suba al caballo de Mariachi Legends.

Con la mirada en 2026

En diciembre del año pasado, justo a tiempo para el segundo aniversario de haber roto récords con su campaña en Kickstarter, Halberd Studios estrenó un nuevo tráiler que en sus últimos segundos anunciaba que Mariachi Legends llegaría en algún punto de este 2026.

Después de todo este tiempo, ¿cómo se enfrenta un pequeño estudio de Guadalajara a las expectativas de las más de 9 mil personas que apoyaron su proyecto? “La promesa que le haces a los backers no solo es una promesa de compra, o sea, no es transaccional, esto es una historia de desarrollo”, dice Miguel. “Tú puedes ver que la mayoría de los backers entienden muy bien eso y son como ‘me vale madre, tárdate lo que te tengas que tardar, pero haz que el juego esté bueno’”.

Fuente original: Leer en Wired - Cultura
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