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Mojtaba Jamenei: el líder invisible de Irán desata la inquietud en el país

Mojtaba Jamenei: el líder invisible de Irán desata la inquietud en el país
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La ausencia del Líder Supremo de la vida pública es motivo de desconcierto y sospecha. Leer
Financial TimesMojtaba Jamenei: el líder invisible de Irán desata la inquietud en el país
  • NAJMEH BOZORGMEHR
Actualizado 18 SEP. 2026 - 13:38Imagen distribuida por la agencia MEHR que muestra a Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido ayatolá, y líder supremo de Irán.MEHREFESeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

La ausencia del Líder Supremo de la vida pública es motivo de desconcierto y sospecha.

Por todo Teherán, la imagen de Mojtaba Jamenei contempla la ciudad: desde murales que representan al líder supremo y enormes vallas publicitarias que muestran a este hombre de 56 años junto a su difunto padre, Ali Jamenei, hasta pancartas enarboladas por partidarios leales que se congregan en las plazas de la ciudad en una demostración de fuerza.

Lo curioso es que, más de seis meses después de su nombramiento, Mojtaba Jamenei no se ha dejado ver ni en una ocasión. No ha realizado ninguna aparición pública —ni siquiera en el funeral de su padre en julio— ni ha difundido fotografías, videos o audio. En su lugar, gobierna exclusivamente a través de comunicados escritos.

Funcionarios del régimen afirman que se trata de una medida de seguridad necesaria tras los asesinatos de los altos cargos del país—incluido su padre— perpetrados por EEUU e Israel. Aseguran que Mojtaba Jamenei, aunque resultó herido en los ataques el 28 de febrero, se ha recuperado y ahora ejerce el control total.

Sin embargo, su notoria ausencia se ha convertido en una fuente creciente de desconcierto y sospecha dentro de Irán, donde la presencia y la autoridad del líder supremo han sido pilares fundamentales del poder del régimen.

"O murió en el bombardeo o está tan gravemente herido, que no puede aparecer en público", comenta un fontanero de Teherán, haciéndose eco de una opinión muy extendida entre la población iraní. "No me creo esos comunicados escritos. Si estuviera vivo, al menos podría publicar un vídeo".

Desde la Revolución Islámica de 1979, los líderes supremos de Irán han hecho apariciones frecuentes. Ruhollah Jomeini, fundador de la República Islámica, se dirigió a la nación en repetidas ocasiones durante su década en el poder.

Su sucesor, Ali Jamenei, aparecía en televisión hasta una vez por semana para dirigirse a las multitudes y pronunciar discursos de gran trascendencia que marcaron el rumbo político e ideológico de la república durante casi cuatro décadas.

Antes del conflicto, Mojtaba Jamenei era poco conocido, ya que pasó décadas estudiando y enseñando en un seminario religioso. Muchos políticos de alto rango nunca lo han visto ni hablado con él, y existen muy pocas grabaciones públicas suyas, incluidas imágenes de su etapa como voluntario militar durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980.

Sus comunicados por escrito incluyen orientaciones políticas y religiosas, anuncios de nombramientos de alto nivel y reiterados llamamientos a las facciones políticas rivales de Irán para que eviten la división; el mes pasado afirmó que la unidad entre los musulmanes era "la piedra angular para lograr una civilización islámica dominante".

Personas cercanas al régimen reconocen que solo un reducido número de personas tiene acceso directo a él; el presidente Masoud Pezeshkian es la única figura de alto rango que ha declarado públicamente haberse reunido con Jamenei.

Diplomáticos extranjeros en Teherán y otros lugares —que carecen de información directa sobre su estado de salud— sostienen que sigue activo y al mando, aunque tal vez aún no ejerza la misma autoridad que su padre.

Sin embargo, Donald Trump afirmó el mes pasado que, aunque creía que Jamenei seguía vivo, el líder supremo había resultado gravemente herido en el ataque de febrero. "El lado izquierdo de su cuerpo: el brazo, la pierna, todo", señaló el presidente estadounidense.

El Ministerio de Salud de Irán afirma que Jamenei sufrió solo heridas leves y permaneció hospitalizado menos de 24 horas. Sin embargo, este vacío informativo ha alimentado rumores entre los iraníes, que cuestionan la versión oficial de un régimen en el que no confían.

Algunos especulan que no sobrevivió al ataque contra el complejo de su padre, en el que también murieron su esposa, su hermana y su sobrina. Otros barajan teorías conspirativas —según las cuales potencias extranjeras, desde Rusia y China hasta Reino Unido, controlan Irán en la sombra— o incluso discuten ideas más descabelladas, como que el régimen está preparando dobles para ocupar su lugar.

Hay quienes ven en la espiral de decadencia económica de Irán —con una inflación interanual cercana al 90 % mientras EEUU bloquea sus puertos— la prueba de que el país carece, en la práctica, de gobierno.

Mohammad-Sadegh Javadi-Hesar, político reformista, restó importancia a las teorías conspirativas, aunque señaló que reflejaban la desilusión de la población con el régimen.

Los analistas también interpretan la ausencia de Jamenei como un símbolo de cómo la guerra ha transformado el país, con una estructura menos centrada en el culto a la personalidad y un ascenso de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que, según la convicción de muchos iraníes, ostenta el poder real.

Las especulaciones se dispararon cuando Jamenei no asistió al funeral de su padre, a pesar de que sí asistieron otros tres hijos del difunto líder.

Para la minoría de partidarios acérrimos del régimen, la prolongada ausencia de Jamenei es una respuesta lógica a la amenaza de EEUU e Israel, que han demostrado poseer una gran capacidad de inteligencia dentro de Irán.

Javadi-Hesar, político reformista, afirmó que resulta evidente la existencia de "unidad de mando en la toma de decisiones en un momento crítico", algo que, a su juicio, no habría sido posible sin una figura como Mojtaba Jamenei al frente.

No obstante, la escasa comunicación de Jamenei ha dado pie a discrepancias públicas en el seno del régimen. Esta situación permite a los partidarios de una línea dura arremeter contra Pezeshkian a raíz del memorando de entendimiento frustrado, acusándolos de imponer su voluntad a Jamenei.

Ante tal incertidumbre, el régimen se ha esforzado por moldear la narrativa y ofrecer una imagen del líder.

El mes pasado, Pezeshkian declaró que había pasado siete horas con el Líder Supremo debatiendo "todos" los grandes asuntos del país. Pezeshkian, que es médico, insistió en que Jamenei gozaba de "plena salud", argumentando que nadie capaz de mantener una reunión de siete horas podría padecer un problema físico grave.

Otros miembros del sistema restan importancia a las especulaciones sobre su paradero. Una fuente interna del régimen señaló que "no van a exponer al líder para que lo maten".

Otra persona, un familiar del Líder Supremo, llegó a afirmar que la incertidumbre resultaba útil, ya que mantenía en vilo a los rivales de Irán.

"El enemigo no tiene ni idea de lo que ocurre en Irán y vive en la incertidumbre", comentó el familiar. "Siguen preguntándose: '¿Está vivo Mojtaba Jamenei o no? ¿Está él al mando?'. Eso es bueno. Que no lo sepan".

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