Más de 3.000 asistentes experimentan un concierto que quedará para el recuerdo
Regala esta noticia Añádenos en Google Adam Levine, la cara más visible de Maroon 5, durante el concierto del grupo californiano en Starlite. (Starlite) 08/07/2026 a las 15:23h.Lleva una camisa negra de manga larga y vaqueros, y luce tatuajes con las frases «All Over» y «Moves Like Jagger»; solo puede tratarse de ... una persona: Adam Levine, el líder de Maroon 5. Este martes, la banda ofreció un concierto en Starlite. Una oportunidad inédita para ver de cerca a un grupo que lleva dos décadas encadenando hit tras hit como las perlas de un collar. Contemplar a Levine de cerca es una experiencia trascendente para cualquier amante de la música en directo. No hace falta ser fan incondicional para darse cuenta de que forma parte de esa categoría de personas que disfrutan de ese magnetismo que se resume en la palabra «aura».
Sus críticos dicen que carece de sustancia. El concierto de este martes sirve para refutar esta afirmación. Puede que por momentos fuera artísticamente escurridizo, pero se mostró profesionalmente intachable y, en el fondo, enormemente atractivo. Salta a la vista como lo hacen sus tatuajes. Pocos lucen mejor el colorido despliegue de tinta sobre la piel.
El pop tiene fama de ser insípido, de carecer de profundidad en el mensaje. No fue así este martes. Maroon 5 demostró que sí existe esa profundidad, y lo hizo huyendo del panfleto y del puño en alto. Lo maravilloso de este vasto y alocado circo llamado música es que cualquier cosa puede cargarse de significado: desde los imperdibles de aquellos punks que amaban a los Sex Pistols hasta las pesadas cadenas de oro que lucen los acólitos capitalistas del mundo del rap; desde el aspecto desaliñado y agreste de los cantantes folk hasta la celulitis retocada digitalmente en los videoclips de gran presupuesto.
El pop-rock de Maroon 5 en un concierto se disecciona por fases. Transmite entusiasmo, resistencia o repliegue. Tristeza y lágrimas, como cuando sonó 'Memories'. Fue un sentido brindis a los que ya no están. Se asume que una canción no puede borrar la frustración y el abatimiento que produce la pérdida de un ser querido, pero sí recordó que el espacio definitivo de la muerte es, en realidad, el olvido.
Maroon 5 ha pasado de tener inicialmente cuatro miembros —y brevemente cinco— a los seis que saltaron al escenario de Starlite. Los movimientos y el carisma de Levine atrapan los focos, pero sus compañeros ofrecieron la riqueza, la variedad y la sonoridad para dar un resultado sublime: un sonido tan atronador que solo rivaliza con el de Lenny Kravitz. Es el tipo de sonido que hace temblar los cimientos de los grandes recintos y de los formatos más pequeños. Une a parejas consolidadas mayores de 50 años con jóvenes encantadores y encantadoras que rondan la veintena.
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