La propuesta del coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, de dar por amortizada el proyecto de Sumar para aglutinar a las fuerzas de izquierda bajo un nuevo paraguas que integre a Podemos se ve con buenos ojos desde el PSOE, que parece no augurar mucha vida a quien, hasta hoy, sigue siendo su aliado preferente y socio en el gobierno de coalición.
Ha sido la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, la encargada de dar la bendición pública de Ferraz a lo que podría ser el principio del fin de Sumar y, con él, de la que ha venido siendo su líder, la vicepresidenta seguda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Conscientes de que sin una izquierda a su izquierda unida, las posibilidades (ya de por sí escasas según los sondeos electorales) de reeditar una alianza parlamentaria que permita a Pedro Sánchez seguir ocupando La Moncloa, los socialistas muestran sus preferencias por un nuevo espacio más parecido al de Unidas Podemos, con el que ya gobernaron en la anterior legislatura.
Montero se ha mostrado partidaria de "todo aquello que permita que la izquierda de Partido Socialista se pueda reordenar, pueda acudir juntas, pueda ir de forma unitaria a unas comicios electorales" porque, ha apuntado, "será mejor para los proyectos progresistas de nuestro país".
Así lo ha señalado la también líder del PSOE andaluz antes de inaugurar en Bonares (Huelva) las nuevas instalaciones del complejo deportivo municipal, donde ha sido cuestionada en relación con la petición de IU de "superar Sumar" según trasladó coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, en su borrador de informe político.
Montero ha añadido que "evidentemente las aritméticas parlamentarias llevan a que cada espacio, cada entorno que aglutina una parte del electorado está redefiniendo su fórmula y redefiniendo su manera de presentarse a los ciudadanos para que pueda conseguir unos resultados más eficaces que los que las encuestas o que la previsión de datos le puede dar".
Por tanto, ha incidido en que "todo aquello que permita que la izquierda del Partido Socialista se pueda reordenar, pueda acudir juntas, pueda ir de forma unitaria a unas elecciones, pues mejor será para los proyectos progresistas de nuestro país", ha concluido.
Maíllo considera que Sumar, "tal y como lo conocemos ahora", ya "no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones políticas y personas conjuradas para evitar un gobierno de PP y Vox" y, con este planteamiento señala también a la vicepresidenta segunda del Gobierno y pone en cuestión su liderazgo.
No en vano, Díaz, su caída, es, desde hace tiempo, el objetivo indisimulado de Podemos y el principal escollo para cualquier reunificación de los partidos a la izquierda del PSOE.
El líder de IU, como ha adelantado EL MUNDO, plasma estas ideas en el borrador del Informe Político que presentará este sábado ante la Coordinadora Federal de la formación (máximo órgano de debate y dirección entre asambleas).